X

Un año sin Pupi Rubilar; dolor, dudas y un ADN sin resultado

El joven de 29 años fue visto por última vez en los corsos de La Pedrera, en Villa Mercedes. Cuatro meses después encontraron restos óseos que podrían ser de él y recién en diciembre fueron enviados al EAMF para ser sometidos a estudios.

Pupi Rubilar.
por El Chorrillero / San Luis
Actualizada: 03/02/2019 23:52
PUBLICIDAD

Juan Carlos Rubilar o “Pupi”, como era conocido, desapareció el 4 de febrero del año pasado, tras asistir al carnaval.

El muchacho, que tiene retraso madurativo, se había despedido de su familia la noche anterior alrededor de las 20 para ir a La Pedrera. Sin embargo, nunca regresó. Los celulares lo habían captado cuando acompañaba las comparsas y bailaba al ritmo de los redoblantes; y también fue registrado por las cámaras de seguridad en la zona del predio.

Cinco días después, el Gobierno provincial oficializó una recompensa de $250 mil para quienes brindaran datos útiles que permitieran dar con él, pero el misterio continuó.

Luego encontraron posibles huellas en inmediaciones a la estación de trenes de Las Isletas. Más tarde fueron descartadas.

Familiares y amigos organizaron marchas para pedir por la aparición del joven.

Familiares y amigos marcharon organizaron marchas.

Otras hipótesis que despertaron esperanzas fueron que había sido visto en La Pampa y Córdoba.

El primer testimonio lo ofreció un hombre que aseguró haber visto en cercanías de Rancul a un joven de las mismas características de “Pupi”. La segunda referencia que le llegó a los investigadores la brindó una mujer de Villa Mercedes cuando viajaba a Brasil. Indicó que al pasar por Río Cuarto, creyó identificar a una persona parecida al joven.

A fines de junio llegó una de las noticias menos esperadas por la familia. En el campo La Laura, ubicado entre las localidades de Lavaisse y Las Isletas, a 8 kilómetros del último lugar donde lo vieron con vida, encontraron restos óseos y ropa similar a la que llevaba el día que desapareció.

Los restos fueron hallados en el campo La Laura, en el paraje Las Isletas.

Su hermana Yesica reconoció las prendas, pero aseguró que en esa zona lo habían buscado “mil veces”. El calvario no terminó porque un año después siguen esperando los resultados del ADN.

Qué dice la Justicia

El juez Penal a cargo de la investigación, Alfredo Cuello, en declaraciones a El Chorrillero dijo que recién a fines de diciembre, “luego de sortear mucha burocracia”, logró “enviar absolutamente todas las evidencias recogidas” al equipo de Antropología de Medicina Forense que funciona en Buenos Aires.

Entre ellas, se encuentran los restos óseos, ropa, fotos, expedientes y muestras de saliva de sus padres.

“(El EAMF) es un equipo especializado de reconocimiento internacional que después de muchas tratativas tuvieron la amabilidad de acceder a colaborar conmigo”, explicó Cuello.

A su vez, precisó que no hay fecha estimada para obtener los resultados. “Han decidido ayudar y de manera prioritaria pero yo no les pongo plazos porque es gentileza de su parte y lo hacen de forma gratuita”, fundamentó.

Asimismo señaló que ha permanecido en contacto con la antropóloga que está a cargo de esa institución, Mariana Selva. “Quedamos en retomar el dialogo la semana que viene para ver cómo van avanzando”, informó.

El dolor sigue presente para la familia que, aún espera conocer la verdad de lo que sucedió. “No sabés cómo te extrañamos”, publicó en su cuenta de Facebook la hermana de Juan Carlos hace unas semanas.

“Sólo le pido a mi Padre Celestial que te cuide y te proteja para que pronto nos podamos reencontrar y darte ese abrazo que hace meses no te puedo dar”, escribió Yesica.

En el mismo posteo recordó que el joven era “la alegría de la casa” y desde su partida no tienen “consuelo”.

UNIRSE A LA CONVERSACIÓN:
PUBLICIDAD

EN PORTADA EL CHORRILLERO

SUBIR