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Investigan si Aníbal Fernández gastó $19 millones con tarjeta de crédito

Las operaciones bajo sospecha fueron en su paso por la Confederación de Hockey. El exfuncionario K negó las acusaciones.

Aníbal Fernández fue presidente de la Confederación Argentina de Hockey sobre Césped.
por El Chorrillero / San Luis
Actualizada: 17/10/2017 10:36
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Entre 2013 y 2016 Aníbal Fernández fue presidente de la Confederación Argentina de Hockey sobre Césped (CAH), en simultáneo con los altos puestos que ocupó durante la gestión de Cristina Kirchner. Durante su paso por la Confederación habría hecho gastos por $ 19 millones con una tarjeta de crédito corporativa.

La Justicia investiga estas operaciones, que indican que el exhombre fuerte de Cristina registró consumos por más de $14.625.000 y anticipos de pagos por otros $4.900.000 entre el 2013 y 2016 con una tarjeta corporativa de la CAH. Incluso la siguió usando este año, después de haber renunciado al organismo.

Estas maniobras forman parte de la causa por presunto enriquecimiento ilícito, a cargo del juez federal de Lomas de Zamora y del fiscal de La Plata Guillermo Ferrada. En el expediente se investigan además por supuesto lavado de dinero a un grupo de empresas que tienen relación con el exjefe K de Gabinete y sus familiares, de acuerdo a un informe de la UIF al que accedió Clarín.

Las maniobras bajo sospecha

El documento surge a partir de un informe que el fiscal le pidió al organismo sobre operaciones millonarias sospechosas de 29 personas y empresas vinculadas al exfuncionario. El informe, junto a otras pruebas, muestran indicios de que la actual pareja de Fernández, Silvia Zavala, su exesposa María del Carmen Barreiro, su hijo Facundo y allegados al exjefe K de Gabinete estarían involucrados en maniobras por presunto lavado.

Entre las sospechas de la UIF están la compra por parte de la empresa Laveco (contratista del Estado) de dos parcelas de terreno a Fernández, por U$S 100 mil. Además investigan a la empresa Carlos Morel SRL, que tiene como socios a la exesposa de Fernández y a Eduardo Gatti, que fue funcionario del quilmeño.

Gatti además pasó a integrar la firma Palo Verde, dueña de una estación de servicio en Adrogué junto al hijo del exfuncionario K. El hijo de Fernández integra además la empresa Biotransgen, que tiene como socio a la mano derecha de su padre, José Gaincerain, que junto con otros allegados al exfuncionario K hizo compras cruzadas de inmuebles.

El descargo del exjefe K de Gabinete

Fernández negó las sospechas en su contra y dijo que la tarjeta corporativa de la CAH puede haberla usado “a lo sumo para algún pasaje aéreo y gastos de hotel para acompañar a las selecciones”. Además desmintió que tenga testaferros o empresas manejadas por terceros y calificó al informe de la UIF como “una locura, parte de la campaña”.

“Cuando fui presidente (de la CAH) ordené que hasta los gastos en chicles había que hacerlos por cheques o transferencias bancarias como medida de transparencia”, dijo el exfuncionario K, que indicó que los balances de su gestión se aprobaron sin cuestionamientos.

“Yo no tengo ninguna sociedad y decir que mis familiares, que son personas políticamente expuestas por mi rol son testaferros es un absurdo, es un verso. Relacionarme con otras que pueden integrar familiares o exfamiliares mayores de edad es de mala fe”, cuestionó.

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