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La delincuencia le arrebató su bici, la solidaridad de la gente se la devolvió

Álvaro Riego es un pibe de Villa Mercedes que tiene 13 años, va a la escuela, practica MTB y para ayudar a su familia hace changas como jardinero. Delincuentes le robaron su bici pero la sociedad decidió recompensarlo por su ejemplo de vida y sacrificio.

Luego de viralizar el caso, Álvaro recibió la solidaridad de la sociedad.
por El Chorrillero / San Luis
Actualizada: 31/10/2017 22:09
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Mariela Cortez es una mamá orgullosa, que se derrite ante la nobleza de su hijo, “siempre le dije que es un niño grande”, relató en el programa Viva la Mañana de FM La Bomba.

Una mala historia los llevó a esos estudios, después de que Álvaro viralizara lo que le ocurrió a través de la red social Facebook.

“Me amenazaron que me iban a pegar un tiro, me fui corriendo para pedir auxilio, frené un auto y una pareja me ayudó a perseguirlos pero luego los perdimos de vista”, contó el adolescente con un dejo de angustia al recordar el momento que se llevaron su bicicleta.

“Uno siente mucha impotencia, yo quería recuperarle a mi hijo la bici en ese momento y fuimos para el lado de avenida 25 de Mayo por la Costanera, pasamos por los ríos, cerca de La Ribera donde está la rotonda, no me importaba nada, entré por lugares terribles y me temblaban las piernas pero uno va ciego”, relató su mamá.

Desde los ocho años Álvaro ayuda en la economía familiar, a esa edad comenzó juntando botellas de vidrio, hoy corta el pasto, va casa por casa preguntando a los vecinos sí precisan de su ayuda.

Para que pudiera hacer sus changas sus abuelos le obsequiaron para su cumpleaños una bordeadora a explosión.

Su caso llego a los estudios de la radio villamercedina.

El joven usaba la bici para practicar MTB (ciclismo de montaña) y también para pasear con sus amigos. “Yo iba a entrenar con la bicicleta que es rodado 26 y del piñón tiene ocho cambios y adelante tres”, describió con precisión porque él mismo la armó.

Álvaro cursa el segundo año del secundario en la E.P.A. Nº 10 de La Ribera, es el más chico de tres hermanos y sueña con seguir la carrera militar. “Mi familia es todo para mí por eso quiero ser alguien, para ayudarlos”, agregó ante la admiración indisimulable de su madre quien narró que para cada cumpleaños su hijo menor junta dinero y los agasaja con su comida favorita.

Cuando el robo de la bicicleta trascendió fueron muchos los vecinos de esa ciudad y de otras, como La Punta, los que se comunicaron con la familia para colaborar, ellos agradecieron cada llamado y cada gesto, la solidaridad de la gente finalmente le devolvió a Álvaro lo que con sacrificio y trabajo consiguió, con lo recaudado comprarían un nuevo rodado.

Uno de los que colaboró fue el diputado provincial Walter Oio quien se sintió identificado con la historia y acudió a los estudios a comunicarle que donaba el 50% del costo total.

“Mi historia es muy similar, a mí también me robaron una bici que me habían regalado sino no la hubiese tenido nunca, fui jardinero, peón de albañil, colocador de cerámica; Álvaro quiero decirte que tenés mucho futuro”, le transmitió el legislador.

“Gracias a todas las personas que lo ayudaron, no paro de llorar por el gesto de las personas que se acercaron, mi hijo es un gran ser humano”, concluyó Mariela, la mamá del “niño grande”.

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