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Renunció Mario Quintana: leyó un poema budista y se despidió de su equipo

Tras rechazar el nuevo cargo que le ofrecían, el hasta ayer vicejefe de Gabinete presentó su dimisión indeclinable.

Quintana, recientemente vendió las acciones de la reconocida cadena comercial Farmacity y ahora se va del Gobierno.
por El Chorrillero / San Luis
Actualizada: 04/09/2018 13:40
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El ex vicejefe de Gabinete, Mario Quintana, se alejó este martes del Gobierno nacional, tras rechazar continuar en la gestión del presidente Mauricio Macri en otro cargo.

Quintana, quien junto con Gustavo Lopetegui fue desplazado por Andrés Ibarra como número 2 de la Jefatura de Gabinete como consecuencia de los cambios dispuestos por el presidente Mauricio Macri, visitó esta mañana por última vez el despacho Presidencia de la Casa Rosada.

El ahora ex funcionario dejó su cargo en presencia de sus más estrechos colaboradores en la sede gubernamental, luego de haber formalizado su renuncia tras las nuevas designaciones que dispuso el Poder Ejecutivo este lunes. Macri, quien compartió innumerables reuniones con el empresario, saludó al saliente funcionario.

Según trascendió, Quintana, quien acompañó la gestión de Marcos Peña, desde la jefatura de gabinete, no ocupará ningún otro cargo en el gobierno.

Quintana, recientemente vendió las acciones de la reconocida cadena comercial Farmacity y ahora se va del Gobierno.

Según trascendió, se despidió de sus asesores a través de la lectura de un extenso poema del monje budista Thich Nhat Hanh, que comienza diciendo “No digas que partiré mañana porque todavía estoy llegando”.

El poema completo leído por Quintana en su despedida

No digas que partiré mañana
porque todavía estoy llegando.

Mira profundamente: llego a cada instante
para ser el brote de una rama de primavera,
para ser un pequeño pájaro de alas aún frágiles
que aprende a cantar en su nuevo nido,
para ser oruga en el corazón de una flor,
para ser una piedra preciosa escondida en una roca.

Todavía estoy llegando para reír y llorar,
para temer y esperar,
pues el ritmo de mi corazón es el nacimiento y la muerte
de todo lo que vive.

Soy el efímero insecto en metamorfosis
sobre la superficie del rio,
y soy el pájaro que cuando llega la primavera
llega a tiempo para devorar este insecto.

Soy una rana que nada feliz
en el agua clara de un estanque,
y soy la culebra que se acerca
sigilosa para alimentarse de la rana.

Soy el niño de Uganda, todo piel y huesos,
con piernas delgadas como cañas de bambú,
y soy el comerciante de armas
que vende armas mortales a Uganda.

Soy la niña de 12 años
refugiada en un pequeño bote,
que se arroja al mar
tras haber sido violada por un pirata,
y soy el pirata
cuyo corazón es incapaz de amar.

Soy el miembro del Politburó
con todo el poder en mis manos,
y soy el hombre que ha de pagar su deuda de sangre
a mi pueblo, muriendo lentamente
en un campo de concentración.

Mi alegría es como la primavera, tan cálida
que abre las flores de toda la Tierra.
mi dolor es como un rio de lágrimas,
tan desbordante que llena todos los Océanos.

Llámame por mis verdaderos nombres
para poder oír al mismo tiempo mis llantos y mis risas,
para poder ver que mi dolor y mi alegría son la misma cosa.

Por favor, llámame por mis verdaderos nombres
para que pueda despertar
y quede abierta la puerta de mi corazón,
la puerta de la compasión.

Thich Nhat Hahn
Monje budista, escritor, poeta y activista por la paz

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