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Crisis en Bomberos: efectivos de Juana Koslay tuvieron que sofocar un incendio en La Toma

Desde hace al menos seis meses, el cuartel de voluntarios tomense no está en funcionamiento por diversas problemáticas. Ahora un foco ígneo dejó expuesta la riesgosa situación.

Policía de San Luis
La situación del cuartel de Bomberos Voluntarios implica un riesgo para la integridad de los vecinos.
por El Chorrillero / San Luis
Actualizada: 17/04/2019 00:36
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Poseen “ropa vencida”, no cuentan con el herramental pertinente, las condiciones edilicias de la institución son irregulares y los móviles presentan dificultades mecánicas.

Si bien un grupo reducido de personas prestan servicio, su solidaridad no alcanza a cubrir la demanda de emergencias.

El panorama quedó expuesto este lunes, alrededor de las 23:30, cuando un taller de herrería ubicado en la Avenida Chacabuco a la altura 700, fue dañado por el fuego que se originó por fallas de “una fragua con carbón”.

Lo lógico sería que el personal del pueblo actuara de inmediato, pero ello no fue posible dadas las condiciones del cuerpo de bomberos.

Según informó el área de Prensa de la Policía, uniformados del Cuartel IV (Juan Koslay) en cooperación con personal de Bomberos Voluntarios de Naschel, tuvieron que apagar las llamas.

Si bien el foco ígneo no causó heridos de gravedad ni víctimas, el panorama indica que las consecuencias pueden ser contundentes si no se normaliza la institución.

Para graficar el problema en materia de seguridad, La Toma es un área clave desde el punto de vista vial y forestal. Las rutas aledañas son el escenario de varios accidentes, los campos son centros propicios para los incendios e incluso hay zonas industriales que pueden ser potencialmente peligrosas.

Todas las emergencias de este tipo, deben aguardar la colaboración de bomberos de otras ciudades.

Qué pasa en el cuartel

La institución tiene innumerables problemas. Algunos financieros en los que circulan distintas acusaciones en torno a las rendiciones de cuentas de las gestiones que conformaron la Asociación de Bomberos Voluntarios.

Por otro lado hay impedimentos de tipo técnico en cuanto a los recursos. En referencia a los integrantes, sólo hay un número mínimo de efectivos que no alcanzan a propiciar un correcto funcionamiento.

De hecho se han efectuado campañas para invitar a los tomenses a sumarse al cuerpo activo.

Desde el punto de vista de la movilidad, cuentan con 5 unidades de diversa aplicación para actuar ante las emergencias. Ninguna tiene capacidad operativa, aunque recientemente algunos mecánicos han contribuido para poner en condiciones los vehículos.

Poseen camioneta autobomba Ford 4×4 para incendios forestales que es de primordial relevancia dado que la zona es propensa a los focos ígneos en los campos. No funciona.

Hay un autobomba Ford, antiguo, que tampoco está en funcionamiento. Si bien podría arreglarse, posee un motor naftero de 8 cilindros que lo torna obsoleto a la hora de su efectividad.

También tienen una camioneta Ford F100 de los años 80 que está rota. Una Toyota Hilux doble tracción de los años 90 que está en las mismas condiciones.

Incluso tenían un cuatriciclo para operaciones en terrenos rurales pero lo desarmaron y las partes se las habrían entregado a un hombre que corre carreras en este tipo de vehículos.

Actualmente la institución está en un proceso de normalización encabezado por la presidenta de la Federación de Bomberos Voluntarios de la provincia, Susana Tello.

Más allá de los nuevos pasos que se están concretando para dar una efectiva solución a las dificultades, lo cierto es que en La Toma no hay bomberos y ello implica un riesgo significativo que pone en peligro la integridad de los vecinos.

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