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Belleza y superación: la historia de una modelo que hoy puede sonreír en las pasarelas

Camila Guiñazú sufrió un accidente de tránsito a una semana de cumplir el sueño de desfilar. Tuvo que ser intervenida en Córdoba y atravesar una larga recuperación. Ahora busca conquistar los eventos de moda.
Fotos: Marcos Verdullo; Video: Víctor Albornoz; Edición: Nicolás Miano

Con su carisma juvenil y una belleza particular, posó para las cámaras de El Chorrillero.
por El Chorrillero / San Luis
Actualizada: 09/09/2018 12:26
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La joven es villamercedina y tiene 18 años. En una entrevista con elchorrillero.com recordó el duro camino que debió transitar para poder mostrar su belleza en las pasarelas, y en su relato dejó en claro que “todo es posible”.

“Mi pasión fue el baile, durante muchos años hice danzas clásicas y me gustaba el tema de sacarme fotos, mostrar la ropa, y de ahí surgió lo del modelaje. La primera vez que me llamaron para desfilar fue el año pasado, pero a una semana de eso tuve un accidente en auto”, describió la modelo, sobrina de Abel Ortiz.

Como consecuencia del fuerte impacto se quebró la cadera, la pelvis, los brazos y las muñecas. Por eso tuvieron que derivarla a Córdoba donde le colocaron prótesis en la cadera y los brazos, con lo cual no pudo caminar por alrededor de cuatro meses.

Sin embargo, después de “una larga recuperación” que la llevó a postergar su acto de colación y otras situaciones relevantes de su vida, ahora recorre las pasarelas: “Gracias a Dios estoy bien, hace unos meses pude desfilar”.

Guiñazú aseguró que si de superaciones se trata, su familia es la mayor consejera que puede tener, ya que ellos siempre le enseñaron a “salir adelante” a pesar de las adversidades. “Ellos llevan su lucha interna, que es la desaparición de mi tío Abel Ortíz”, expresó.

Con su carisma juvenil y una belleza particular, posó para las cámaras de El Chorrillero.

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