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El gorila de Quines: tras el operativo con drones y perros, la Policía sigue trabajando

Ahora los efectivos concentran su trabajo en la “prevención” y el personal está afectado al patrullaje en la zona donde aseguraron ver a una especie de “primate”.

En la jornada de este viernes la búsqueda se tornó “imposible” por las condiciones climáticas.
por El Chorrillero / San Luis
Actualizada: 15/03/2019 14:32
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A cinco días del avistaje que causó terror a una familia de Banda Este, zona rural aledaña a Quines, la Policía continúa estudiando el extraño hecho. Y ahora decidió darle seguridad a la familia que dijo ver la “criatura”.

Si bien hoy se suspendió el operativo de rastrillaje, lo cierto es que tanto el personal de la Comisaría 15º como los efectivos de la Unidad Ambiental Nº 5 siguen ligados al caso.

Cerca de 20 personas comprendidas por uniformados de la división y baquianos, emprendieron salidas en lo profundo del monte durante los últimos días para dar con el “extraño ser”.

La propia Policía aseguró ayer que había arrojado bananas y manzanas durante los procedimientos y que “el extraño ser” se las comía. Eso justificó en las últimas horas un amplio operativo que incluyó tecnología con drones; se dijo que concretaron un seguimiento “en vivo” mediante satélite e incluso desplegaron un esquema de búsqueda con la División de Canes.

Los efectivos rodearon el área en la que se supuestamente se encontraría el animal (un radio estimativo de un kilómetro y medio), y ahora ese sector es custodiado para preservar la seguridad de los vecinos.

“Estamos esperando cualquier advertencia de la gente de la zona. Se afectó al personal para recorridos de prevención y por el momento no hay novedades de su aparición; se trabaja en el sector donde aseguran que es visto”, especificaron desde la dependencia local en diálogo con elchorrillero.com.

Además explicaron que en la jornada de este viernes la búsqueda se tornó “imposible” por las condiciones climáticas, que sumadas a las características del suelo dificultan considerablemente un despliegue óptimo.

Por el momento sigue la incógnita sobre la verdadera definición del ser que aparece en el campo, pero lo que más se aproxima es la descripción de un gorila: “No hay ningún detalle preciso, sólo el de la familia que manifiesta que sería un mono de gran tamaño”.

La fuerza policial sostiene que la “familia tiene miedo” y sigue afirmando su versión de lo que vieron en dos oportunidades, una el día domingo cerca de las 22 y otra el lunes por la tarde.

La “figura oscura” tendría alrededor de 1,80 de altura y la agilidad con la que aseguran que se desplaza, lleva a la hipótesis de que un gorila deambula por los campos del norte provincial.

“Hasta hoy no hay novedades ni nuevos avistamientos (…) no hay búsqueda, pero no obstante ello hemos dispuesto el personal cerca de la familia por seguridad”, señaló el subjefe de la Unidad Regional V, Guillermo Gil.

A instancias de esta icónica investigación hubo cambios en la Policía. Esta mañana desplazaron al jefe de la Unidad Ambiental Nº, Marcelo Díaz, quien encabezó los mega operativos de rastrillaje y brindó los últimos detalles sobre la posibilidad concreta que “la criatura” se alimentaba con las frutas que le arrojaban los efectivos.

En su lugar, ahora presta servicio Javier Moyano. El Chorrillero intentó comunicarse con el uniformado para obtener las últimas novedades del caso, pero indicó que no podía dar “ninguna información” del tema.

Lo cierto es que a estas instancias “el gorila” de Quines aún no aparece y la Policía no le pierde pisada.

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