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Un taxista devolvió una billetera con dinero que se olvidaron en el auto

Quisieron retribuirle el gesto con efectivo, pero no aceptó. “Cuando uno hace lo que debe, Dios nos da el doble”, sostuvo.

Sergio Fernández
La billetera que devolvió tenía la suma de $10 mil.
por El Chorrillero / San Luis
Actualizada: 27/08/2018 20:28
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El taxista puntano Sergio Fernández (50) se encontraba trabajando el domingo en la playa de estacionamiento del supermercado Walmart, cuando un viaje que le tocó concretar, le dio un giro a su rutina.

Según recordó en diálogo con elchorrillero.com, una mujer requirió su servicio para dirigirse hasta el barrio Félix Bogado. La señora subió con varias bolsas de mercadería, con lo que al llegar a destino Fernández debía ayudarla.

“Cuando llegamos, bajamos las bolsas y antes de irme miré hacia el asiento trasero, una costumbre que tengo con cada cliente que se baja del auto, y observé que había una billetera”, describió. Inmediatamente golpeó la puerta de la casa de la mujer para darle sus pertenencias.

Fernández no sabía que en la billetera había $10 mil. La curiosidad nunca lo venció porque prevalecieron sus valores, con lo cual no dudó un segundo en hacer la devolución sin abrir el monedero.

“Me agradeció porque era un dinero que había retirado para su hijo”, explicó sobre los instantes de la entrega. Para estar seguros de que no faltara un solo centavo, pidió que contaran la suma delante de él.

De acuerdo a Fernández, la familia no quería verificar que estuviera la totalidad, como si se tratara de la confianza emanada hacia el gesto de la devolución. Asimismo y ante su insistencia, lo contaron.

La gente quiso retribuir la acción obsequiándole $100, suma que en su bolsillo era importante, pero Fernández no aceptó: “Lo necesitaban en verdad, aunque hubiese hecho lo mismo si era una persona a la que no le hacía falta, se trata de hacer lo que se debe, de todas formas me emocionó la actitud”.

Por otro lado, expresó que “está tranquilo” y que “no tiene palabras” para explicar las sensaciones de satisfacción. “Es algo muy lindo, siento paz, además fue muy bello ver como se pusieron cuando les di la billetera”, graficó.

Lejos de jactarse de su conducta, indicó que sus compañeros de la empresa Servi Taxi “mantienen la misma línea ética” de devolver lo que la gente se olvida.

Celulares y relojes, son algunos de los bienes más comunes que los puntanos suelen perder.

“Uno es laburante y sabe de estas cosas. Cuando uno actúa bien, Dios nos da el doble”, concluyó.

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