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Trece años después, condenan a 5 ex funcionarios de Alperovich pero el crimen de Paulina Lebbos sigue impune

El hecho ocurrió en 2006, en Tucumán; fueron condenados otros cinco imputados a penas de entre 3 y 6 años.

El crimen fue cometido el 26 de febrero de 2006.
por El Chorrillero / San Luis
Actualizada: 26/02/2019 08:39
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El único acusado por el crimen de Paulina Lebbos, asesinada en 2006 en Tucumán, fue absuelto en un juicio oral en el que, además, fueron condenados otros cinco imputados a penas de entre 3 y 6 años por el encubrimiento del hecho, entre ellos un ex funcionario del gobierno provincial y el ex jefe de la policía local.

Además, los jueces pidieron que se investigue por el crimen a César Soto, quien era novio de Paulina, y a Sergio Kaleñuk, hijo de un ex secretario del ex gobernador de Tucumán José Alperovich.

Más de un año después de haber comenzado el juicio oral, la sala III en lo Penal de la ciudad de Tucumán absolvió esta noche a Roberto Luis Gómez, quien había llegado al debate acusado de ser “partícipe secundario de la privación ilegítima de la libertad, seguida de muerte” de Lebbos.

En tanto, el tribunal condenó a seis años de prisión al ex jefe de policía Hugo Sánchez y al ex secretario de Seguridad Eduardo Di Lella, acusados del encubrimiento del crimen.

Los jueces también condenaron por el mismo delito al ex subjefe de policía Nicolás Barrera, a 5 años y 6 meses de prisión; al ex subjefe de la Regional Norte Rubén Brito, a 5 años y al ex policía Waldino Rodríguez, a 3 años de prisión condicional.

En la sentencia, el tribunal ordenó la inmediata detención de Di Lella, Barrera y Brito, quienes habían llegado al debate en libertad. El otro que también seguirá detenido es Sánchez, el único de los imputados que se hallaba en prisión.

Antes de conocerse el fallo, en la audiencia que comenzó esta mañana pronunciaron sus últimas palabras Gómez, Sánchez y Di Lella, quienes se manifestaron inocentes, public{o diario Popular.

Sánchez aseguró que la prensa que se encargó de difamarlo y agregó que no llegó al juicio acusado de encubrir el asesinato de la joven como dijeron los medios, sino por el supuesto encubrimiento del comisario Enrique García”.

Ese comisario fue condenado a cinco años de prisión en 2013 por confeccionar actas falsas que confirmaban que el cuerpo de Paulina había sido hallado por la policía durante un rastrillaje.

A su turno, Di Lella sostuvo su “total y absoluta inocencia”; mientras que Gómez dijo que es “inocente” y que se encuentra sometido a juicio “injustamente”.

El juicio comenzó el 6 de febrero de 2018 y estuvo a cargo de los jueces Dante Ibáñez, Carlos Caramuti y Rafael Macoritto.

Todos los ex funcionarios desempeñaron sus cargos durante la primera gestión del ex gobernador tucumano José Alperovich y al igual que Gómez llegaron al juicio en libertad.

Durante el debate, Sánchez fue el único que quedó detenido, aunque esto ocurrió luego de que su abogado amenazara a un testigo.

A lo largo de poco más de un año, declararon en el debate 162 testigos, de los cuales ocho (seis policías dos civiles) quedaron acusados por falso testimonio.

Antes de la feria judicial de enero, el fiscal de juicio Carlos Sale solicitó penas de entre 6 y 10 años para los seis acusados y dijo que alegaba “en honor a esa joven madre cuyo nombre es símbolo de lucha contra la impunidad que aún impera en nuestra sociedad”.

“Ocultaron e hicieron desaparecer rastros, pruebas o instrumentos y falsearon el acta cabeza de sumario, el acta de procedimiento”, sostuvo Sale en referencia al acta de hallazgo del cadáver del 11 de marzo de 2006.

La condena más alta la requirió para Gómez, a quien consideró partícipe secundario de la “privación ilegal de la libertad seguida de homicidio” de Paulina.

En tanto, la querella solicitó prisión perpetua para Gómez por considerarlo “coautor” del crimen y penas de entre 7 y 14 años y medio para los imputados de encubrimiento.

Por su parte Alberto Lebbos, el ex funcionario provincial padre de la joven y querellante del juicio, aseguró ante los jueces que va a ir a buscar con el “último aliento” a “todos los asesinos que integraron la banda junto con Gómez, que terminaron con la vida de Paulina, porque en este juicio falta gente y fueron protegidos por los imputados sentados hoy acá”.

El crimen fue cometido el 26 de febrero de 2006, cuando la joven salió de un boliche de la zona conocida como el ex Abasto, en la capital tucumana, adonde había ido a bailar con su amiga Virginia Mercado.

Alrededor de las 6:30, ambas subieron a un remís color bordó: Virginia descendió primero en su domicilio de La Rioja al 400 y Paulina siguió viaje hasta la casa de su novio, aunque nunca llegó a destino.

Después de 13 días de búsqueda, la joven fue hallada asesinada al costado de la ruta provincial 341, a la altura de Tapia, a unos 30 kilómetros de la capital tucumana.

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