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Aguer justificó el aporte del Estado: “La limosna en la misa es una colecta miserable”

El arzobispo platense cuestionó el debate sobre haberes pagados por el Estado. Fustigó a fieles y dijo “ese dinero lo gasto en dárselo a los pobres”.

Monseñor Héctor Aguer, arzobispo de La Plata.
por El Chorrillero / San Luis
Actualizada: 16/03/2018 11:54
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Las respuestas del jefe de Gabinete, Marcos Peña, en el Congreso, poniendo en cifras lo que gasta el Estado en solventar los sueldos de los funcionarios eclesiásticos, generaron polémica en medios y redes, respecto a las implicancias de ese dinero establecido por la Constitución. Ante ese debate, con voces a favor y en contra, varios representantes de la Iglesia salieron a explicar el destino de esos fondos que reciben del Estado, dejando trascender además el malestar que provocó en el seno de la Iglesia la difusión de los datos.

Y uno de los habló del asunto, con su habitual frontalidad, fue el arzobispo de La Plata, monseñor Héctor Aguer, quien aseguró que el aporte económico que percibe del Estado lo gasta en “darlo a los pobres”, pero fue todavía más filoso cuando destacó que “la Iglesia no podría prescindir de eso, es un aporte importante, porque existe una deseducación entre los fieles católicos, que aportan muy poco”. Y sobre el tema disparó sin medias tintas que “la limosna que se recibe en la misa es una colecta miserable”.

El prelado recordó que el aporte del Estado está fundado en el artículo segundo de la Constitución Nacional: “Los 40 mil pesos, creo que esa es la suma, los gasto en darle a los pobres, tengo clientes fijos y sacerdotes a los cuales les falta, y también pequeñas cosas mías”, destacó Aguer en declaraciones este jueves a radio Continental.

“Si me  rebajan o quitan ese dinero me arreglaré como pueda. Pero aquí hay una razón histórica muy fuerte que tiene que ver con el hecho, también histórico, de que la mayoría del pueblo argentino es bautizado en la Iglesia Católica”, justificó el arzobispo platense. En la misma línea, Aguer enfatizó que “la Iglesia no podría prescindir de eso, es un aporte importante”, insistiendo en la “deseducación en los fieles católicos” respecto al aporte a la Iglesia, y reiterando que el dinero de las colectas en misa “es miserable”.

Asimismo, recordó que “los constituyentes del 53 cuando pusieron esa formulación quisieron buscar una vía intermedia entre el estado confesional y el estado laico o ateo, que no solamente significa el aporte económico sino el de fomentar y favorecer el culto católico”.

La polémica surgió luego de que en su informe periódico ante el Congreso Marcos Peña revelara el miércoles que los obispos diocesanos y los administradores apostólicos y diocesanos cobran 46.800 pesos por mes, mientras que los Obispos Auxiliares y los Obispos Eméritos perciben 40.950 pesos mensuales, mientras que detalló que, en 2018, el presupuesto para todo el año asciende a 130,4 millones de pesos, consignó Ámbito.

Por su parte, el obispo de San Francisco, Sergio Buenanueva, también opinó sobre los cuestionamientos: “De tanto en tanto, cuando conviene sacudir un poco a la Iglesia, sale a la luz el tema de los ´sueldos´ de los obispos”, sugiriendo que podría tratarse una maniobra distractiva, según relató a diario La Voz. “El monto destinado al culto católico está en el Presupuesto Nacional, que aprueban los mismos diputados que preguntan”, apuntó el obispo cordobés.

 

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