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Tattoo: arte en la piel

Antes propiedad de marineros y fugitivos, hoy todos quieren uno.

Estos dibujos “inyectados” en la piel pueden realizarse en distintas partes de la piel, al ser subjetivos no hay regla sólo tendencias según la época, las modas o el gusto personal.
Actualizada: 24/04/2017 08:38
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Algunos lo anhelan, otros lo proyectan y llevan a cabo. Los tatuajes son definidos por quienes los realizan como: “Arte en la piel”. Desde anclas y calaveras, hasta nombres, símbolos y rostros, son los diseños que inmortaliza la tinta bajo la piel .

¿Qué lleva a una persona a tatuarse? En la antigüedad algunas tribus polinesias, maoríes y otras que datan de 2000 años a.c.,  se marcaban la piel para representar una jerarquía social.

Los marineros adornaban su cuerpo con anclas, calaveras y símbolos que los "protegían" en sus viajes; de hecho fueron quienes globalizaron la técnica "anotando lo que veían en sus cuadernos de viajes".

En la actualidad algunos deciden lucir un tatuaje de acuerdo a un contexto de vida particular, por placer de la expresión o simplemente por "moda".

Lo cierto es que el tatuaje no tiene límites y cada vez son más realistas.  El ritual es como un idioma universal que se entiende en todas las situaciones, ya sea en un local habilitado o en lugares donde el contexto dificulta el proceso, como en la cárcel, donde realizan obras de arte con recursos mínimos.

La sociedad reconoce algunos de ellos como “tatuajes tumberos” en referencia a diseños simples, pero día a día las técnicas "se perfeccionan logrando verdaderas obras de arte".

La práctica de decorar el cuerpo no reconoce fronteras, todos quieren un tatuaje aunque no todos se animen a las agujas que inyectan los pigmentos bajo la piel.

Para los que temen sentir "el dolor" hay opciones temporales conocidas como "tatuajes de henna", pero cada vez son más los que se animan a las agujas.

“Le cambié un fitito que tenía por un equipo chico de tatuaje, de ahí largue y no paré más”, recordó Mario Fabrega, quien realiza el arte desde hace veinte años.

Un tatuaje tiene algo especial para cada persona, es una forma de llevar en el cuerpo aquello con lo cual uno se identifica, una ideología, un símbolo, una conexión con el otro, aquello que evoca un ser querido, algo que nos transporta a otro tiempo.

“Hay que ser muy versátil, hay que hacer todo lo que la gente viene y te pide. Tratar de hacer lo mejor posible y de marcarle un estilo en el trabajo que uno te trae, de a poco vas creciendo, vas aprendiendo”, contó Mario sobre su filosofía a la hora de trabajar.

Maoríes, egipcios, góticos, celtas, religiosos, los hay para todos los gustos y los movilizan múltiples razones.

Muchos son los que optan por frases que connotan un estilo de vida, otros por diseños de símbolos, alianzas personalizadas, la gente se expresa a través del arte que se marca en la piel.

“Es más difícil arreglar que hacer algo nuevo, vuelves a gastar, vuelves a sufrir y ya no te queda algo que vos querías al principio”, aconsejó Mario y recomendó que "antes se interioricen sobre los diseños y estilo de cada tatuador, que presten atención a la higiene del lugar, la esterilización de los elementos de trabajo".

"La mayoría de los tatuajes, suelen ser de color oscuro, debido a que resaltan de mejor forma en las pieles".

Estos dibujos “inyectados”  pueden realizarse en distintas partes del cuerpo, al ser subjetivos no hay regla, sólo tendencias según la época, las modas o el gusto personal.

“Un tatuaje duele, en algunos lados más en otros menos pero duele, por eso la idea es hacerlo una sola vez, te lo metes en la piel, lo llevas toda la vida”, describió uno de los clientes de Mario sobre la importancia de conocer previamente los trabajos del tatuador para no tener que realizar correcciones posteriores.

Video: Víctor Albornoz

Edición: Nicolás Miano

Foto: Marcos Verdullo

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