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Conflicto de vecinos en Merlo, el canto de un gallo en la mira

El tema llegó al Concejo Deliberante de la villa turística, hasta se pide la intervención de la Fiscalía.

Una vecina expuso ante autoridades locales las dificultades que tiene con su vecino, que cría aves domésticas que generan malos olores y ruidos molestos.
por El Chorrillero / San Luis
Actualizada: 17/11/2017 20:58
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La jueza de Faltas solicitó al fiscal que actúe para que los animales sean retirados así dejan de molestar a una familia vecina que no puede conciliar el sueño porque el gallo canta a las cinco de la mañana. El cacareo de unas gallinas también entra en el reclamo.

Un gallo, gallinas y codornices que permanecen en un corral de una vivienda social en el barrio Los Fresnos (Ex 156 Viviendas) ha generado un conflicto vecinal donde piden que intervenga la Justicia Penal, publicó el portal de noticias InfoMerlo.

Todo comenzó cuando una mujer denunció que el canto del gallo altera el sueño de su familia. Además, la denunciante expuso ante autoridades locales las dificultades que tiene con su vecino, que cría aves domésticas que generan malos olores y ruidos, como cacareos.

Las familias que tienen el conflicto viven en la manzana 56 del mencionado barrio en las casas 12 y 13. Ante la queja y la correspondiente inspección se ordenó a través de la secretaría de Ambiente el retiro de las aves, pero el dueño de los animales no cumplió con esa medida en dos oportunidades.

Existe una ordenanza que prohíbe los corrales y la cría de animales en el ejido urbano. El propietario fue citado por el cuerpo legislativo y explicó que las aves son el único medio que tiene para conectar a su hija con el mundo, ya que es discapacitada. Según trascendió, un informe de un especialista avala sus dichos.

De todas maneras la disputa continúa y los vecinos no pueden llegar a un acuerdo. La denunciante insiste que afecta su descanso  -tal cual lo manifestó ante el juzgado de Faltas-. Ahora se pide la intervención de la Fiscalía para que analice el posible delito de desobediencia a la orden de un funcionario público.

No es la primera vez que un gallo genera problema entre vecinos merlinos. Ya que en el 2001 una pelea llegó también a los tribunales y obligó a la Justicia a emitir sentencia.

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