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Tras 4 meses sin Lucas Bolotti, la madre cuestionó a la Policía y al Poder Judicial

Estela Vicondoa dio a conocer mediante una carta las “irregularidades” por parte de la Justicia de San Luis y la investigación que se lleva a cabo desde el 19 de julio cuando desapareció su hijo.

Mediante una carta la mamá de Lucas cuestionó el desempeño de la investigación.
por El Chorrillero / San Luis
Actualizada: 19/11/2017 16:50
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Hace cuatro meses Lucas, de 24 años y que presenta un retraso madurativo, desapareció en el paraje El Recuerdo en Papagayos y nadie sabe donde se encuentra. Desde ese momento la búsqueda se centró en rastrillajes, filmaciones de videos, testimonios, expertos de otras provincias y hasta parapsicólogos.

Vincondoa, escribió y publicó un comunicado en el grupo de facebook “Buscamos a Lucas Bolotti” que ella administra. Allí expresa sus pensamientos más profundos sobre la desaparición de su hijo y apunta al desempeño de quienes llevan las riendas de la causa encabezada por la jueza Penal de Concarán, Patricia Besso.

“Soportamos el dolor de haber sido investigados, acusados e incluso incriminados por algunas personas”, señaló.

Resaltó que no son ciertos “los pedidos formales de grabaciones de las cámaras de los peajes, ni de las terminales de micros y estaciones de servicios”. Además agregó que en los rastrillajes que se llevaron a cabo y que dieron resultados negativos, en realidad “algunos de los perros sí habían encontrado rastros de Lucas”.

Indicó también que los efectivos policiales que firmaron el acta con el resultado de ese operativo, sostuvieron que “habían hallado evidencia”.

“Pedimos que se aparten de las investigaciones a quienes habían cometido estos ‘errores’ y lejos de hacer eso, continuaron participando”, denunció.

A continuación, la carta de la madre de Lucas:

“Me llamo Estela Vicondoa, soy la mamá de Lucas Bolotti, desaparecido del loteo privado que se encuentra en la ruta Nº1 al kilómetro 43, de la localidad de Papagayos el 19 de julio de este año. Mal que les pese a varios, ni mi esposo ni yo tenemos nada que ver con dicha desaparición. En estos cuatro meses hemos soportado el dolor de haber sido investigados, acusados e incluso incriminados por algunas personas, haciendo comentarios infundados que sólo revelan lo perverso de sus mentes.

Son 4 (CUATRO) meses que no sabemos nada de nuestro hijo, nada…y en esos meses han pasado algunas cosas que pudimos comentar y otras que no porque de alguna manera lograron que tengamos miedo de hablar, pero ya hasta el miedo me han quitado.

Es de público conocimiento que cuando tuvimos acceso al expediente de la investigación policial nos dimos cuenta, entre otras cosas, que la jueza subrogante no había tomado ninguna medida con respecto al caso (la jueza estaba de vacaciones), tampoco fueron ciertas las palabras de los jefes de policía cuando hablaron de operativo cerrojo y de dar aviso a la Policía Caminera y a los puestos de peaje. Tampoco fueron ciertos los pedidos formales de las grabaciones de las cámaras de éstos ni de las terminales de micros cercanas y estaciones de servicio. TODO ESE MATERIAL SE PERDIÓ, YA ESTÁ DESGRABADO… no se siguió la pista del auto que escuché fuera del loteo al cual le costaba arrancar y que, al lograrlo, salió de la zona rápidamente. Recién el 10 de NOVIEMBRE se tomó declaración a la auxiliar a la cual le di esa información el mismo día de la desaparición.

Hay muchos otros “detalles” que demostraron que ese primer mes estuvo “casi” desperdiciado.

El 20 de agosto la causa pasa al juzgado y renovamos nuestras esperanzas de que por fin las cosas comenzaran a hacerse bien y, desde ese entonces, no hemos dejado de aportar datos y probables líneas de investigación. Presentamos escritos hasta para recordarle al juzgado que hay lineamientos básicos e imprescindibles recomendados por la Procuraduría de la Nación para este tipo de caso y que recién ahora, a mediados de noviembre, han realizado, cuando la recomendación es hacerlo en los primeros días de búsqueda (en lo posible, horas).

Un hecho terrible ocurrió en los primeros días de octubre, increíblemente, fue tomado con “naturalidad” por parte del juzgado: llegó a nosotros la información de que en el rastrillaje realizado el día 29 de septiembre cuyo resultado fue informado bajo actas, a los medios de comunicación y a nosotros mismos como NEGATIVO en realidad algunos de los perros SI habían encontrado rastros de Lucas, y nos especificaron las características de lo encontrado. También nos avisaron que a esos equipos de búsqueda no los dejaron continuar con dicha pista, que fue minimizada y hasta ignorada por algunos efectivos policiales (de más está decir que, tal vez, de haber podido trabajar con ese material, hoy Lucas estaría con nosotros). Ante esta información, enviamos un escrito al juzgado y “mágicamente” a los dos días aparecen actas en las que dicen haber encontrado justamente estas cosas que denunciamos…lástima que para ese entonces ya los canes preparados para su rastreo no estaban cerca. Ah! un detalle: las actas informando el resultado “negativo” están firmadas, entre otras, por tres de las personas que luego dicen haber hallado evidencia, raro, no ¿¿?? . Otro detalle sería contar las inexactitudes que contienen las mismas…en fin…

Como decía: lo increíble fue que el juzgado tomara todo esto como normal. Pedimos que se aparten de las investigaciones a quienes habían cometido estos “errores” , preventivamente, como lo marca la ley, lejos de hacer eso el día 18 ordenaron un nuevo rastrillaje para el 20 de octubre en el que se allanó una casa en el cual participaron estos policías, se utilizaron perros no entrenados en la búsqueda de rastros específicos y, para completar la escena, “ventilaron” dicha vivienda, abriendo las ventanas y dejando que se esparza cualquier posibilidad de que los olores de la misma se mantengan concentrados…

Como decía, el miedo (a que maten a Lucas y lo tiren “por ahí”) hizo que me callara éstas y otras cientos (SÍ, cientos) de pequeñas “irregularidades”, “descuidos”, “impericias”, y que tampoco diéramos a conocer todas las demoras en los pedidos realizados, peritajes sin terminar y omisiones en las líneas de investigación. Estoy cansada de “hacer los deberes” y que quienes tienen la responsabilidad en este momento de hacer todo lo humanamente posible por encontrar a mi hijo, no hagan nada o prefieran los “papeleos”.

Nadie del juzgado ha demostrado conocer el caso en profundidad, confunden nombres y no prestan atención a las contradicciones…y el tiempo pasa…y pasa…y nosotros sin Lucas, y Lucas sin nosotros…

Realmente no esperaba que los que me dijeron que el juzgado de Concarán era “una vergüenza” para el sistema judicial de San Luis tuvieran razón…pero hoy estoy más que decepcionada por todo lo hecho y no hecho (que es peor) por este organismo.

QUEREMOS QUE ENCUENTREN A LUCAS, lo queremos con nosotros, lo necesitamos”.

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