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Abusos en el San Buenaventura: para el abogado del docente acusado “no hay pruebas”

Vicente Cuesta sostuvo que los informes de Cámara Gesell, las inspecciones oculares y el protocolo del colegio “sustentan hasta el momento” la inocencia de su defendido.

El abogado se mostró en desacuerdo con el pedido de detención.
por El Chorrillero / San Luis
Actualizada: 27/12/2017 00:18
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En declaraciones a elchorrillero.com remarcó que “lo denunciado no condice” con las declaraciones de los menores y defendió la “buena reputación” del profesor en el ámbito educativo.

“Hasta el momento no hay pruebas para imputar un delito a mi cliente. Los testimonios, las inspecciones oculares y la forma en que se manejan los protocolos del colegio, dan muestra de que no hay hechos que se le puedan imputar”, afirmó.

También habló del protocolo diario que aplica la institución en torno al manejo de las clases especiales.

“Siempre están en grupo. La maestra los hace formar y entrega los alumnos al docente de la materia. Algunas clases se desarrollan en el curso, otras en el salón de música o en el polideportivo. Hay un protocolo de seguridad o prevención para que los chicos estén bajo la supervisión de un profesor”, remarcó.

De este modo, según Cuesta, “sería imposible que el profesor los haya retirado del aula”.

También explicó que las canciones que enseñaba el docente eran “aprobadas por el colegio” y que “están dentro de las planificaciones diarias”.

Si bien fuentes allegadas a la investigación sostienen que se trataría de “18 casos”, para Cuesta hay “una sola denuncia formal (que es sobre la que se trabaja) y testimoniales de padres que han instado la acción”.

El letrado manifestó que el profesor de música “es muy aplicado y profesional”. (facebook)

“Tienen que hacerse las denuncias individualmente, procesalmente es discutible la forma en que ha sido instada la acción. A mi criterio hay una sola denuncia y declaraciones de padres, directivos, docentes y Cámaras Gesell”, interpretó.

“Veo que el juez ha sido bastante cauto y muy abocado al caso porque ha estado con todas las medidas de prueba. Eso nos da las garantías constitucionales para trabajar en libertad y ejercer el derecho de defensa como corresponde. Tanto el juez, como el fiscal y la defensora de menores, están presentes en todas las audiencias sin dejar ningún detalle librado al azar”, agregó.

Pedido de detención

El abogado se mostró en desacuerdo con el pedido de detención que impulsa su colega y representante de la familia damnificada, Micaela Eguinoa.

“Primero, para la detención se tiene que imputar un delito y hasta el momento no hay ningún ilícito. Ante la mínima prueba en contra de un posible delito, se lo detendrá de acuerdo a la gravedad, pero hasta el momento no hay pruebas”, explicó.

En ese sentido, recordó que durante una de las pruebas de Cámaras Gesell, una menor “se puso nerviosa y no declaró, con lo cual no tuvo sustento para asegurar una conducta inapropiada”.

Otro aspecto que puso en tela de juicio, es la sospecha de que su defendido forme parte de una red de pedofilia: “Son todas mentiras que no tienen sustento. Se los graba en audio pero no en video y es para escuchar las canciones”.

De este modo describió que los distintos testimonios en torno al supuesto abuso podrían deberse a una “suerte de paranoia”.

“Es muy normal que cuando se desencadenan estas cuestiones causan un efecto dominó en otras personas, pero para eso está muy ocupado el juez, incluso las autoridades de la institución han mostrado colaboración para llegar a la veracidad de los hechos”, destacó.

Sobre el acusado

Cuesta informó que su cliente trabaja en la institución desde hace 3 años y se ha desempeñado en otros colegios durante “alrededor de 5 a 6 años”.

Señaló que “no hay antecedentes en su trayectoria” y que “goza de muy buena reputación entre sus colegas”.

“Es muy aplicado, muy profesional. Hay que tener una calidad humana muy especial para ser profesor de música de los niños. Incluso hay colegas de otros establecimientos escolares que se han ofrecido espontáneamente a declarar”, añadió.

Según detalló el letrado, el docente “se encuentra como cualquier persona que pudiera verse afectada” por una acusación de este tipo, que “está bajo tratamiento psicológico” y que “no entiende cuál es la cuestión en todo esto”.

“Buscamos el esclarecimiento de la verdad. El problema es que hay menores involucrados”, concluyó.

Este miércoles declararán los directivos del San Buenaventura.

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