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Novak Djokovic fue descalificado del US Open por haberle pegado un pelotazo a una jueza de línea

Una bola lanzada por el serbio tras encajar un break ante Carreño que golpeó a una jueza de línea en la nuez, le deja sin opciones de ganar su 18º Grand Slam y mete al español en cuartos.

Djokovic, descalificado.
Redacción de El Chorrillero
Actualizada: 06/09/2020 18:08
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El US Open vivió este domingo un momento histórico cuando Novak Djokovic fue descalificado porque una bola lanzada por él tras encajar un break en su partido de octavos contra Pablo Carreño golpeó a una jueza de silla en la nuez. La auxiliar pasó unos momentos de verdadera angustia por el ahogo que le produjo el impacto provocado por el serbio, que tiró la bola a una altura inusual debido a su frustración y lo hizo mirando hacia atrás, lo que descarta que no supiera hacia donde podía ir la pelota.

Con el reglamento como legítimo argumento, el jefe de jueces, Jake Garner, tomó la decisión de expulsar a Djokovic tras charlar con el supervisor de la ATP y la jueza de silla, Aurelie Tortue, y se la explicó al jugador durante unos minutos tensos en los que el ganador de 17 Grand Slams no levantó la voz ni hizo aspavientos antes de acatar su expulsión del partido y, por lo tanto, del torneo, tras oír las explicaciones pertinentes. De esta forma, el balcánico no podrá acortar distancias en la carrera por los grandes títulos con Nadal (19) y Federer (20), en un campeonato en el que era el gran favorito en ausencias de los otros dos componentes del Big Three. Una mala acción puede cambiar la historia de la lucha por la supremacía en el tenis. Será Carreño el que juegue por segunda vez en su carrera los cuartos del US Open contra Shapovalov o Goffin.

La cadena de acontecimientos que llevaron a Djokovic a su imprudente acción empezó con un drive reclamado por Carreño que había sido cantado como out en el décimo juego y que corrigió el ojo de halcón con 0-40 y saque del español. Pablo levantó las tres bolas de quiebre y Djokovic, enfadado, pegó un pelotazo contra un lateral de pista. El partido se igualó y en el siguiente juego, un golpe ganador de Carreño en el undécimo juego dejó sentado al número uno del mundo, que en su caída se lastimó el hombro derecho. Tras ser atendido y con un peligroso 0-30 en el marcador, perdió su saque (6-5 y servicio para el gijonés) y los nervios. Ahí es cuando cometió el grave error que provocó la sanción. De nada sirvió que se interesara por el estado de la jueza ni que diera explicaciones al oficial para intentar revocar su decisión. Porque no se castigaba la voluntariedad, sino el hecho de ejecutar un golpe indebido en una acción al margen del juego y dañar con cierta gravedad a una tercera persona.

La norma es clara: “Los jugadores no deben golpear, patear o lanzar violentamente, peligrosamente o con ira una pelota de tenis mientras estén en los terrenos del torneo, excepto en la búsqueda razonable de un punto durante un partido (incluido el calentamiento). A los efectos de esta regla, el abuso con las bolas se define como golpear una bola de forma intencionada o imprudente fuera del recinto de la cancha, golpear una bola peligrosamente o imprudentemente dentro de la cancha o golpear una pelota sin tener en cuenta las consecuencias. La violación de esta sección someterá al jugador a una multa de hasta 350 dólares por cada violación. Además, si tal violación ocurre durante un partido, el jugador será penalizado de acuerdo con el programa de puntos de penalización”. En esta ocasión, la falta se consideró como grave y puede ser considerada como conducta antideportiva, porque el lanzamiento dañó a una persona y por eso Djokovic fue expulsado. Hace tres años, Denis Shapovalov perdió un partido de Copa Davis co Canadá y fue apartado del torneo cuando con un pelotazo a destiempo le pegó en el ojo al juez de silla. Y en 2012, David Nalbadian perdió los papeles en la final de Queens y se fue a la calle por darle patadas a una caja en la que estaba sentado un línea. En resumen, que los oficiales de la pista son absolutamente intocables.

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