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Ocupación de tierras; una necesidad que comenzó hace 10 días

Una orden judicial le puso más tensión a un conflicto que comenzó el último fin de semana de abril y que todavía no se terminó. Cientos de familias se resistieron a la medida de desalojo el sábado y se vivieron de tensión por la represión en el extremo noreste de la ciudad.

Este sábado fue el día de mayor tensión en los campos ocupados por los vecinos del Barrio Eva Perón.
por El Chorrillero / San Luis
Actualizada: 07/05/2018 00:11
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Lo concreto es que son al menos mil familias las que empezar a parcelar el 28 de abril los campos vecinos del barrio Anexo 5 del Plan Lote Eva Perón con la urgente necesidad de tener un lugar para vivir. Un dictamen los obligó, después de una semana, a abandonar los predios donde habían proyectado una propiedad.

“No tenemos nada digno”, exclamó una de las tantas vecinas que espera la respuesta habitacional del Gobierno. La mujer tiene su esposo con cáncer y una hija discapacitada. “Juntamos botellas para poder vivir, cuando podemos comemos algo digno, y cuando no tomamos mate cocido. Somos 9 en la casa”, le contó a elchorrillero.com durante el operativo de desalojo que montó la Policía.

Fue contundente en su queja y remarcó: “Antes de las elecciones los funcionarios del Gobierno nos prometieron de todo, que nos iban a dar casa y arreglar las cosas, pero fueron mentiras, nunca nos dieron nada, ni siquiera para los remedios de mi marido. No tenemos trabajo digno, no tenemos nada digno. Ya se llenaron los bolsillos con los votos, tienen sus cargos y se olvidaron, no les importan los pobres”.

Los vecinos después de varias horas de protesta desalojaron el lugar.

También aseguró que los terrenos llevan 35 años “abandonados, acumulando mugre y cosas robadas”. También agregó: “No queremos que nos regalen, que nos den una forma de pago y lo vamos a pagar como una cuota digna”.

Cuando los ocupantes decidieron ingresar a las tierras hace una semana atrás, se organizaron por manzanas y delimitaron inclusive las calles de lo que soñaron podía ser el barrio para instarse.

El orden con el que se movieron permitió que la Policía tuviera en su poder una carpeta con los datos de todas las familias que tenían la necesidad de una casa. Pretendían que esa información le llegue al Estado, pero ningún funcionario nunca se acercó para escuchar la situación que están viviendo.

Desde el pasado sábado, en el inicio de una semana inactiva por los feriados y los asuetos provinciales, cientos de personas comenzaron a marcar las tierras y limpiarlas. Pero horas después aparecieron los dueños de las primeras hectáreas ocupadas, y denunciaron la situación ante la Justicia.

La demanda de gente fue tan grande, que el parcelamiento también abarcó un sector de tierras donde la Universidad Nacional de San Luis comenzó el año pasado la construcción del Campus. Las delimitaciones superaron las 7 cuadras campo adentro.

Desde el primer día, los vecinos contaron que todos eran del barrio Eva Perón, que alquilaban piezas o vivían amontonados con sus parientes y “durmiendo en el piso”.  Resaltaron que la superpoblación en ese complejo habitacional y la imposibilidad de acceder a una casa social, hicieron que vieran en esas tierras la única posibilidad para asentarse y vivir más dignamente.

Los carteles reflejan el reclamo.

Ellos solo sabían que los campos “estaban abandonados”  y no conocían la existencia de propietarios.

Oficialmente se informó que días atrás falleció el dueño de los primeros terrenos ocupados. Pero sus familiares hicieron las presentaciones correspondientes y el juez Juan Montiveros Chada ordenó las medidas que llevaron adelante efectivos de la Comisaría N° 39 y personal del COAR.

El segundo denunciante fue la UNSL. Dos días después de la ocupación realizó la presentación en la Policía Federal. En esa zona, la casa de estudios compró hace tres años, un total de 32 hectáreas. Y eso se dio en el contexto de un ambicioso proyecto, que es idea del actual rector Félix Nieto Quintas, que contempla la construcción del campus universitario y de viviendas para los estudiantes.

Inclusive a finales del año pasado se concluyeron en la zona las obras de luminarias y cordones, junto con el trazado de calles y manzanas.

El representante legal, Néstor Nóbile confirmó a este medio que “la universidad tiene título, plano de mensura obviamente y ejerce la posición pública y pacífica de esas tierras desde el momento de su compra”.

A partir de eso, el abogado confirmó que las autoridades universitarias aguardaban una orden la orden de desalojo, que finalmente se produjo en las últimas horas.

Esperan que el Estado les responda. Así el conflicto sigue abierto.

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