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El drama de una paciente oncológica que retrasó su tratamiento porque no le entregan los remedios

Se trata de Laura Lucero, quien necesita fármacos que son indispensables para retrasar el avance de su enfermedad. Los comprimidos alcanzan los $180 mil y depende de las gestiones del Gobierno provincial para conseguirlos.

Foto captura
Para Lucero es "imposible" adquirir los fármacos sin la asistencia del Gobierno Provincial.
por El Chorrillero / San Luis
Actualizada: 27/02/2019 20:50
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La historia de Lucero (35), una vecina villamercedina que padece cáncer óseo, es complicada como la de cualquier paciente oncológico pero su caso resonó por su desesperado “deseo de vivir” y las dilaciones burocráticas que literalmente “retrasan” su tratamiento.

En medio de dolores que la obligan a caminar con bastón, aguarda desde “hace dos meses” la concreción de los trámites para adquirir sus remedios. Lo que le corresponde a ella está presentado, sólo resta que el Gobierno lo efectivice.

En un diálogo que mantuvo con elchorrillero.com, sostuvo que los fármacos que precisa son Palbociclib de 125 mg y Letrozol Microsules de 2,5 mg. Si tuviera que adquirirlos de modo particular debería contar con una elevada cifra de dinero, ya que poseen un valor que oscila los $180 mil y $80 mil respectivamente.

Los mismos le permiten retrasar el avance de la enfermedad y aliviar los dolores que sufre. En este sentido aseguró que en escala de prioridades las cápsulas de Palbociclib son las que no les puede faltar. “Las tengo que tomar sí o sí”, expresó.

“Empecé con cáncer de mamas y me saltó a los huesos, ahora tengo cáncer óseo. Me tomó la cadera y parte de la cara. La enfermedad no me deja caminar”, explicó.

Lucero tiene tres hijos de 6, 8 y 10 años que “necesitan de su mamá”; su esposo hace changas para subsistir y ella es beneficiaria de la Asignación Universal por Hijo. Incluso más allá de los dolores y dificultades, no ha abandonado su labor como ama de casa.

El dinero que logran reunir mensualmente, sumado a la dilación estatal, significan un obstáculo en la efectividad de su tratamiento.

“La verdad que es muy difícil, todas las noches estoy pensando en cómo solucionar el problema para obtener las pastillas (…) si me demoro en consumir el medicamento prácticamente la enfermedad avanza y me muero”, expresó.

Lucero comentó que este miércoles tendría novedades de la adquisición de los fármacos, pero hasta la publicación de esta nota no fueron entregados.

“Como no tengo mutual me dan la ayuda desde el Gobierno (provincial) pero hace dos meses que me tienen a las vueltas, dos meses que son claves”, añadió.

Minutos antes de que Lucero se comunicara con elchorrillero.com, acababa de realizarse un centellograma para saber qué otros lugares, además de su cadera y su rostro, podrían estar afectados por la enfermedad.

La rutina de exámenes y visitas médicas son una constante en sus días y ahora aguarda una pronta solución.

“Mi salud es lo más importante, ya veremos qué pasa. Necesito que se solucione, más allá de que me entreguen los remedios, no quiero que vuelvan a pasar otros dos meses mientras espero que al Gobierno se le ocurra enviar la medicación”, culminó.

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