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Tragedia de Zanjitas: familiares y sobrevivientes marcharon para “que la Justicia llegue”

Caminaron por el centro de la ciudad de San Luis con velas encendidas con el objetivo de “iluminar a los jueces” y se juzguen a los responsables.

A la luz de las velas, marcharon por las calles del centro de la capital puntana.
por El Chorrillero / San Luis
Actualizada: 28/06/2019 22:43
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Este viernes por la tarde, familiares de las víctimas de la tragedia vial más grave que tuvo la historia de San Luis, salieron nuevamente a la calle.

La manifestación se hizo a tres días del comienzo del juicio contra la dueña de la empresa Polo, Mabel Tyempertyopolos. Sin embargo, hay incertidumbre sobre el inicio porque la empresaria se encuentra internada en una clínica privada Río Cuarto.

El punto de encuentro fue a las 18 en Plaza Pringles frente a la Iglesia Catedral. Media hora más tarde iniciaron su marcha por calle Rivadavia con velas encendidas a paso lento y en silencio.

Frente a la caravana algunas adolescentes que sobrevivieron al accidente llevaban un cartel con la leyenda “las ángeles misioneras de San Luis” y fotos de las ocho víctimas fatales.

El recorrido finalizó frente a Tribunales. Allí gritaron “justicia” en tres oportunidades y rezaron un Padre Nuestro “para que todo salga bien, tengamos justicia, nuestras niñas descansen en paz y las que están acá puedan cerrar una etapa”, dijo Verónica Santarella, mamá de una de las niñas que sobrevivió.

Además, colocaron el cartel en las rejas de Tribunales y las velas a los costados, para homenajear a las víctimas.

El 2 de noviembre de 2011, un grupo de estudiantes del Colegio Santa María viajaba junto a sus docentes para concretar una misión educativa y religiosa, cuando ocurrió el accidente en el que fallecieron ocho personas.

Las alumnas Salomé (11), Julieta (10), Iara (10), Paula (11) y Luz María (10) y Daira (10); y las docentes Jésica (23 años) y María Virginia (30 años) perdieron la vida.

Familiares y amigos de las víctimas marcharon hasta Tribunales.

Por ese hecho, sólo fue condenado el chofer Julio César Jofré, en 2015, por el delito de “homicidio culposo y lesiones culposas”. La pena fue de 4 años y 8 meses de prisión. Ahora se fijó para el próximo lunes el proceso oral a Tyempertyopolos.

“El objetivo era otro en realidad porque queríamos homenajear a las víctimas y con las velas iluminar a los jueces para que hagan justicia. Pero hoy me enteré del certificado que la dueña de la empresa Polo presentó y el significado de la marcha cambió, otra vez tenemos que estar reclamando justicia”, manifestó Santarella.

Por otro lado, anunció que ya se definieron las fechas para las pericias psicológicas. “Nunca se hicieron y por mas que pasen 20 años las secuelas serán las mismas”, expresó.

“Es una vergüenza que tengamos que hacer el sacrificio de salir a caminar pidiendo justicia después del dolor que llevamos por la muerte de nuestras niñas y las sobrevivientes”, expuso Alejandra Manucha, mamá de Daira.

También, agradeció la presencia de los padres en la convocatoria: “Es honroso lo que están haciendo porque demuestran a cada niña que van a luchar hasta que se haga justicia, la cual tiene que llegar, no sé si bien o mal pero esto debe tener un final, empezar una vida mejor y en paz”.

Además se dirigió a los jueces: “Les pido que por favor se pongan en el corazón de cada padre que ha perdido o que tiene a la niña lastimada y que actúe como debe ser porque deja mucho que desear la Justicia de San Luis”.

Asimismo, opinó sobre la situación de salud que atraviesa la dueña de la empresa Polo: “Es obvio que esta señora ha tratado de zafar durante todos estos años, ahora se hace que está mal de la cabeza para que no le llegue la justicia. En el juicio anterior hizo lo mismo, presentó certificado, no se le vio la cara y quedó todo impune”.

“Nos indigna que no se haga responsable, que dé la cara y se termine todo, como debe que ser”, declaró.

Además, criticó en que hasta el momento el único condenado haya sido el chofer del colectivo y no se responsabilice al Colegio Santa María. “Ahí iban nuestras nenas, donde se gestó el viaje, primero tendrían que haber sido juzgado la empresa y la institución pero así se manejan en San Luis, impunemente todos”, precisó.

Gladys Logioia, abuela de Luz María, otra de las nenas que perdió la vida en la tragedia, con una foto de la niña en sus manos dijo que la directora debía ser juzgada porque “no verificó en que condiciones estaba el micro. Ella se jubiló y nadie le dijo nada”.

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