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Emotiva despedida en Salta del nene asesinado en Puerto Deseado

Los vecinos de Rosario de la Frontera acompañaron en caravana al coche fúnebre. El velatorio fue en la localidad tucumana de Choromoro.

Los vecinos de Rosario de la Frontera despidieron a Santino.
Actualizada: 26/02/2020 19:07
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Los vecinos de Rosario de la Frontera despidieron a Santino, el nene de cuatro años que fue asesinado en Puerto Deseado. A pie, en autos y en motos, cientos de personas acompañaron al coche fúnebre -custodiado por la Gendarmería- hacia la iglesia. El avión con el féretro aterrizó en el aeropuerto internacional Martín Miguel de Güemes de la capital provincial después de las 11. La madre, el padre y los hermanos habían llegado a la provincia la noche anterior.

Los restos fueron recibidos por personal de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y luego partieron en el auto de una funeraria rumbo a Rosario de la Frontera, que está a 175 kilómetros al sur de la capital provincial.

Cerca de las 14.30 el coche fúnebre llegó a la iglesia Nuestra Señora del Rosario, donde se realizó una misa corta. Tal como había confirmado la familia, el velatorio fue por la tarde en la localidad tucumana de Choromoro, a unos 70 kilómetros de Rosario de la Frontera.

El martes por la noche, pasadas las 22, llegó a Salta la madre del nene, que fue violada durante el mismo ataque, ocurrido el pasado jueves, cuando ambos caminaban por la playa Cavendish, donde estaban de vacaciones. Horas antes de partir a su provincia, la víctima y su familia salieron a la puerta del hospital de Puerto Deseado y agradecieron a los vecinos y a los medios el apoyo brindado. En el aeropuerto la recibió el gobernador Gustavo Sáenz junto a otras autoridades provinciales. Después, la mujer se trasladó a una casa de huéspedes de Gendarmería Nacional, donde pasó la noche junto a su familia.

Mientras tanto, Oldemar Villa, el juez de la causa, espera los informes psicológicos y psiquiátricos de los dos detenidos.

Los vecinos de Rosario de la Frontera despidieron a Santino.

El lunes por la tarde, el magistrado se trasladó hacia la localidad de Fitz Roy para indagar al mayor de ellos, Omar Alvarado, de 33 años, quien aseguró que padece esquizofrenia y dijo no recordar nada de lo sucedido. Por este motivo, el magistrado regresó a Puerto Deseado y espera que tanto Alvarado como el otro acusado, de 16 años, sean sometidos a estudios con el fin de establecer su estado mental y si son o no imputables.

Fuentes sanitarias consultadas por la agencia Télam dijeron que Alvarado recibió asistencia psiquiátrica en el hospital de Puerto Deseado y que es un paciente ambulatorio que iba regularmente a buscar sus medicamentos. Sobre el menor detenido, los mismos voceros afirmaron que no existen registros de enfermedades mentales en su historia clínica. De igual forma, su padre aseguró en diálogo con TN que su hijo no tiene problemas psiquiátricos y pidió «perdón» a la víctima y a su familia.

«La verdad es que estoy quebrado, nunca pensé que iba a hacer esto», expresó el hombre, quien reveló que su hijo le relató lo sucedido y le dijo que «estuvo (en el lugar) pero no hizo nada». Y agregó: «Lamentablemente, aunque no tocó nada es cómplice, así que va a tener que pagar. Pido perdón a la familia de la victima, ya sé que eso no va a cambiar nada, que pague lo que tiene que pagar».

El lunes el adolescente confesó ante el juez haber participado de la violación de la mujer y el crimen de su hijo y aportó datos que permitieron localizar el teléfono celular que le habían robado a la víctima. Además, en las últimas horas los investigadores encontraron ropa de los atacantes con manchas de sangre a metros de la escena del crimen. Estaba escondida entre las rocas.

Los dos detenidos por el caso fueron identificados por la víctima en una rueda de reconocimiento. Tras esa medida, el ministro de Seguridad de la provincia, Lisandro de la Torre, aseguró que «a nivel policial el caso está esclarecido y los dos sospechosos puestos a disposición de la Justicia».

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