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Donación de órganos en San Luis: en 2018 lograron salvar la vida de 27 personas

Con seis operaciones, agosto fue el mes en el que hubo la mayor cantidad de trasplantes; un número que se incrementó a partir de la Ley Justina.

En 2018 lograron salvar o mejorar la calidad de vida de 27 personas.
por El Chorrillero / San Luis
Actualizada: 01/01/2019 23:08
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El 2018 no fue un año más en el sistema de salud de Argentina ya que hubo un récord histórico de donantes de órganos: 632 personas. Esa cifra superó a la anterior lograda en 2012 que fue de 630.

Este dato significativo permitió producir también otra marca: 1499 personas fueron trasplantadas.

Particularmente en San Luis siete personas se convirtieron en donantes reales. Un número levemente superior al del 2017 cuando fueron seis.

Esto permitió salvar o mejorar la calidad de vida de 27 personas a lo largo de la provincia y del país, según los datos informados por el Centro Único Coordinador de Ablación e Implante (Cucai).

En diálogo con elchorrillero.com, la coordinadora del organismo, Eugenia García explicó que la “clave” para entender el aumento local y nacional es la Ley Nº 27.447, más conocida como “Ley Justina” la cual entró en vigencia el 4 de agosto.

La norma, que adquirió el nombre en memoria a una niña de 12 años que murió mientras esperaba un corazón en noviembre del año 2017, fija que todas las personas mayores de edad son donantes de órganos.

Antes de la sanción, sólo el 18% de la población adulta puntana había manifestado su intención de donar.

“Creo que ayudó mucho en el incremento. Antes de la implementación de la medida registrábamos sólo a una personas por mes que recibía un  trasplante. Ya en agosto fueron seis”, sostuvo la funcionaria.

Incluso explicó que los conceptos a tener en cuenta son “más claros” que la norma anterior ya que esta regulaba el grado de parentesco de los familiares con las víctimas, por ejemplo, lo que implicaba un desgaste.

A la hora de informar a los seres queridos que procederán a la ablación utilizan una serie de herramientas y métodos especiales en el marco del duelo que puede tardar hasta siete horas.

“Una vez cumplida esta serie de pasos, el tema de la donación prácticamente viene solo y solo resta aplicar la ley”, agregó.

La Lay “Justina” se inspiró en la niña que falleció en noviembre del 2017 a la espera de un corazón.

No todas las personas que mueren se convierten automáticamente en donantes dado que la única forma en la que los órganos se pueden mantener es cuando existe una muerte cerebral o encefálica.

Esto se debe a que cuando ocurre un accidente o una muerte súbita en la vía pública, salvo por los tejidos y corneas, ninguna parte del cuerpo sirve, ya que deja de circular sangre en el organismo.

Otro de los apartados que se tiene en cuenta es que aquellas personas que no quieran ser donante deben presentar un escrito dando constancia de ello. En la provincia solo hubo 10 hasta el momento que lo solicitaron.

Lista de espera

Actualmente hay 150 personas registradas, en el que la mayoría de ellas (94) aguardan por un riñón. El hígado y las córneas son los órganos que le siguen en cuestión de solicitud.

En el país un total de 7788 necesitan un trasplante para poder salvar sus vidas.

Las expectativas para el año que viene son aún mejores, y en ese sentido García comentó que el objetivo es “tener números superiores a los logrados” y realizar un balance cuando se cumpla un año de la implementación de la ley.

Puntos clave de la Ley

-Para situaciones que involucra un menor de edad, “se posibilita la obtención de autorización para la ablación por ambos progenitores o por aquel que se encuentre presente” o del representante legal.

-Ampliación de derechos para donantes  y receptores: se creó el Servicio de Procuración en los hospitales públicos y privados, y requisitos que deben cumplir los profesionales y los establecimientos médicos, con la fijación de penas y sanciones en los casos que corresponda.

-Los centros médicos deben contar con servicios destinados a la donación de órganos y tejidos, que permitan garantizar la correcta detección, evaluación y tratamiento del donante.

-Medios de comunicación: quedó prohibida “la publicidad de pedidos de órganos, tejidos y células para personas determinadas, como así también la publicidad engañosa sobre tratamientos terapéuticos que no cuenten con evidencia científica”.

-Se simplifican y optimizan los procesos que requieren intervención judicial.

-Fallecimiento: se agilizan los procesos de diagnóstico de muerte. Se dispone como hora del fallecimiento del paciente aquella en que se completó el diagnóstico de muerte.

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