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La clínica de Berazategui acusada por mala praxis ya sumó 11 denuncias

Se trata del sanatorio donde le amputaron la pierna a una jubilada por error. Familiares aseguran que el cirujano es dueño de una funeraria.

El Nuevo Sanatorio Berazategui, ubicado en avenida 14 y calle 14.
por El Chorrillero / San Luis
Actualizada: 06/08/2019 10:13
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La clínica de Berazategui que se hizo conocida por amputarle una pierna a una jubilada por error sumará un total de 11 denuncias por mala praxis. Así lo confirmó la abogada Paola Stekloff, quien también adelantó que tiene una gran cantidad de documentación que complica al centro de salud.

Se trata del Nuevo Sanatorio Berazategui, ubicado en avenida 14 y calle 141, donde una mujer de 66 años que sufría diabetes debía ser sometida a la amputación de la pierna derecha. Sin embargo, los médicos se equivocaron y le seccionaron el miembro izquierdo. Días más tarde se conoció que la operación de la mujer, llamada Magdalena Leguizamón, no habría sido necesaria.

Tras la realización de la denuncia penal por parte de la familia, la paciente fue derivada a la Clínica CENI de Quilmes. Allí, se le realizaron nuevos estudios que arrojaron que no corría riesgo y no tenía ninguna infección. El lugar fue allanado por orden de la fiscal Karina Santolini para que agentes de la Policía Bonaerense secuestraran la historia clínica de la paciente, entre otros documentos.

Ahora Stekloff confirmó que presentará once denuncias contra la clínica por mala praxis por casos que fueron investigados a partir de “los cuestionamientos y las consultas” de varias familias que se acercaron a su despacho, según publicó TN. Además, alertó que uno de los cirujanos de la clínica es titular de una casa funeraria. “Fernando Javier Palladino, médico denunciado por homicidio culposo, es el dueño de la funeraria Casa Central, que está ubicada a una cuadra del Nuevo Sanatorio Berazategui”, indicó la abogada.

Stekloff contó que los propios familiares de una víctima se dieron cuenta de este particular hecho. “Hace cuatro meses, a un hombre que murió en una cirugía —que no fue informada por mala praxis— le sugirieron en la clínica Casa Central. Cuando los parientes se dirigieron allí, encontraron a Palladino -que había realizado la operación- con un delantal negro”, agregó.

Además, la abogada está a cargo del expediente de Dionisia Caballero, una mujer de 64 años que ingresó en mayo al sanatorio por una fractura de muñeca. Tras la operación, sufrió un paro cardíaco y quedó en estado vegetativo. La paciente murió el 23 de junio por una infección generalizada. También representa a la familia de Teresa Angilletta, de 71 años, que murió después de una intervención quirúrgica del píloro. Sin embargo, en lugar de desobstruirle ese conducto que comunica el estómago con el duodeno, le quitaron la vesícula.

 

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