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Rosenkrantz asumió la presidencia de la Corte con una agenda de sentencias clave

El nuevo presidente de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Carlos Rosenkrantz, asumió este lunes su cargo con una agenda de sentencias clave ligadas a la reforma jubilatoria y al pago de Ganancias de empleados judiciales.

por El Chorrillero / San Luis
Actualizada: 01/10/2018 21:52
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También se abre una etapa en la que el máximo tribunal debe decidir sobre la continuidad de las escuchas en manos propias, entre otros temas.

Electo por decisión mayoritaria de sus pares, Rosenkrantz se mantendrá en su cargo por al menos tres años y sucede en la presidencia a Ricardo Lorenzetti, que la ejerció durante más de una década.

La ausencia de un acto formal para la renovación del cargo, sin foto ni discurso público, pareciera indicar cómo será el futuro de la CSJ de aquí en adelante: una Corte que dejará de lado su perfil político para tomar uno más técnico y legista, según consignan fuentes judiciales.

De hecho, el primer discurso público de Rosenkrantz recién será el 10 de octubre -en el encuentro de juristas convocado para acompañar al G-20-, y entonces se lo verá por primera vez ocupando el centro de la foto, con el resto de los jueces del máximo tribunal.

En su última semana a cargo de la Corte, Lorenzetti dejó constancia en un “Informe de gestión de la Secretaría General de Administración” que el tribunal tiene actualmente un superávit financiero de $26 mil millones y que, en lo que respecta a la evolución de recursos y gastos, su gestión registró “más de 10 años con superávits mensuales financieros consecutivos”.

Por otra parte, será tiempo en los próximos meses de ver cómo se define el futuro de, al menos, tres temas determinantes y de gran impacto político y económico: el pago de Ganancias por parte de los empleados judiciales, la reforma jubilatoria y la oficina de escuchas telefónicas.

El control de la oficina de escuchas -antes a cargo de la Procuración General y tomadas por la Corte Suprema desde 2016- es uno de los temas sobre los que podría haber cambios, luego de que la filtración de audios y conversaciones de teléfonos intervenidos afectaron la credibilidad del máximo tribunal a la hora de guardar en secreto estos documentos.

Respecto de la reforma previsional, la Corte deberá decidir si corresponde que unas cerca de 100 mil personas que hoy cobran los haberes máximos paguen impuesto a las Ganancias, luego de que la Anses apeló un fallo que marcaba la inconstitucionalidad de ese gravamen sobre los haberes.

A su vez, en cuanto al debate de un “Presupuesto de austeridad” que plantea el Gobierno, será responsabilidad de la Corte definir si habilita a la AFIP a cobrarle Ganancias a los empleados del Poder Judicial, tras el amparo presentado por la Asociación de Magistrados y funcionarios de la Justicia Nacional para que se frene el pago de este impuesto hasta tanto se defina la constitucionalidad de la Ley 27.346.

Otro de los temas sensibles será el futuro del Centro de Información Judicial (CIJ), uno de los organismos creados por Lorenzetti y que había dotado al Poder Judicial de gran transparencia al momento de difundir fallos y medidas adoptadas por magistrados en causas de relevancia pública.

La decisión de cambiar la presidencia de la Corte fue adoptada el último 11 de septiembre por 4 a 1 -con el voto en disidencia de Juan Carlos Maqueda- y estuvo acompañada por el adelantamiento del comienzo del nuevo mandato, ya que la gestión de Lorenzetti vencía el 31 de diciembre próximo.

Elena Highton de Nolasco, vicepresidenta durante la gestión de Lorenzetti, continuará en su puesto mientras que Horacio Rosatti, Carlos Maqueda y el propio ex presidente serán vocales durante los próximos tres años.

La llegada de Rosenkrantz a la Corte Suprema estuvo acompañada por el ingreso de Rosatti el 2 de agosto de 2016, luego de que ambos fueran propuestos para su cargo por el presidente Mauricio Macri.

En un primer momento, el Presidente intentó designarlos por decreto pero, tras el rechazo unánime de la oposición, cumplió con el procedimiento de enviar su propuesta al Senado, donde ambos fueron avalados.

Abogado recibido en la UBA y con un magíster y un doctorado en Derecho de la Universidad de Yale, Rosenkrantz tiene 59 años y es en el primer ministro de la historia de la Corte Suprema argentina de origen judío.

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