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“A mi hijo me lo mataron, hay un grupo que abusa del poder”

La madre del preso que falleció como consecuencia de graves quemaduras, Claudia Morales, habló con la prensa tras su lamentable pérdida. Aseguró que “no parará hasta tener justicia”, y manifestó que “los guardiacárceles le hacían llevar una mala vida”.

Radio Nacional
Claudia Morales insistió en la hipótesis de que las quemaduras de su hijo "no fueron causadas con un encendedor".
Actualizada: 14/10/2017 15:03
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Ayer a  las 6:45, el corazón del interno del Complejo Penitenciario Nº 2 Pampa de Las Salinas que la semana pasada ingresó a la terapia intensiva del Policlínico Regional, dejó de latir. Las quemaduras que sufrió en su cuerpo le causaron heridas irreversibles.

La noticia conmocionó a la familia mientras aguardaban “respuestas lógicas” sobre lo que le sucedió al joven de 25 años. Para los parientes fueron los penitenciarios quienes “lo quemaron”.

Morales fue examinado ayer en la Morgue Judicial y mientras la familia esperaba que le entregaran el cuerpo, su madre se tomó unos minutos para dialogar con la prensa.

“A mi hijo me lo quemaron los penitenciarios, no el otro interno, sino los guardiacárceles que le daban una mala vida”, criticó la mamá.

La mujer insistió que las heridas que tenía su hijo no concordaban con lo que podría provocar una llama pequeña. “¿Cuál es la máxima seguridad?, ¿Dónde está el encendedor? Hace una semana que se encontraba en terapia intensiva y no teníamos, ni tenemos respuestas concretas”, se quejó.

Al ser consultada sobre la asistencia de funcionarios del Gobierno en el caso, indicó que “se presentaron algunas personas”, a quienes no conocía, para interiorizarse de los informes médicos.

“Nos pidieron que no habláramos con los medios de comunicación, pero tanto mi familia como yo lo hicimos”, denunció la madre en un diálogo con los periodistas.

En la puerta de la morgue, los familiares de Morales describieron que el joven, padre de dos menores, todos los días desde su internación “presentaba algo malo" y que a las complicaciones de su estado de salud, se le sumó “la falta de una carpa que pudiera aislarlo del rose de las sábanas y lo previniera de infecciones”.

“No tenían rifocina, ni pañales, los comprábamos todo nosotros”, aseguraron.

También cuestionaron al interventor del Servicio Penitenciario provincial, Hugo Scarso: “Él dice que Diego se prendió fuego, siendo que estaba en una celda de castigo y no tenía nada”.

Además dieron un dato llamativo: cuando el preso entró al hospital, las prendas de vestir que llevaba puestas no estaban quemadas: “Tenía ropa sana”. Y con eso infieren “que lo cambiaron antes de trasladarlo”.

Por otra parte cuestionaron el actuar de los penitenciarios encargados de la custodia en el hospital, porque ingresaban cada vez que la familia veía al preso. “¿A dónde se iba a ir así como estaba?, es una falta de respeto, una vergüenza”, expresaron.

“Llegaron a informarnos que tendríamos el cajón y el sepelio cubierto. Pero nosotros no queríamos ni un cajón, ni un sepelio, queríamos la vida de Diego”, dijo un familiar en medio del dolor.

También recordaron que en una oportunidad Scarso visitó a Morales y al salir mencionó: “Lo veo bien al chico”. Pero su respuesta fue cuestionada: “Se estaba muriendo y nos dijo eso, ¿Con qué cara?”.

La madre de Diego Morales insistió en acusar a dos penitenciarios: “No fue ese Juan Real, un preso al que le suman causas y le pagan con droga, hay un grupo que abusa del poder. Fueron los guardiacárceles”.

A su vez recordó que a su hijo “le quitaban sus pertenencias”, especialmente a la hora de las visitas cuando quería tomar mate con su familia.

“Deseamos que las autoridades vean la clase de seguridad que hay en San Luis, no sólo en la cárcel sino en las comisarías, hay un grupo que abusa del poder”, indicaron.

“Queremos que los responsables den la cara, a Diego le faltaba una semana para su libertad condicional. No vamos a parar hasta tener justicia”, concluyeron.

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