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La falta de agua tiene sufriendo a los pueblos de San Luis

Los vecinos de Villa de la Quebrada y del Paraje Las Barrancas siguen padeciendo el problema en medio de un calor insoportable; dicen que la situación “es desesperante” y que “no hay respuestas”.

En Villa de la Quebrada dicen que el problema "es desesperante".
Redacción de El Chorrillero
Actualizada: 02/01/2020 20:49
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En Villa de la Quebrada, el problema tiene dos meses. Solo por las noches, el agua que sale por las cañerías (que es muy poca) es la única que tienen disponible para juntar y pasar el día siguiente.

Un vecino (que pidió reserva de su identidad) contó a El Chorrillero que llenan las botellas por las noches (el agua solo sale durante una hora), y así pueden bañarse y preparar los alimentos del almuerzo y la cena.

Aseguró que San Luis Agua “pasó por la Villa con camiones”, pero solo “le dejó a la gente conocida”. La situación es preocupante por las altas temperaturas que se asentaron en la provincia.

En Villa de la Quebrada, el problema tiene dos meses.

“Ni siquiera se preocupan en ir y repartir agua mineral a la gente grande”, criticó el hombre en relación a la gente que se atiende en el Hospital de la localidad.

Contó además que la Municipalidad “tiene un camión con un taque de 400 litros” y que con eso “tratan de ayudar a los vecinos” por estos días.

El problema que atraviesa el pueblo “es desesperante” y por eso un grupo de personas comenzaron a reunir firmas para que el gobernador Alberto Rodríguez Saá intervenga.

En Villa de la Quebrada, el problema tiene dos meses.

“A pesar de que el pueblo está sin agua, las piletas municipales pudieron ser llenadas y cobran $150 para poder utilizarlas”, expuso otro vecino.

Por otra parte, el paraje Las Barrancas ubicado al sur de San Luis, donde solo hay 15 casas, las familias están pasando por lo mismo.

Carmen Oyola es una de las habitantes del lugar que tiene que hacer junto a su familia “malabares” para poder conseguir agua potable: “Nosotros para cocinar debemos comprar el agua. Nos cuesta $3 mil y nos dura 5 días, después vamos a buscar a un campo que está cerca del paraje”, contó la mujer en comunicación con El Chorrillero.

En Villa de la Quebrada, el problema tiene dos meses.

No es la primera vez que los vecinos pasan por lo mismo; sostienen que “hace 3 meses que el acueducto tiene dificultades”.

La situación perjudica de igual manera a los animales: “Es increíble ver cómo del acueducto sale solo un poquito de agua y la gente tienen que hacer filas para llenar baldes o botellas porque eso es para nosotros y los animales que toman muchísima agua”.

El último domingo llovió y eso trajo alivio: se pudieron llenar algunos canales y represas.

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