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Elecciones en la UNSL: Moriñigo y Bulnes, ¿Gestión versus academia?

Serán contrincantes para ver quién se convierte en el próximo rector de la Universidad Nacional de San Luis el miércoles 12 de junio. Qué fortalezas y debilidades tiene cada uno.

Víctor Moriñigo y Fernando Bulnes
por El Chorrillero / San Luis
Actualizada: 31/05/2019 00:05
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La Unión Cívica Radical ha sabido cómo mantener el poder a lo largo de los años dentro de la Universidad Nacional de San Luis. Con gestiones buenas y otras muy criticadas, cuando tuvo que unirse a otras fuerzas así lo hizo y en ocasiones debió mostrarse dividida para lograr acuerdos más amplios.

Esta vez, dos dirigentes también identificados con el centenario partido como Víctor Moriñigo y Fernando Bulnes, de facciones distintas, serán los candidatos al rectorado y el 12 de junio competirán en las urnas para llegar al sillón de Avenida Ejército de los Andes 950.

Con dirigentes políticos provinciales no tan vinculados, pero sí a través de diferentes figuras dentro de la universidad, el panorama parece incierto. Moriñigo tiene la fortaleza de ser hoy funcionario y estar muy vinculado al oficialismo de Félix Nieto Quintas, el actual rector, quien llegó de la mano de José Luis Riccardo, pero éste ahora simpatiza con la candidatura de Bulnes.

El juego de cartas va cambiando y las internas claras que se ven afuera también repercuten dentro del bastión que tiene el radicalismo en la provincia, que cuenta con el segundo presupuesto más alto sólo por debajo del que hoy administra Alberto Rodríguez Saá desde Terrazas del Portezuelo.

Bulnes, que en la actualidad es decano de la Facultad de Ciencias Físico, Matemáticas y Naturales (FCFMyN), tiene un perfil más académico, además siendo investigador del Conicet, lo que le suma en una institución tan pedagógica, conservadora y considerada como una de las más innovadoras en materia investigativa a nivel nacional.

En cambio, Moriñigo sostiene su fortaleza en base a los años de gestión que lleva en la universidad. Como secretario de Hacienda y Administración, durante las gestiones de Riccardo, y actualmente encargado de la Coordinación y Planificación Institucional, durante muchos años estuvo al frente de una cartera de la UNSL.

Asimismo, Moriñigo mostró en su lanzamiento de campaña que logró reunir a agrupaciones docentes y estudiantiles muy disímiles entre sí, así como sumar a su espalda al único gremio no docente de la casa de estudios. El actual secretario es apoyado por Franja Morada, San Luis Independiente, Juventud Universitaria Peronista y la Asociación del Personal de la Universidad Nacional de San Luis (Apunsl), entre otros.

Por su parte, Bulnes logró cerrar con Movimiento Universitario Sur, un grupo de estudiantes muy ligado al diputado provincial Joaquín Mansilla, y presenta candidaturas en las cinco facultades con sede en San Luis.

Dos puntos débiles del decano son que no cuenta con colectoras y tampoco con el aval de la estructura de Apunsl, que sí logró consensuar su contrincante.

Bulnes tiene el clásico perfil que gusta en estas instituciones, centrado en su facultad y abocado a la docencia. Lleva como candidato a vice a Ariel Ochoa, que también es un investigador del Conicet. Ambos llegan fortalecidos por la victoria de su candidato en la Escuela Normal “Juan Pascual Pringles”, que los hace llegar motivados al día D.

Moriñigo ha sido motivo de críticas por las denuncias que recayeron sobre la universidad a raíz del desvío de fondos durante la época del kirchnerismo, en el que incluso hubo procedimientos por parte de la Justicia Federal. Además, los opositores apuntaban a que hacía años no ejercía la docencia, aunque él mismo se encargó de desmentir a través de las redes sociales.

El candidato del oficialismo logró reunir además a sectores del PJ al llevar como candidato a vicerrector a un ex funcionario de Adolfo Rodríguez Saá, como Héctor Flores.

Lleva listas en todas las facultades, lo que genera un expectativa de triunfo. En por lo menos tres unidades académicas sólo va su candidato a decano.

Bulnes, en contrariedad, deberá hacer más fuerza en esas facultades, porque si bien en algunas impulsa candidatos al Superior o conformó un grupo de graduados, lo cierto es que sólo tiene dos candidatos a decano, que principalmente son los que ayudan con el arrastre. Matemáticas, donde hoy es gestión, y Química, dos de las facultades más grandes, será a donde apunte todos sus cañones el 12 de junio.

A Moriñigo se le reconoce la gestión y saber tratar con sectores no afines a él. A pesar de no tener una mala imagen en el claustro docente, hubo casos en que lo han criticado por no realizar una buena tarea.

Figuras políticas como los diputados provinciales Alejandro Cacace, Gastón Hissa y la concejal Celeste Aparicio hicieron público su adhesión a Moriñigo. Representantes ligados al adolfismo también estuvieron presentes en el lanzamiento. Del otro lado, Riccardo evidencia su inclinación hacia Bulnes, así como también Mansilla.

Las elecciones serán en trece días y como se ve hay dos posturas para elegir, una más ligada a la gestión y otra a la academia. Son poco más de 20 mil los habilitados para votar en este proceso electoral.

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