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Un ex juez desvinculó a Zavala y a Freixes y este jueves comienzan los alegatos

Se trata de Humberto Agundez, último testigo que declaró en la causa por las renuncias anticipadas de jueces y fiscales. Reconoció su cercanía a la familia Rodríguez Saá y desligó a los acusados: “Decir que Zavala me coaccionó es falaz”.

El ex camarista sostuvo que hubo una "crisis judicial".
por El Chorrillero / San Luis
Actualizada: 01/11/2018 00:55
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Este miércoles se desarrolló la quinta jornada del juicio que juzga al ex ministro de la Legalidad, Sergio Freixes (actual ministro de Medio Ambiente, Campo y Producción) y al ex viceministro de Legalidad Mario Zavala por el delito de “coacción agravada”.

De acuerdo a la denuncia que contó con 13 años de dilación, ambos presionaron a jueces y fiscales para que firmaran sus renuncias en blanco a modo de requisito indispensable para integrar la estructura judicial de la provincia.

El debate oral arrojó declaraciones a lo largo de su desarrollo entre las que se destacaron las palabras de la ex fiscal Mariana Ziliotto que denunció abusos, maniobras y amenazas de los funcionarios, la ex jueza Martha Vallica San Martín de Figari que aseguró haber firmado su renuncia anticipada a modo de “resguardo” y las manifestaciones de Freixes que declaró su inocencia.

Ahora se escuchó el testimonio del ex camarista Humberto Agundez, quien se desempeñó como juez Penal de la Segunda Circunscripción Judicial.

Sus enunciaciones se anclaron a grandes rasgos en dos ejes. Por una parte desligó a Zavala y a Freixes de las acusaciones, remarcando que en lo personal su renuncia fue materializada por propia decisión, y por otro lado contextualizó la etapa de “crisis judicial” que se vivieron en esos años, con la particularidad de que señaló su cercanía a la familia Rodríguez Saá.

Agundez aseguró que “es falaz” la acusación contra Zavala.

De acuerdo a sus palabras la dificultad que atravesó el sistema judicial en el año 2005 se relacionó a los hechos acontecidos en la doble intendencia de San Luis, cuando inéditamente la capital puntana fue gestionada por dos ejecutivos, el de Daniel Pérsico y María Angélica Torrontegui.

Según Agundez, cuando la Corte Suprema de Justicia falló a favor de Pérsico rechazando lo que había sido el dictamen del Superior Tribunal de Justicia puntano, se generó una grieta que profundizó los problemas dentro de la estructura judicial.

En este sentido, sostuvo que desde el Gobierno nacional había ovación de intervenir el aparato judicial y para evitarlo había dos condiciones: una depuración de los funcionarios judiciales y la devolución de la colegiación al Colegio de Abogados, que Adolfo Rodríguez Saá había eliminado en 1996 a través de la “Ley Montero”, tachada de inconstitucional.

Tras detallar estas apreciaciones describió cómo había presentado su renuncia. Su testimonio resguardó a los acusados en el marco de la inocencia.

“Antes de que se generaran una serie de renuncias en el Superior Tribunal de Justicia se llamó a concurso para los cargos de camaristas, fiscales, entre otros; en ese momento yo era camarista Penal en Villa Mercedes. Me presenté para el mismo rol en la ciudad de San Luis, fui ternado y me convocaron desde el ministerio de Legalidad. Zavala me comunicó que se iba a formular el decreto de designación”, recordó.

Allí acotó sobre la cámara oculta de Gretel Diamante, descalificándola porque su postura se “trató de una cuestión política” en medio de una “contienda judicial”. “Había jueces oficialistas y opositores”, sostuvo para introducir sus conclusiones sobre la mención de su propia renuncia.

En este sentido dijo que en el video se detalló que entre los jueces que habían sido afectados por la maniobra se encontraba él mismo, pero aseguró que nadie lo obligó a renunciar, sino que lo hizo por propia convicción.

Agundez declaró que había tomado la postura de hacer un paso al costado luego de un exhaustivo análisis en el que advirtió que “no estaban dadas las condiciones para asumir con plenitud”, con lo cual redactó su renuncia y la presentó en marzo de 2005 en mesa de entrada del ministerio.

Previo a ello mantuvo una comunicación telefónica con Zavala en la que le agradeció el gesto de tenerlo en cuenta para el cargo y le explicó que no podía tomar el rol en tales circunstancias.

“Tengo 31 años de justicia, no podía asumir en ese contexto (…) ahora decir que el doctor Zavala me coaccionó a mí es falaz, si lo hizo con otra persona no lo sé, si a alguien se le ocurrió ponerme a mí, no lo sé, considero que es una persona inteligente como para ser capaz de poner en condición de un nombramiento una renuncia”, manifestó.

El ex camarista indicó que la situación lo motivó a finalizar su carrera judicial dado que causó “disgusto a mucha gente”. Así agregó que lo que lo desmotivó para presentarse nuevamente en este tipo de roles fue el hecho de que tenía que dar explicaciones ante la Cámara de Senadores al haber sido señalado como uno de los camaristas que firmó su renuncia anticipada.

A instancias de su crónica la Fiscalía indagó sobre un aspecto contradictorio en el que afirmó que había renunciado después de la publicación de la cámara oculta. Las filmaciones datan del 31 de marzo de 2005, mientras que su renuncia fue presentada el 16 de marzo del mismo año.

Tras una extensa pausa sostuvo que entendía que “no era así”, pero de todas formas aseveró que el caso era de público conocimiento en el ambiente judicial.

Posteriormente respondió a una pregunta de la defensa en la que le consultaron su opinión sobre Sergio Freixes. Allí aseguró que lo conoce por algunos encuentros en los que se debatió la reforma del Código de Procedimiento y algunas reuniones en el marco del Partido Unión y Libertad  (PUL) al que se sumó a modo de “participación formativa”. “Es un hombre del interior”, agregó para realzar su inocencia.

Luego de responder diferentes preguntas emanadas por la fiscalía, la defensa y el tribunal para constatar algunos datos imprecisos, hizo referencia a la relación de los jueces con las autoridades del Poder Ejecutivo asegurando que “todos” han sido cercanos de alguna manera.

“Eso sucede aquí, en Mendoza, en Córdoba, en Buenos Aires y en todos lados. Yo también lo fui, con el gobernador, el ex gobernador y la familia tengo una relación de conocimiento, yo era una persona conocida como para que me dejaran dentro de la terna”, reconoció.

En otras fases de la audiencia le preguntaron si sabía sobre la renuncia de Néstor Spagnuolo, pero dijo que no tenía conocimiento.

Sobre el final de su testimonio se pasó a un cuarto intermedio que duró alrededor de una hora. Luego se incorporaron las pruebas documentales y se dio por concluida la jornada. Este jueves a las 9:30 iniciarán los alegatos.

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