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El “Bocón” Vílchez declaró que no mató a Romina Aguilar

El acusado de ser el autor material del asesinato de la esposa del suspendido intendente de La Calera, Diego Lorenzetti (supuesto autor intelectual), dio su versión de lo que sucedió el pasado 30 de enero, ante el juez Sebastián Cadelago Filippi. Anteriormente se abstuvo a declarar.

Leandro "El Bocón" Vilchez declaró este martes por la mañana.
Actualizada: 02/11/2016 00:53
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Según el expediente que instruye el juez de Instrucción Penal Nº 1, todo indica que en la mañana del 30 de enero de este año, Leandro “El Bocón” Vílchez junto a Edivaldo Oliveira Pereira, materializaron el homicidio de Romina Aguilar.

La víctima salía de su casa en su camioneta Renault Duster con destino a La Calera a cursar el plan PIE. Se paralizó al ver dos hombres en una motocicleta 110 cilindrada,  que descendieron de la moto. El acompañante le apuntó y le disparó dos veces, provocándole la muerte.

Cadelago Filippi, el 19 de febrero, ordenó el allanamiento de la casa y el taller de motos de dos testigos (Gastón Nadalini y Manuel Mitchell Puebla), ambos declararon que los acusados del crimen fueron enviados por el exintendente de La Calera  a asesinar a su mujer, por una suma de 200 mil pesos.

En su defensa, el jockey brasileño Oliveira expresó en la indagatoria que quedó desconcertado cuando su compañero efectuó los disparos, ya que sólo tenían órdenes de robarle, pero Vílchez le explicó que había sido por encargo de Lorenzetti.

Pasaron nueve meses. Tanto “El Bocón” como el jockey brasileño se encuentran en el Servicio Penitenciario Nº 1 con prisión preventiva, por el delito de homicidio agravado con remuneración y el uso de arma de fuego.

Hace 34 días, arribó a San Luis por pedido del magistrado que lleva adelante la causa, un perito experto de la División de Pericias en Telefonía de la Dirección de Análisis en las Investigaciones de la Comunicación (DAIC) de La Plata, Buenos Aires, teniente Daniel Giles. Él mismo se encargó de examinar 25 teléfonos celulares y 9 tarjetas SIM (chips), secuestrados en las viviendas de Nadalini y Puebla, ambos compañeros en un taller de motos.

El objetivo era analizar llamadas, mensajes de texto y las redes sociales junto a la mensajería instantánea de WhatsApp, y recuperar fotos que pudieran dar cuenta del posible vínculo de Lorenzetti con Vílchez y Oliveira.

Los resultados se archivaron en cinco DVDs, que Cadelago Filippi decidió guardar en una caja de seguridad ya que eran tantos que no pudieron cargarlos en el sistema web judicial, Iurix.

En principio, Vílchez se abstuvo a declarar. Sin embargo, pidió hablar con el juez para contarle su versión. Según su abogado, declaró no haber sido el autor material del homicidio de Romina Aguilar.

“Nadie le encargó ni le pagó por ningún homicidio, él siente que se ve perjudicado por la imputación del delito, ya que el expediente no contiene ni siquiera pruebas ni hechos contundentes para incriminarlo”, dijo su asesor letrado, Santiago Salomón.

“El homicidio se ejecutó con un arma de fuego, sin embargo no hay secuestro del arma, no hay ADN, no hay huellas digitales, se realizó un demortest (prueba que detecta pólvora en las manos) y no tenía nada”, sostuvo.  “No hay ningún testigo que lo haya reconocido siquiera, la acusación de la Policía más que falsa es nula, el inspector Rosales se basa en supuestos testigos, pero no da  nombres ni domicilios de las personas, no sabemos si existen o no”.

Este jueves a las 8, el perito Daniel Giles, deberá informar cómo realizo el análisis y en qué se basó para orientar los resultados de las pericias telefónicas que abordó.

Salomón al respecto, opinó que, “esas pruebas no tendrían valor porque el teniente Giles no está calificado como perito”

En el transcurso de noviembre, se arrimarán al despacho de Cadelago Filippi, alrededor de 25 testigos de sumario.

 

 

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