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Crimen de Brenda Arias; 9 años después comienzan a juzgar al único sospechoso

Tenía 19 años cuando la mataron y la prendieron fuego en un campo ubicado en Villa del Carmen.

La madre de Brenda, Norma Garayalde murió el 29 de octubre de 2017, sin tener las certezas de que Murúa era el culpable de matar a su hija.
por El Chorrillero / San Luis
Actualizada: 31/10/2018 00:03
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Casi una década después del crimen que conmocionó a la provincia, comenzará este miércoles el juicio por donde pasarán alrededor de 70 testigos a lo largo de cuatro o cinco jornadas.

En la primera audiencia está previsto que declaren el padre y el hermano de Brenda Arias, y además las personas que vieron a la joven el día que ocurrió el crimen, entre las 19:30 y las 22.

El único imputado por el crimen se sentará en el banquillo de los acusados a las 9 en la sala de juicios orales de la Cámara de Apelaciones Penal de Concarán y se llama Juan Murúa. Sobre él pesa la acusación de “homicidio simple agravado por el uso un arma de fuego”.

El fiscal de primera instancia, Carlos Leloutre pidió una pena de 25 años. Pero quien sostendrá la acusación será Mario Zudaire.

La madre de Brenda, Norma Garayalde, conocida por sus allegados como “La Negrita”, murió el 29 de octubre de 2017 sin tener las certezas de que Murúa había sido el culpable de arrebatarle su hija.

Hasta el último momento de su vida, “Negrita” fue un símbolo de lucha para que la muerte de su hija no quedara impune, y entonces encabezó distintas manifestaciones para pedir justicia.

Incluso, el año pasado se acercó hasta el senador Nacional Adolfo Rodríguez Saá, en el centro de la ciudad de San Luis, y le suplicó que la ayudara en su reclamo para encontrar a los asesinos de Brenda. El momento quedó grabado en un video que se viralizó.

El Tribunal que juzgará al único imputado estará conformado por la jueza de Cámara de la Tercera Circunscripción Judicial, Sandra Piguillem, Juan Manuel Saá Zarandón y Luis Manuel Sosa, quien reemplazará a Sergio Darío De Battista por licencia.

Durante el juicio también deberán comparecer los policías que participaron de la investigación. Pero para la Fiscalía será de vital importancia interrogar a los peritos que hicieron los informes del hallazgo de la bala, la sangre en el reloj de Brenda y los dos focos ígneos que se detectaron, uno de los cuales, habría sido intencional.

Murúa permanece alojado en la Jefatura Regional III, con sede en Concarán, ya que está siendo sometido a una prueba psicológica que pidió la defensa.

La jueza en lo Penal, Patricia Besso que tuvo a cargo la investigación procesó a Murúa a principios de julio del año pasado.

Sin embargo, ya estaba detenido en el Establecimiento Penitenciario 8 de Villa Dolores acusado de intentar violar a una menor en febrero de 2017, y además por considerarse sospechoso de la desaparición de Marisol Reartes de 18 años y de su hija Luz Oliva de 2. Ambas fueron vistas por última vez en febrero del 2013 en Villa de las Rosas, Córdoba.

El pasado 11 de julio de 2009, alrededor de las 21:30 Brenda salió de su casa, en la localidad de Villa del Carmen, para dirigirse a un bar y reunirse con Murúa y su novia, Carolina Pereyra. La pareja tenían una relación muy cercana con la víctima.

Ese fue el último día que vieron con vida a Brenda.

En su declaración indagatoria, si bien Murúa confirmó que planeaban reunirse en un bar de la localidad con Brenda, se desvinculó del homicidio cuando contó que ese mismo día salió a cazar con un amigo y que regresó temprano a dormir.

Luego, relató que al día siguiente, cuando se dirigía a realizar sus tareas cotidianas pudo ver una columna de humo que salía de un descampado, lugar donde se comprobaría después que la víctima había sido calcinada.

Para el fiscal el imputado “nunca fue a cazar como en su declaración indagatoria”. La hipótesis que se maneja es que estuvieron juntos y en esa ocasión la habría asesinado.

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