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Un puntano quiere tocar el cielo con las manos

Por primera vez en la historia del montañismo puntano, Gabriel Guillar se lanzará a la aventura de escalar el Himalaya y así “llevar la gloria sanluiseña” a las lejanas tierras asiáticas. 

El montañista puntano, Gabriel Guillar, emprenderá el desafío este martes 22 de agosto.
por El Chorrillero / San Luis
Actualizada: 21/08/2017 18:42
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Katmandú, la capital de Nepal, encubre enigmas y misterios que sólo alcanzan los aventureros, los amantes de la vida al aire libre; secretos que perciben quienes exploran el mundo, más allá de los ojos.

Gabriel Guillar es una de las personas que no quieren perderse esos detalles. Buscará sus sueños en lo alto de las montañas, y desde allí pretende enviar un mensaje de superación.

El deportista de 48 años, que tiene una extensa trayectoria en disciplinas como el kayak, las maratones y expediciones, anexará a su currículum deportivo una expedición que simboliza un nuevo reto: escalar el Manaslu, una montaña de 8163 metros de altura.

“Será un sueño ver flamear la bandera de San Luis, en la cumbre de la octava montaña más alta del mundo”, expresó Guillar en en diálogo con elchorrillero.com

El desafío tendrá sus primeros pasos este martes 22 de agosto, con el viaje hacia Katmandu, donde se sumará a la expedición internacional junto a montañistas de Jordania y Kosovo, guiados por “Tendi”, un reconocido nepalí que obtuvo once cumbres al Everest.

Más tarde, concretará un recorrido de diez días hasta el campamento base de Manaslu, donde durante 30 días su cuerpo y su mente se prepararán en tareas de aclimatación. La travesía dará su inicio en el mes de octubre.

El entrenamiento

Emprender un desafío de tal dimensión, reviste una complejidad a la hora del entrenamiento. Las condiciones climáticas y el riesgo del escenario geográfico, posicionan a los aventureros en un contexto de constante peligro.

Para estar en óptimas condiciones, Guillar ha realizado un intensivo entrenamiento, en las montañas de las provincias de Mendoza y Catamarca, integrando a su vez ejercicios de natación, atletismo y entrenamiento funcional supervisado por médicos y entrenadores.

“Hace años que me capacito y me estoy preparando para estas pruebas, entrenando con disciplina, esfuerzo, dedicación y acompañado de un grupo de profesionales que me ayuda para conquistar las cumbres más importantes del mundo. Anhelo dejar un legado para motivar a las prácticas del montañismo en todas sus expresiones”, resaltó el aventurero puntano.

Además contó que esta es la “primera expedición” de la historia de San Luis. “Tendrá difusión en medios satelitales para compartir detalles del día a día”, agregó.

Guillar mencionó que en su mochila lleva este sueño para representar a San Luis.

“Llevo en mi cabeza toda la paciencia, la tenacidad, la motivación, el coraje, el optimismo, la concentración, la experiencia, la arrogancia de aferrarme a este imposible, y la convicción de que se puede intentar, porque he hecho todo lo que ha estado a mi alcance para llegar de la mejor manera posible”, aseveró.

El montañista desea que su expedición “sea un ejemplo para los jóvenes, para que nunca bajen los brazos, para que siempre entreguen lo mejor de sí mismos”.

El montañismo, la aventura y el deporte, pasiones de alto rendimiento

Guillar tiene el fervor de trascender el tiempo a través de las alturas. Desde que en 1999 vio un programa de televisión que exponía una expedición en el Aconcagua, su vida cambió para siempre, sus ansias de rosar el aire, de llegar más alto que los cóndores, se tornó su gloria en la vida.

Desde entonces, se introdujo en un camino de averiguaciones y contactos con montañistas experimentados, y así adquirir los conocimientos necesarios y transitar con total seguridad las rocas del mundo.

Un año más tarde logró conquistar la cumbre del Aconcagua. Luego estudió en Mendoza para ser guía.

“Cada día conquisto más esta actividad, es parte de mi vida. Hoy entrenar y tener metas que me den motivación es algo que tengo incorporado y me hace muy feliz, siempre sostengo la idea de ir por más”, expresó.

Guillar hizo cumbre tres veces en lo más alto del cielo Argentino. También ha escalado montañas de más de 5 mil y 6 mil metros de altura; sumado a sus maratones de 42 kilómetros en todo el país y sus travesías en kayak.

“Puedo destacar los 1000 kilómetros en el Río Paraná y los 900 kilómetros en solitario en la Patagonia, remadas memorables”, recordó.

Una expedición a fuerza de pulmón

La primera expedición puntana al Himalaya, no tiene auspiciantes hasta el momento. “Mis intentos por conseguirlos no fueron positivos”, indicó.

Según explicó el especialista en alta montaña, en San Luis “no hay una conciencia de lo que significa una expedición al Himalaya, ya que es la primera en la historia”.

El sueño más alto de San Luis

Guillar denota pasión en sus actividades, vislumbra innumerables significaciones en los símbolos del viento, de la altura, de la tierra y de cada latido de su corazón.

Su mayor anhelo es el goce que le genera el deporte y la aventura; su sueño una metáfora que se traduce en la factibilidad de lo inverosímil en la vida. “Lo imposible solo cuesta un poco más”, plasmó su mensaje.

La primera expedición puntana al Himalaya puede tener distintos sentidos de acuerdo a los gustos y percepciones de las personas, pero para los amantes de la actividad, se traduce en una frase conocida entre los paracaidistas que puede atribuirse a los montañistas: “Mientras algunos miran atónitos las creaciones del hombre en la tierra, nosotros contemplamos desde el cielo, la creación de Dios”.

Manaslu, más de 8 mil metros de coraje y belleza natural

Es la octava montaña más alta del mundo y está situada en el macizo Mansiri Himal, parte del Himalaya en la zona centroccidental de Nepal. Su nombre significa “montaña de los espíritus”.

Con una altura de 8163 metros sobre el nivel del mar, es el monte más alto del Distrito Lamjung. Sus valles glaciares ofrecen aproximaciones accesibles desde todas las direcciones y culmina en un pico que corona abruptamente el paisaje, creando una silueta muy prominente, que se puede observar desde lejanas distancias.

Manaslu es una de las montañas más peligrosas para escalar. Según las estadísticas, en mayo de 2008, se registraron 297 ascensiones exitosas y 53 muertes.

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