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Facundo Astudillo Castro: hubo una ceremonia íntima y una caravana le dio el último adiós en Pedro Luro

Unas 20 personas participaron del sepelio. Todavía se desconoce la causa de muerte del joven que había desaparecido el 30 de abril.

Los vecinos de Pedro Luro armaron un altar en la estación de tren de la ciudad.
Redacción de El Chorrillero
Actualizada: 03/09/2020 18:39
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Los restos de Facundo Astudillo Castro fueron velados este jueves en una ceremonia íntima en Pedro Luro, donde luego una enorme caravana de autos se dirigió hacia el cementerio para darle el último adiós.

Con una batucada para homenajearlo y recordar su pasión por la murga, entre la conmoción y una profunda angustia, la ciudad recibió este jueves al mediodía los restos del joven cuya causa de muerte, luego de su desaparición el 30 de abril, todavía se desconoce.

El cuerpo llegó primero a la ciudad de Bahía Blanca en un avión sanitario. Desde allí lo trasladaron a Pedro Luro, su pueblo natal, en un vehículo del Servicio Solidario de Sepelios.

Facundo fue velado después del mediodía en una sala situada en las calles 5 y 22. Como había adelantado su madre, Cristina Castro, un círculo íntimo integrado por unas 20 personas participó de la ceremonia.

Pasadas las 15.30, un centenar de autos escoltó al cortejo fúnebre hasta el cementerio de Pedro Luro. Hubo bocinazos, aplausos y banderas con mensajes en reclamo de justicia. Postales de un pueblo atravesado por el dolor.

En el entierro, la familia tuvo la compañía de varios vecinos. Fue una ceremonia más nutrida que el velatorio, donde volvió a sonar la música que le gusta a Facundo, quien hubiera cumplido 23 años en agosto.

El miércoles, horas después de confirmarse oficialmente que los restos encontrados en un cangrejal de la localidad de General Daniel Cerri, en Villarino, eran efectivamente de Facundo, vecinos de Pedro Luro se dirigieron a la estación de tren y armaron un altar improvisado.

Prendieron velas y colocaron una bandera en apoyo a la mamá del joven. “Cris, el pueblo te abraza y pide verdad y Justicia por Facu”, decía.

El caso

Facundo Astudillo Castro desapareció el 30 de abril, cuando en medio del aislamiento social, preventivo y obligatorio dispuesto a partir de la pandemia se dirigía a Bahía Blanca, a 120 kilómetros de Pedro Luro, para intentar una reconciliación con su exnovia.

Hasta donde se sabe, en el trayecto fue detenido dos veces en controles policiales. La primera vez en Mayor Buratovich y la segunda en Teniente Origone. Los agentes de este último destacamento aseguran que lo dejaron seguir viaje. La Justicia intenta determinar si los efectivos de esa fuerza tuvieron directa participación en la desaparición del joven.

La familia apunta contra los agentes desde el primer momento y pide la renuncia del ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires Sergio Berni.

El 15 de agosto un pescador encontró restos óseos en un cangrejal en el límite entre los partidos de Villarino y Bahía Blanca. Los restos estaban boca abajo y semisumergidos. La familia del joven asegura que el cuerpo fue “plantado” en la zona.

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