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La UNViMe dio la bienvenida oficial a los ingresantes de Medicina

Se trató de la apertura formal del ciclo de ingreso, que tuvo lugar en el Cine Teatro de la Sociedad Italiana de Villa Mercedes. El rector pidió una respuesta al Gobierno provincial sobre el Hospital Escuela.

El acto encabezado por el rector David Rivarola, tuvo una amplia concurrencia estudiantil.
por Nicolás Gatica Ceballos / San Luis
Actualizada: 14/03/2019 19:54
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Este jueves la Universidad Nacional de Villa Mercedes (UNViMe) dio oficialmente la bienvenida a los 318 estudiantes que aspiran a ser profesionales médicos.

La mesa académica estuvo conformada por el rector David Rivarola, el coordinador de la carrera Nelio Bazán, la secretaria Académica Graciela Balanza y la directora de la escuela de Ciencias de la Salud Vanesa Cassano.

De la ceremonia participaron el senador Nacional, Claudio Poggi; el diputado Nacional, José Riccardo, el viceintendente de Villa Mercedes, Gustavo Calderón; legisladores provinciales, concejales, representantes de la Universidad Nacional de San Luis (UNSL), estudiantes de la carrera, docentes, representantes del Consejo Económico Social, profesionales de la salud y público general.

El acto atravesó el aspecto icónico que implica el logro académico, tanto para Villa Mercedes como para la provincia, dado que la creación de la carrera de Medicina en una universidad pública supone un impacto positivo a futuro en el sistema de la salud pública. Fue un acontecimiento histórico.

En este sentido cada intervención estuvo dirigida especialmente a los estudiantes que desde el lunes pasado iniciaron un “difícil y apasionante” camino enfocado al anhelo de egresar como profesionales médicos.

El rector remarcó la importancia histórica de la carrera.

A lo largo del encuentro se distinguieron a diversos especialistas de la medicina de Villa Mercedes, muchos de ellos jubilados, que fueron relevantes para la sociedad y se promovió el incentivo a los jóvenes para interpretar el camino universitario “no como una carrera de velocidad, sino como un recorrido de resiliencia”.

Medicina, un hecho histórico

Rivarola se detuvo en la preponderancia de la acreditación que tras varios obstáculos, pudo permitir la presencia de una de las profesiones más importantes.

Así sostuvo, por ejemplo, que la oferta académica viene a suplir una vieja grieta que existía entre Villa Mercedes y San Luis.

Según graficó, cuando se crearon las primeras instituciones de educación superior fueron distribuidas en gran medida en la capital puntana; tanto desde los primeros profesorados que se dictaron en la Escuela Normal Juan Pascual Pringles, como las primeras carreras referidas a la química y la física que se desplegaron en la Universidad Nacional de Cuyo, posteriormente convertida en Universidad Nacional de San Luis.

Desde entonces Villa Mercedes había quedado relegada de la posibilidad de obtener ofertas de la educación superior. Poco a poco fue retornando a distintas profesiones dictadas por la UNSL y academias privadas y ahora la carrera de Medicina, viene a “cerrar” aquella disputa.

“Tenemos dos universidades públicas que generan un derramamiento extraordinario con cerca de 10 mil alumnos que asisten a estas instituciones. La UNSL posee 4.500 estudiantes y nosotros llegamos a los 3.500; la oferta privada también es relevante, con lo cual esa grieta que podría haber existido quedó definitivamente cerrada con la puesta en funcionamiento de Medicina”, expresó.

Por otro lado se refirió a los diferentes procesos que vivió la casa de estudios hasta cumplir el objetivo estructural de brindar la carrera, tanto desde los primeros hacedores que “idearon el sueño”, hasta cada uno de los docentes que contribuyeron a su acreditación, incluso a los asesores de la Universidad Nacional de Córdoba que tuvieron un papel fundamental.

Medicina tendrá un cupo de 50 alumnos nacionales y 3 extranjeros. Ello se debe a la capacidad estructural de la institución con lo cual el curso introductorio será estricto en el nivel intelectual. Con los años esperan incrementar el límite de estudiantes y estiman que en el plazo de 5 años habrá cerca de 300 alumnos y estarán egresados los primeros médicos.

Por otra parte el rector planteó que para las prácticas clínicas de la UNViMe precisarán que el Gobierno provincial gestione el convenio que había prometido en referencia a la utilización de las instalaciones del Hospital Escuela.

Rivarola le pidió públicamente a Alberto Rodríguez Saá que arbitre las medidas necesarias para dar cumplimiento a lo prometido.

“Con el mayor de mis respetos le pido que nos dé respuestas sobre lo que hará  (…) había un convenio con la gestión pasada para aplicarlo a la carrera, nosotros pudimos acreditarla y no sabemos el estado del convenio, no hemos recibido respuestas oficiales a las solicitudes de audiencias, creemos que (el Hospital Escuela) no puede ser un coto de caza de los partidos políticos, es algo para la ciudad, para la provincia, para los alumnos, además dijeron taxativamente que cuando acreditáramos la carrera iban a dar señales para sentarse a dialogar al respecto”, sostuvo Rivarola.

La paciencia y la pasión, dos factores fundamentales para el cursado

El proyecto, que se tornó una realidad, se emplaza en un ciclo “intenso” que tiene como objetivo seleccionar a los 50 mejores alumnos que serán los futuros estudiantes definitivos de Medicina.

En este sentido las autoridades se refirieron a la trascendencia de que los alumnos encuentren el ritmo de estudio necesario que será su cotidianidad a lo largo de “toda la vida”, ya que el área demanda un constante perfeccionamiento.

Los estudiantes valorizan el acceso al conocimiento.

Actualmente y según informó Bazán, hay 318 inscriptos de los cuales el 50% son oriundos de Villa Mercedes, entre el 20% y el 25% de San Luis, el 3% de Justo Daract y el porcentaje restante se reparte por estudiantes de las provincias de Córdoba, Neuquén, Jujuy, Santiago del Estero, Buenos Aires y Santa Fe.

“Para lograr los objetivos se requiere dedicación, pasión, amor y paciencia”, sostuvo el coordinador de la carrera.

Para graficar la importancia de “no dejarse rendir ante el primer obstáculo”, trajo a la memoria la vida del especialista Arthur Guyton (1919-2003), que soñaba con ser cirujano cardiovascular pero cuando transcurría su último año de residencia, a los 27 años, una poliomielitis afectó su cuerpo y se vio imposibilitado físicamente para cumplir su sueño.

Sin embargo se convirtió en un académico prestigioso. Mientras se rehabilitaba construyó una revolucionaria silla de ruedas eléctrica que se conducía mediante una especie de joystick y fue autor del Tratado de Fisiología Médica, un artículo fundamental para el área de la salud, entre otros innumerables logros.

También recordó que en su caso personal le tomó 16 años formarse para “poder decir algo de su especialidad” delante de un paciente.

“Recibirse es un gran momento pero es un paso intermedio, no hay que rendirse, pueden salir mal en un parcial, pasar horas, noches enteras estudiando, pero por favor no se rindan, ustedes pueden cambiar el mundo”, aconsejó a los ingresantes.

Además remarcó que están convencidos de que necesitarán de “mucha ayuda” para organizar una “universidad con una carrera de excelencia” y que esta constante colaboración debe llegar desde la comunidad, las clínicas y hospitales, las gestiones para acelerar la construcción de laboratorios, los docentes que deberán perfeccionarse y fundamentalmente los alumnos.

En el mismo sentido la secretaria Académica manifestó que los alumnos podrán, mediante la vida universitaria, “comprender otras visiones” que otorgan la capacidad de “ser seres sociales más críticos y comprometidos en referencia al otro”. “Esta etapa es el momento en el que pueden construirse como seres libres”, aseguró.

La visión de los aspirantes

Axel Ozan (19) señaló en diálogo con elchorrillero.com que desde niño le gustó la idea de convertirse en médico y valoró la existencia de Medicina en Villa Mercedes. “Es complicado estudiar en otras provincias”, aseguró.

En la misma línea una joven de 20 años, Johana, que aspira a ser médica pediatra, remarcó las ventajas de contar con la carrera en la región y opinó que “es un gran avance en pos de la salud pública y privada” de la provincia.

Ailén Ledesma (22) comentó que hace unos años cuando culminaba su etapa de estudios secundarios vino a vivir a Villa Mercedes. Desde pequeña abrazó la idea de ser una profesional de la salud. Sin embargo no era posible estudiar en otra provincia.

Ahora siente que cumplió una parte de su sueño: “Quiero ser forense y para mí es muy importante estudiar acá. Es una gran oportunidad y espero ser una de las 50 ingresantes definitivas”.

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