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Adelaida Muñiz: “El proyecto tiene un nuevo objeto en educación, y eso es una derogación”

La exrectora de la Universidad de La Punta dio su visión sobre el proyecto de ley con el cual el Gobierno pretende modificar el objetivo con el que nació la beca puntana al mérito “Bandera Argentina”. Dijo que “el mérito ya no es lo principal de la ley”.

Adelaida Muñiz.
por El Chorrillero / San Luis
Actualizada: 10/04/2018 12:26
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“Para empezar cuando se modifica el artículo Nº 1 y el Nº 9, (también se elimina el Nº 15) se modifica el objeto, con lo cual deja de ser una modificación y pasa a ser una derogación. Por ahí el ministerio de educación no tiene mucha experiencia en reacción legislativa, pero esto es así”, analizó en diálogo con elchorrillero.com.

Consideró que “es una derogación total del mérito; el mérito que es académico, ya no existe más”, y que “no queda ningún incentivo al estudio, porque todos los planes educativos que buscaban eso se sacaron”.

La dirigente de Avanzar explicó que una derogación es cuando una deja de funcionar “de acuerdo a los parámetros y objetivos que tenía, y empieza a regir con una totalmente distinta, o sea con un objeto distinto”. Y añadió que en comparación con la ley que está vigente hace 5 años, “acá se ha cambiado”.

“El nuevo proyecto tiene un nuevo objeto en educación. Primero cambia el nombre de la ley, y con eso cambia el objeto. Después cambia a quiénes está dirigida. La actual beca está a los tres primeros promedios de los establecimientos educativos, lo cual es un dato objetivo, que no está sujeto a la opinión de nadie”, explicó Muñiz.

Y comparó que en el proyecto que el Gobierno de Alberto Rodríguez Saá presentó en la Cámara de Senadores, tiene como destinatarios “a los egresados que desean continuar sus estudios, con promedio general de 8, que no necesariamente son los mejores promedios, con lo cual está cambiando el objeto original”.

Remarcó que con la nueva idea se prioriza “la situación socio-económica”, y en ese sentido resaltó: “Ya el mérito no es lo principal de la ley. Y acá hay un error grave de concepto y de redacción porque en el fundamento habla de vulnerabilidad económica y en el articulado de situación socio-económica”.

En la misma línea opinó que de acuerdo a las modificaciones, la ley “no está contemplando a los más vulnerables porque el articulado no lo contempla. Y es mucho más arbitrario a la hora de elegir. Hay un cambio, una por otra totalmente distinta. Los directores dejarán, una autoridad no política, de enviar los datos oficiales que acrediten los mejores promedios para que esos alumnos reciban el beneficio y puedan continuar con sus estudios”.

Con ello explicó que ahora los alumnos deberán inscribirse en el Ministerio de Educación y empezarán a tener un trato más personal con los funcionarios “que no están definido en el proyecto”, lo cual consideró “grave”.

“Esto se vuelve subjetivo. Un funcionario decide ahora cuál es la situación socioeconómica del estudiante, y le da una discrecionalidad tremenda. Pasa de ser una ley con objetivos académicos, a ser una con objetivos políticos, porque ni siquiera es social, ni siquiera se amplía porque los alumnos siguen siendo tres”.

También fue categórica al decir que “no es cierto” que se mejoran las posibilidades de acceso, y que por lo tanto “se empeoran, ya que ante se otorgaba en base a un dato objetivo, donde ni el gobernador ni el ministro de Educación podía señalar con el dedo a quién se le daba la beca”; y ahora “un funcionario de turno lo puede hacer”.

También explicó que la promoción 2018 “que ya estaba esperando trabajar para la beca al mérito no va a poder obtenerla con la metodología anterior de la ley”, y que a partir de los cambios “se tendrá que ir a inscribir”.

“Se puede producir una discriminación terrible porque el que tiene más llegada al funcionario la puede conseguir, y el que más la necesita no”, agregó.

Aspectos centrales

En su análisis la exrectora observó:

/.- Se modificó el nombre de beca al mérito “Bander Argentina” por “Construyendo Sueños”.

/.- Otro punto a tener en cuenta es que se cambió el procedimiento (de ahora en más no lo presentan los directores, es decir una autoridad no política). El alumno formula el pedido a un funcionario político del ministerio de Educación que “no se sabe quién es”.

/.- En adelante, de aprobarse la norma, no será un requisito que el beneficiario sea uno de los tres mejores promedios de la escuela, que es realidad por ahora el objetivo central. A partir de este año se privilegiará “la situación socioeconómica”. Es decir, se “convierte en subjetiva porque un funcionario decide quién tiene la situación económica social” que lo hace merecedor de la beca.

Muñiz advirtió además errores graves de redacción que tornan arbitraria a la iniciativa del actual Gobierno. En ese sentido planteó ¿Qué es la situación económica-social para elegir a los merecedores de la beca? En los fundamentos se habla de vulnerabilidad que no es lo mismo”.

Asimismo consideró que “no es una ley de fundamento académico y tampoco social porque no contempla todos los casos de alumnos con promedio 8 y ganas de estudiar (tres estudiantes acceden)”.

 

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