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Martha Pelloni: “El crimen de María Soledad fue el primer femicidio que se hizo público”

La religiosa, promotora de las Marchas del Silencio que dieron visibilidad y relevancia pública al asesinato de María Soledad, señaló que ese movimiento fue generado por sus compañeras de escuela y por la potencia del dolor que sentían.

Las Marchas del Silencio consiguieron destrabar el encubrimiento del poder catamarqueño.
Redacción de El Chorrillero
Actualizada: 06/09/2020 13:52
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La religiosa Martha Pelloni, exrectora del Colegio del Carmen y San José donde hace 30 años asistía María Soledad Morales, dijo que el crimen de la adolescente fue el “primer femicidio que se hizo público” y que las Marchas del Silencio que ella lideró se iniciaron “porque el dolor era muy potente” y había “mucho miedo porque se estaba encubriendo”.

Si bien Pelloni vive actualmente en la localidad bonaerense de Santos Lugares y Ada Rizzardo, madre de María Soledad, sigue en su Catamarca natal acompañada por sus seis hijos y varios nietos, ambas permanecen unidas por un mismo sentimiento y mantienen un contacto frecuente.

La profesora y religiosa Pelloni contó a Télam que, al conocer “la dimensión del asesinato de María Soledad, que en realidad fue el primer femicidio que se hizo público” no han “parado” para pedir condena para los responsables del crimen.

“Fue un destape el haber podido denunciar públicamente. El haber logrado esas marchas fue muy importante porque lo único a lo que le tienen miedo quienes están en el poder y tienen que ejercer justicia, es a la presión social”, aseguró.

Pelloni (79), recordó que la primera marcha, en realidad, fue salir “a rezar a la Catedral (ubicada al lado de la Casa de Gobierno catamarqueña) porque no se podía estar en el colegio, eran intolerables los sentimientos que había con la policía adentro de la escuela buscando interrogantes”.

La monja añadió que “las marchas se iniciaron porque el dolor era muy potente en las alumnas, quienes estaban en los preparativos de la semana del estudiante” y eso motivó que “todos los estudiantes de Catamarca se sumaran”.

“Luego quedaron fijas los días jueves y la sociedad empezó a sumarse porque ya se entrevió que había una participación de chicos de la noche, de clase media alta, del poder, del dinero y de la droga”, sostuvo la monja, quien rememoró que “a María Soledad la drogaron, además de haberla violado”.

Según Pelloni, entonces “había mucho miedo porque se estaba encubriendo, la policía callaba o se metía adonde no debía meterse”.

“El encubrimiento no se investigó por decisión política, puedo asegurar que tuve las pruebas y algunas cosas me las llevaré a la otra vida porque no se puede decir todo lo que uno sabe con la maldad y la traición con las que se ha obrado, sobre todo en las decisiones políticas”, afirmó.

La docente añadió que en su momento culpó “al gobierno de (el presidente Carlos) Menem, al de Catamarca y a las instituciones, que eran totalmente cerradas porque no había prensa que respondiera a la investigación de María Soledad” en la provincia, ya que, remarcó, “era un feudo”.

En tanto, Pelloni dijo que con la familia de la adolescente quedaron amigos y siempre ha regresado a la provincia.

Al respecto, Ada Rizzardo de Morales contó que hasta el día de hoy mantiene contacto fluido con la religiosa al señalar que “siempre nos hablamos, ella nunca nos abandonó, siempre firme defendiendo la vida por sobre todas las cosas como lo hace ella. Estoy agradecida”.

También recordó a las ex compañeras de su hija, quienes fueron las mentoras de las marchas del silencio.

“Siempre hasta el último día de mi vida les voy agradecer a las ex compañeras de María Soledad, que no tuvieron miedo, que enfrentaron al poder salieron a marchar a la calle. La hermana Martha no se los permitía en ese momento, porque tenía miedo de que les pasara algo y les dijo que marchen pero en silencio. Ellas le dijeron ‘sí hermana, todo va hacer en silencio’ y con apenas 17 años salieron, pidieron justicia en silencio, sin violencia”, recordó.

Primero sus compañeras de secundario y luego toda la sociedad catamarqueña acompañó las Marchas del Silencio.

Para Ada Rizzardo, “las marchas del silencio son un ejemplo, ha sido para el mundo un ejemplo de lucha y de buscar verdad y justicia de lo que había pasado con María Soledad”.

En esta línea, la madre destacó a las mujeres que salen a reclamar por sus derechos a quienes calificó de “valientes”.

“Yo veo hoy a las mujeres luchando para que nunca más se repitan casos lamentables en nuestro país y la verdad que son valientes. Ojalá siempre lo hagan sin violencia, las veo y les digo que sigan luchando por los derechos de la mujer”, concluyó.

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