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Se cae la venta de Supercanal por el escándalo Ceosa

El enfoque de la cobertura de los medios del grupo Vila-Manzano sobre el caso que concentra la atención en Mendoza y que alcanzó dimensión nacional, se habría convertido en un bumerán para el holding mediático.

Daniel Vila, uno de los propietarios de la empresa de TV por cable. A finales de enero estaba definida el paso a manos de un fondo americano.
por El Chorrillero / San Luis
Actualizada: 23/02/2018 00:00
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El pase de Supercanal a manos de un fondo americano, que estaba prácticamente definido, se habría frenado justamente a raíz de la posición de los medios del grupo de origen mendocino.

A fines de enero se daba por seguro la cesión de la empresa de TV paga de Daniel Vila, José Luis Manzano y de Claudio Belocopitt, dueño de Swiss Medical Group.

La operación estaba prácticamente cerrada en 100 millones de dólares a cambio de la cablera, más 200 millones de dólares comprometidos para la inversión en la transformación de las estructuras administrativas y de contenidos.

El posicionamiento del conglomerado mediático frente a la investigación de una causa que involucra a empresarios, consultores y funcionarios mendocinos, habría tenido una derivación inesperada a los efectos de los intereses económicos de los accionistas de Supercanal.

La consecuencia por la orientación que tuvo la sucesión de notas publicadas por el grupo periodístico sería negativa. Es que los americanos se habrían replanteado el negocio y estarían pensando si finalmente harán el desembolso por la empresa que exhibe atraso y compite en un rubro en el que juegan pesos pesados.

El escándalo que sacude a Mendoza

Hace unas semanas se conoció que la Oficina Anticorrupción de la Nación denunció una serie de irregularidades en licitaciones que superan los $1.500 millones en el Ministerio de Agroindustria, durante la gestión kirchnerista.

Varias de esas licitaciones registraron actualizaciones millonarias en el transcurso del Gobierno de Cambiemos.

En el centro de las sospechas quedó una empresa mendocina.

Se trata de Construcciones Electromecánicas del Oeste (Ceosa) propiedad de Fernando Porretta que se dedica a las obras hidráulicas, de petróleo, de gas, ferroviarias, viales, edilicias y de telecomunicaciones.

Las miradas se posaron en el Programa de Servicios Agrícolas Provinciales (Prosap), que adjudicó obras de riego a Ceosa. La consultora Hydrotec vinculada a funcionarios provinciales del anterior gobierno provincial que continuaron en la gestión de Alfredo Cornejo, está también bajo sospecha. De hecho uno ya fue separado de la función.

Se considera que la compañía de Porretta fue favorecida con información reservada en los procesos licitatorios de Prosap. En el período 2010-2015 le adjudicaron obras por $1.500 millones. No solo opera en Mendoza sino también en distritos como Catamarca, donde tuvo a cargo proyectos oficiales.

La empresa entiende que esas denuncias tienen un trasfondo político y por eso se presentó esta semana ante el juez Fabián Ramos que tiene a cargo la causa.

El organismo que dirige Laura Alonso promovió una acción por la presunta comisión de los delitos de “negociación incompatible con la función pública” y “administración infiel agravada por haber sido cometida contra la administración pública nacional”.

A ello se le podría sumar la existencia de sobreprecios y sobornos.

Según trascendió, la jefatura de Gabinete del Gobierno nacional fue interiorizada de las irregularidades y no se descarta que promueva “algún tipo de acción”.

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