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Crece la preocupación de los artesanos y piden a las autoridades que se interesen en el problema

Expusieron ante el intendente y el Concejo Deliberante de La Toma la crisis por la que atraviesan a raíz de que no les proveen materia prima. Quieren que los “ayuden” a hacer las gestiones ante el Gobierno.

por El Chorrillero / San Luis
Actualizada: 11/05/2018 08:59
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El pasado 3 de mayo un grupo de artesanos expuso su preocupación por las fuentes laborales debido a la falta de la principal materia prima para sus creaciones: el mármol ónix. Un total de 28 trabajadores firmaron una nota que presentaron ante el Concejo Deliberante.

De acuerdo a las declaraciones de distintos marmoleros hay “incertidumbre” por la economía local y aseguran que “hace 3 meses” que los responsables de la venta no distribuyen el material.

Lo último que algunos pudieron adquirir fueron 300 kilogramos de piedra, cantidad “ínfima” si se tiene en cuenta que el mínimo del que disponen para su trabajo semanal es de 500 kilogramos.

Por esa razón, algunos sólo están trabajando con el ónix de Mendoza, Salta, Jujuy y La Rioja; pero el que más ingresos les genera por “el reconocimiento” es el mármol ónix de San Luis.

En ese sentido le expresaron al cuerpo legislativo que “no se está cumpliendo el Plan Maestro de Minería 2014-2020”, impulsado durante el mandato de Claudio Poggi.

Ahora se adjudica la escasez de piedra a un “problema netamente político”. Es decir que el actual Gobierno a través de la Dirección de Minería, dirigida por Miguel Berardo habría “frenado” la provisión porque no tiene en su agenda el programa implementado en la anterior gestión.

“Solicitamos (al cuerpo legislativo) conjuntamente con el Ejecutivo municipal que nos ayuden a hacer las gestiones necesarias ante la autoridad que corresponda  para que se nos pueda proveer piedra”, escribieron los artesanos y a la vez vecinos de La Toma, al intendente Francisco Cornejo.

“(Se) perjudica a la familia marmolera y por ende a la economía local. El hecho de no poder acceder a la extracción de la materia prima no permite subsistir porque nos afecta no sólo a los propietarios de marmolerías, sino que repercute en aquellos que trabajan con nosotros”, dejaron en claro.

La zona de extracción del mármol ónix es la cantera Santa Isabel, ubicada a unos 30 kilómetros de La Toma por camino de tierra. Allí también se genera la distribución.

En 2015 se organizó una cooperativa integrada por obreros de la piedra que asumió el manejo de la explotación y venta hasta el año pasado, cuando fue intervenida.

A mediados de 2017 el Gobierno intervino la cooperativa con la excusa de una publicación en las redes sociales que denunció que la institución estaba haciendo “un mal manejo de la cantera”.

“En el pueblo se están perdiendo las fuentes laborales. En el mundo somos conocidos por el mármol ónix, y ahora no lo tenemos para trabajar. No sabemos cuándo se va regularizar la situación. Es una tarea tan noble que cuando pasan estas cosas duele, siento bronca al ver cómo se maneja esto”, sostuvo el artista Pedro Guzmán en declaraciones a El Chorrillero.

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