X

El ministro de Salud se pronunció a favor del aborto legal

Dos legisladores impugnaron la presentación de Adolfo Rubinstein por considerar que podría incidir en el voto por estar actualmente en el cargo. El cruce con la salteña Cristina Fiore.

TN
Cuestionaron "la participación activa" del ministro en el debate sobre la legalización del aborto porque "afecta claramente los principios de poderes del Estado".
por El Chorrillero / San Luis
Actualizada: 01/08/2018 20:38
PUBLICIDAD

Las comisiones de Salud, Asuntos Constitucionales y Justicia y Asuntos Penales entraron en la recta final del debate del proyecto de aborto legal antes de definir si firman o no el dictamen con el 1 de agosto como fecha límite. Tras la impugnación que presentaron dos senadores que rechazan el proyecto este jueves expuso el ministro de Salud, Adolfo Rubinstein, quien se cruzó con la senadora Cristina Fiore Viñuales. Además expusieron profesionales del derecho, la medicina y la bioética, incluido el exministro Ginés González García, informó TN.

Un sector de la oposición cuestionó la presentación de Rubinstein por considerar que podría incidir en los legisladores porque está actualmente en el cargo y es miembro del Ejecutivo. Cristina Fiore Viñuales (Partido Renovador-Salta) y Guillermo Snopek (PJ-Jujuy) le presentaron una nota al presidente de la comisión de Salud Mario Fiad (UCR.-Jujuy) para impedir que el funcionario exponga; algo que finalmente no prosperó.

Los dirigentes reclamaron que Rubinstein no fuera orador para “evitar posibles influencias que el Poder Ejecutivo pueda pretender realizar en la toma de decisión de los legisladores”. Y cuestionaron “la participación activa” del ministro en el debate sobre la legalización del aborto porque “afecta claramente los principios de poderes del Estado”. Además vincularon al funcionario con la Planned Parenthood Foundation (IPPF), una organización que los sectores antiabortistas aseguran que fomenta la práctica para beneficiarse económicamente.

Por su parte, el médico aseguró que no conoce a la Planned Parenthood Foundation y se quejó: “Se dijeron barbaridades que no estoy dispuesto a aceptar”. En su presentación el ministro de Salud volvió a defender el aborto legal y presentó estadísticas oficiales: informó que en 2014 hubo 47.063 hospitalizaciones por complicaciones de abortos en los últimos cinco años y destacó que en la última década se redujeron las muertes maternas por abortos gracias a las políticas de salud sexual y reproductiva. Según dijo, en 2016 murieron 43 mujeres por esta causa.

“La reducción de internaciones es la gran diferencia entre que el aborto sea legal o no porque es la fuente de costos más alta. Si se aprueba la ley, habrá una reducción dramática de la tasa de complicaciones”, indicó.

Fue entonces cuando Fiore cuestionó que su posición es contraria a la de Mauricio Macri y le preguntó: “Usted es ministro de Salud. El Presidente dice una cosa, usted dice otra ¿En qué carácter nos está hablando? Como funcionario responda cuál es la postura del Gobierno”. A lo que Rubinstein respondió que fue citado para fijar la posición de la salud pública sobre el tema y aclaró: “Hablo en nombre del ministerio de Salud, no del Gobierno. El Presidente tiene una opinión contraria, no puedo arrogarme el nombre del Gobierno”.

Fiore también le consultó por qué el Estado prioriza legalizar el aborto si es la causa de mortalidad materna número 70. Entonces Rubinstein explicó que, aunque no sea el primer problema de Salud Pública, “es un problema que existe, afecta a población vulnerable y legalizarlo produce resultados inmediatos”. “Esto es una solución que como ministro no puedo desatender”, agregó. Y aseguró que el Ejecutivo está focalizado en la prevención para encontrar una solución a largo plazo.

Ante la consulta de Snopek sobre el costo que tendría la aplicación de la ley para las provincias, el ministro de Salud aseguró que los distritos ya enfrentan los costos del aborto clandestino con las internaciones que pagan. “No están discriminadas, pero eso no significa que no existen”, concluyó.

En su exposición Eleonora Lamm, doctora en Derecho por la Universidad de Barcelona, criticó que “muchos equiparan al feto con una persona” y cuestionó que “la penalización del aborto no protege a los embriones que tanto preocupa a un determinado sector, pero sí afecta a las vidas gestantes”. “El 40% de los adolescentes abandona la escuela y se alteran sus relaciones sociales y sus posibilidades de desarrollo. Las adolescentes pobres tienen mayores problemas para salir de la pobreza una vez embarazadas”, afirmó.

A su turno Leonel Briozzo, exsubsecretario de Salud de Uruguay, presentó los resultados que tuvo la legalización del aborto en 2012 en ese país y dijo que es el segundo Estado del continente con la tasa más baja de mortalidad materna después de Canadá. También destacó que disminuyó a cantidad de abortos.

“En el siglo 21 la gestión del aborto se hace con medicamentos, lo que implicó una revolución tecnológica en la especie. Es la primera vez en la historia del género humano que la mujer puede hacerse un aborto de manera autoadministrada y basada en evidencias científicas. Ya no son los profesionales los que lo hacen, sino las mujeres de manera privada”, señaló. Y concluyó que “se es auténticamente pro vida si se pude demostrar que con lo que se hace se logra más vida, más dignidad y más derechos para la mujer y la infancia”.

Gerardo Amarilla, Diputado de la Cámara de Representantes de Uruguay, se manifestó en contra del proyecto, dando detalles de la aprobación que se dio en 2013 en el vecino país: “Después de varios intentos, se logró aprobar la ley que salió en una polémica sesión por un voto. Lo curioso es que no consagra el derecho al aborto, sino que establece la despenalización del mismo para ciertos casos”.

Además, el abogado explicó que durante el debate de la ley se utilizaron públicamente estadísticas que no eran reales: “Hay un dato importante: antes se hablaba de 150 mil abortos por año en Uruguay, cuando la cifra de nacimientos era de 47 mil. Esto demuestra lo disparatadas que eran las cifras que esgrimían”.

En una respuesta a Sagasti, el uruguayo expresó que la aprobación de la ley le hace recordar al régimen nazi: “El aborto legal se ha llevado más vidas que el nazismo. Es objetivo. Hay una selección de sexo en algunos países. Dinamarca se jacta de no tener nacimientos de chicos con Síndrome Down”.

La senadora Pamela Verasay le preguntó si considera que debe ir presa una mujer que asiste a una clínica para abortar y Amarilla fue tajante en su respuesta: “Sí, no lo puede hacer el Estado”.

A continuación, hubo tiempo para escuchar otra voz en contra de ley que se aprobó en Diputados. Ernesto Beruti, jefe del servicio de obstetricia del Hospital Austral, le preguntó a los senadores presentes en el debate: “¿Qué les hace pensar que ese ser humano, cuyo corazón late, no es una vida humana? ¿Por qué es tan difícil aceptar la evidencia?”. “No podemos eliminar a un ser humano indefenso, inocente y que además juramos defender”, resaltó.

Ginés González García, exMinistro de Salud de la Nación, recordó lo difícil que fue implementar la ley de salud sexual durante su mandato. “Hemos evolucionado en este tema, la ley de salud sexual y procreación responsable me resultó muy difícil de aplicar, por eso me gusta que hoy todos acá digan ‘hay que educar en este tema'”.

“Hay abortos de ricos y abortos de pobres, y no son iguales. En un país con tanta desigualdad, el acceso al aborto legal significaría una reducción de la brecha importantísima”, sentenció quien estuvo a cargo del ministerio entre 2002 y 2007. En tanto que dejó clara su postura a favor de la ley al asegurar: “Yo creo que la legalización es la política más eficaz para igualar los derechos de las personas. Es lo más importante”.

Patricio Sanhueza, un ginecólogo y obstetra que viajó desde México para participar del debate, contó como fue la experiencia en su país: “La asamblea legislativa aprobó la despenalización en 2007 pero solo en la Ciudad de México. Nadie pensó que esto iba a suceder. Se hablaba de 385 mil abortos que debíamos hacer por año, pero al otro día se presentó una mujer a solicitar el servicio y nos permitió tener mayor sensibilidad”.

El secretario del Comité de Mortalidad Materna de México, agregó que “hubo muchos objetores de conciencia y sólo 20 ginecólogos se sumaron al proyecto en un principio”.

El extitular del PAMI, Carlos Regazzoni, en contra de la iniciativa

Uno de los discursos más enfáticos contra el proyecto del aborto legal, seguro y gratuito fue Carlos Regazzoni, extitular del PAMI. El médico y exfuncionario de Cambiemos dijo que hay que dejar de lado los “argumentos sensibles de la salud pública” para debatir sobre “los fundamentos filosóficos”.

“El aborto, la pobreza, el analfabetismo: todo es un problema de salud pública. En situación de pobreza es cuanto más hijos se tienen. Es natural. No se puede cambiar. La única condición que hace cambiar eso es la educación”, aseguró.

Regazzoni tuvo un fuerte intercambio con la senadora de Chubut , Nancy González. La legisladora le reprochó que su exposición fue “política” y le preguntó: “¿Está de acuerdo con que el médico no cumpla las leyes?”. El exfuncionario dijo que la ley debe “adaptarse” a la objeción de conciencia.

“No se puede restringir por el Estado porque lo tiene cualquiera: un médico, un empleado o lo que sea”, respondió. “Las leyes en el Estado se cumplen”, devolvió González. Entonces, Regazzoni, con un tono de voz muy fuerte, le replicó: “Usted reduce el sistema político a lo que emana solo del Congreso”. La senadora, entonces, cerró el diálogo. “Usted nunca habló de la libertad de las mujeres. Gracias”.

El futuro de la iniciativa

Se espera que, si se firma el dictamen de comisión, el pliego que cuenta con media sanción en Diputados se vote en el recinto el 8 de agosto.

La iniciativa legaliza la interrupción voluntaria del embarazo hasta la semana 14 de gestación, bajo el solo requerimiento de la mujer. También dispone que la práctica sea gratuita y de prestación obligatoria en todos los centros de salud públicos y privados del país. Por otro lado, habilita a partir de la semana 15 el aborto en casos de violación, imposibilidad de la vida extrauterina o riesgo de salud para la mujer.

PUBLICIDAD

EN PORTADA EL CHORRILLERO

SUBIR