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Solidaridad sin límites: Sergio empezó a cambiar su vida

El hombre es conocido por deambular por las calles de la ciudad. Varias personas se propusieron ayudarlo y consiguieron alimentos, ropa, calzados; y hasta le cortaron el pelo y lo higienizaron. El cambio de su imagen es sorprendente.

Sergio ya no andará más en la calle; hay gente que comenzará a buscarle un refugio.
por El Chorrillero / San Luis
Actualizada: 31/05/2018 20:17
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Sergio también fue atendido por profesionales médicos, y en el Hospital de Salud Mental confirmaron que fue un paciente; sin embargo no quedó internado.

La iniciativa surgió hace un par de semanas y facebook fue la vía para encontrar soluciones. Varias personas se sumaron a una cadena solidaria y organizaron a través de un grupo de whatsApp actividades para poder ayudar al hombre que tiene alrededor de 40 años.

Las bajas temperaturas con las que comenzó este jueves generaron preocupación en quienes se sumaron a la misión; entonces salieron a buscarlo por las distintas calles de la ciudad. Lo encontraron en la avenida Juan Gilberto Funes e Ituzaingó, y de allí lo trasladaron al comedor que funciona en la parroquia San Roque.

Algunas de las personas que brindaron su solidaridad.

En ese lugar Sergio desayunó, mientras aguardaban la llegada de más colaboradores. Alrededor del mediodía ya lo habían bañado, le cambiaron su ropa, le cortaron el pelo, la barba y las uñas.

“Si bien él no habla y sólo responde con un `si o no´, estaba feliz”, describió emocionada Elisabeth Aballay, quien comenzó una campaña para mejorar la calidad de vida de ese hombre.

También fue revisado por el médico Juan Botta. El profesional señaló que “estaba perfecto”, y que sólo presenta “muchas escaras en el cuerpo y lastimaduras en los pies”.

Una de las familias que le dio asilo en la fría tarde.

Asimismo, lo llevaron al Hospital de Salud Mental donde hicieron una junta médica. “Nos dijeron que él había sido paciente hace 10 años”, contó Elisabeth. Sin embargo no quedó internado porque se trata de “un paciente pasivo”.

“Una chica se lo llevó a su casa y después pasará la noche con Alejandro, uno de los chicos del comedor. Mientras tanto, el doctor Botta buscará un albergue”, contó la mujer.

Además precisó que actualmente necesitan pañales y “mucha voluntad para que él no vuelva a la calle”.

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