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La historia de Zoe, una pequeña que venció el cáncer cerebral

Después de dos años de tratamiento en el Hospital Garrahan, la pequeña que en junio cumplirá 5 años volvió a San Luis para empezar una nueva vida. La operación en su cabecita le dejó secuelas que ahora se tratan con una rehabilitación en el Hospital. Su madre busca acceder a una vivienda propia.

Zoe y una nueva vida, junto a su mamá. Lo más difícil terminó hace 8 meses y ahora realiza solo controles médicos.
por El Chorrillero / San Luis
Actualizada: 26/02/2018 10:26
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Su mamá, Noelia Nogueiras le contó a elchorrillero.com cómo vive la pequeña después de dos años de lucha contra un meduloblastoma de alto riesgo (tipo de cáncer cerebral).

“Pasaron mil cosas horribles en estos dos años, vivimos experiencias de chiquitos que fallecieron, de otros que se curaban y después volvían. Fue todo muy difícil, y por eso ahora no le quiero hacer faltar ningún control médico”, explicó la mujer.

El caso de la nena tuvo repercusión en San Juan porque Zoe Sidasmed nació en esa provincia. “Yo soy de Naschel, pero me fui a estudiar allá, donde conocí al papá de mi hija. Después me separé y regresé. Al poco tiempo ella se enfermó y en el Hospital de San Luis le detectaron el tumor en la cabecita”, recordó.

Durante un año y medio, la niña pasó por el proceso de quimioterapia primero y de radioterapia después en Buenos Aires. El protocolo ya se terminó, afortunadamente, y ahora solo debe viajar cada tres meses para controlar que el tumor no vuelva.

A veces, explicó la madre, hay personas que la ayudan a comprar los pasajes, pero otras no y todo se complica. Hace 8 meses que la menor está radicada con su madre y su hermanito en San Luis y está lista para emprender una nueva vida.

También, según contó Noriega, una vez al mes Zoe visita el Policlínico de San Luis, “porque como le quedaron secuelas necesita hacer rehabilitación y la atención de un oncólogo”. El 19 de marzo tiene una nueva consulta.

Ahora que los momentos más difíciles pasaron, la mujer tiene que gestionar varias cuestiones para que la pequeña tenga los cuidados que necesita; pero también un hogar un hogar y una pensión.

“No quiero que nos regalen nada, solo necesitamos tener cuanto antes la vivienda. Yo me inscribí en el último llamado y queremos pagarla como cualquier persona. Es urgente tener un espacio donde la salud de Zoe esté protegida. Ahora vivimos en la casa de mi abuela, en La Punta pero todo nos queda lejos, y ese es el miedo que tengo si a la noche tengo que salir de urgencia con ella”, contó la mujer que además aguarda que concluyan los trámites de la cuota alimentaria con la que el padre nunca cumplió.

“El papá no se preocupa por su hija, no sabe nada de ella”,  remarcó la mujer.

Zoe también necesita un acompañante terapéutico para asistir al jardín: “Como no sabemos dónde vamos a vivir la anoté en La Punta y también en Naschel. Ella no puede caminar bien del todo todavía y tiene pérdida de equilibrio. Por lo tanto no va a poder hacer lo mismo que el resto de los otros niños”, indicó la mamá.

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