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En La Pedrera, el Gobierno también amontona pacientes con Covid-19 y los expone a estar sin agua

Los protagonistas de la historia son las personas que en las últimas horas dieron positivo al contagio, aunque están asintomáticos. Se encuentran internados en una residencia, dentro del autódromo, que tiene fallas para ofrecer un servicio esencial.

En La Pedrera las residencias de los pacientes asintomáticos se quedaron sin agua.
Redacción de El Chorrillero
Actualizada: 12/09/2020 18:30
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Cuando este sábado a las 9, los cuatro hombres que comparten un departamento advirtieron que después de 12 horas todavía estaban sin agua, buscaron que alguien los auxiliara.

Uno de los 4, es un camionero que después de 5 meses de trabajo sin parar decidió bajarse del vehículo para poder regresar con su familia, en la ciudad de Villa Mercedes.

Indignado, al límite de la paciencia, el hombre grabó un video y mostró cuáles eran las condiciones en la que se encuentra (junto a otros tres pacientes) pasando la cuarentena en una edificación colindante al Hospital de La Pedrera, cerca de las pistas del autódromo, en pleno barrio La Ribera. Hay dos camas en una pieza y dos en el comedor.

No es el primer lugar (o centro para atención de pacientes leves) donde el Comité de Crisis decide hacinar a las personas que dar positivo a los hisopados, quienes en su mayoría no presentan síntomas. Y tampoco es novedad que los enfermos acudan a las redes sociales para obtener respuestas del Gobierno y se solucionen los problemas.

El transportista, cuya identidad este medio mantendrá en reserva, relató que luego de la insistencia, lograron que les acercaran “un bidón de agua para tomar”. En la noche del viernes el agua se cortó en las instalaciones y por varias horas pasaron horas indignas “sin poder cubrir las necesidades básicas”.

“Esta mañana hemos reclamado con respeto, y no tenemos nada que decir del personal, porque nos están atendiendo muy bien. Pero nos mandaron la Policía, y no somos delincuentes, pedíamos que nos solucionen un problema porque en todo este tiempo siempre colaboramos”, contó el hombre en diálogo con El Chorrillero.

Recordó que hace una semana (el viernes pasado) se realizó el hisopado (que abonó la empresa para la que trabaja) “para cumplir con los protocolos” y poder abrazar a su esposa y sus dos hijos. Dos días después le comunicaron que era positivo. Todo ese tiempo la pasó encerrado en la ZAL, donde las condiciones también son “inhumanas” y las cuales han sido denunciadas por muchos camioneros a lo largo de estos meses.

“Estamos sin agua, con las necesidades básicas de cualquier casa, pero con la diferencia de que no podemos salir a ningún lado”, destacó este mediodía cuando se vieron obligados a subir tachos con agua, desde una canilla de afuera, hasta la habitación.

Sus ropas adentro del ambiente cuelgan de las sogas que les acercaron sus familiares. El edificio es nuevo y es donde en su momento se anunció, serviría como residencia de los médicos.

“El lunes me trajeron y me encerraron con otras personas que habían dado positivo. Lo que no puedo entender es por qué no estoy solo, pero bueno lo entendí y acá por suerte los muchachos están bien, son asintomáticos. Pero pasaron los días y nos fuimos enterando de la manipulación, el no saber por qué no pudimos hacer una nueva prueba. El domingo me dijeron que era positivo y en una ambulancia me trajeron hasta acá. Quise pagar un nuevo análisis, porque no tengo ningún síntoma. Me aguanté todo y ahora nos dijeron que debemos esperar diez días para el nuevo hisopado”, relató a este medio.

Al mismo tiempo advirtió: “Qué casualidad que todos los camioneros que entran a la ZAL son positivos, sin síntomas, y a todos los traen acá”.

También aportó otros detalles: “Uno de los compañeros hace 10 días que estuvo con su familia, compartió el mate y ninguno de los parientes salió positivo. La mayoría no recibe ninguna prueba por escrito del resultado”.

El trabajador explicó que a lo largo de este tiempo realizó viajes desde Villa Mercedes a San Juan y Mendoza, en medio de muchos sacrificios. “Es tremendo lo que hemos pasado, el mal trato recibido, todo lo que aguantamos. Sin podernos bajar del camión, porque no tenemos contacto con nadie, sin parar a dormir porque te hacían seguir, con precintos en las puertas. Creo que hasta en Mendoza tratan mejor a sus camioneros. Fijate lo injusto que es el no poder volver a casa. Acá faltó la capacidad para hacer los testeos que corresponden, les gusta invertir en pan y circo, y no en la salud y la educación”, se quejó.

También resaltó que en otras provincias los gobiernos dispusieron que los controles sanitarios para detectar el virus fueran gratuitos. En tierra puntana, no hace muchas semanas, los transportistas tuvieron que cortar la autopista de las Serranías Puntanas para exigir PCR gratis, inmediatos y así poder llegar a sus casas más rápido.

“Lo que se sufre es tremendo, y sabemos que hay gente que no hace las cosas bien porque no da más. Pero la mayoría hemos atendido este tema con responsabilidad, sin embargo hemos sido tratados para la miseria”, dijo al final.

Pasadas las 13:30 de este sábado, y luego que los videos que grabaron los huéspedes de La Pedrera se hiciera viral les avisaron que el desperfecto se había solucionado. Pasaron 16 horas y media.

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