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Coronavirus en San Luis: una pareja de jubilados que cobra la mínima debió pagar $56 mil de cuarentena en un hotel

Hebe Gierberg consideró que las disposiciones del Gobierno son “un atropello”. El Comité de Crisis no le permitió la entrada con PCR negativo y tampoco alojarse en la ULP porque “ya no corre más esa opción”.

La pareja solo estuvo fuera de la provincia nueve días.
Redacción de El Chorrillero
Actualizada: 15/09/2020 12:46
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El 3 de septiembre pasado, Hebe Gierberg debió viajar a Buenos Aires junto a su esposo por razones de fuerza mayor. Nueve días más tarde emprendió el retorno a San Luis, pero para poder ingresar a la provincia tuvo que atravesar diversos inconvenientes, entre ellos, pagar un hotel que está a 10 cuadras de su vivienda.

A raíz de la experiencia decidió escribir una carta dirigida al gobernador Alberto Rodríguez Saá para expresarle que no está de acuerdo con algunas medidas porque a su criterio son un “negocio económico” que no ha logrado su fin de preservar el estatus sanitario de la provincia.

La jubilada transmitió conformidad por el requisito de realizar el aislamiento obligatorio de 14 días y tuvo en cuenta que provenía de “una zona de circulación comunitaria”. Sin embargo, expuso que su pedido consistía en realizar la cuarentena en su hogar en Juana Koslay, debido a que no cuenta con “los recursos necesarios” para pagar un hotel.

“Hospedaje muy oneroso que no me garantiza evitar circulación virósica ni contagios. Invito a cualquier funcionario a visitar mi barrio, mi domicilio y comprobar que no tenemos ninguna clase de contactos ya que el vecino más cercano a mí, linda a 50 metros”, fundamentó.

Gierberg dijo que al hacer el trámite solicitó ingresar con PCR negativo y le respondieron que “la única forma era con una reserva en el hotel”. A su vez, respecto a la posibilidad de realizar la cuarentena en la Universidad de La Punta, el Gobierno le contestó que “ya no corre más, se terminó”.

En declaraciones a El Chorrillero, explicó que finalmente debió pedir dinero prestado para abonar el alojamiento debido a que percibe la jubilación mínima de $16.400. Pese a ello, los inconvenientes persistieron porque al llegar a San Luis tuvo que esperar más de cuatro horas para que los acompañaran al establecimiento.

“En la entrada a la república bananera de San Luis, tuvimos una demora en el puesto limítrofe de Justo Daract hasta que vino un móvil policial que nos escoltó hasta el hotel, cual delincuentes, mientras cientos de camiones argentinos brasileros, paraguayos, chilenos y uruguayos pasaban sin ningún control”, relató.

Indicó que a las 9 del sábado salió de Buenos Aires y entró al hotel a la 1 del domingo. “No se evitan los contagios con esto, es una farsa. Es un negocio de la política de esta provincia”, manifestó.

Argumentó que “no se tiene en cuenta la realidad económica y social de los habitantes” que cumplen “con todos los requisitos necesarios a fin de cuidar a los demás para evitar desbordes sanitarios”.

“Pero somos víctimas de intereses económicos mezquinos que nos provocan daños inmensos para nuestro día a día. Una vez más compruebo que lo único importante son los negocios pactados con la política, a nadie le interesa la vida de los ciudadanos”, advirtió.

Gierberg aclaró: “No pretendía ocupar una plaza en ningún lado, solo estar en mi casa sometiéndome a los controles que consideren necesarios y no causar ningún gasto innecesario a la provincia. Cumplo rigurosamente con todos los impuestos y tasas municipales, solo pretendo no tener que costear un hotel cuando tengo mi casa”.

En el mismo sentido, reflexionó que “estas medidas arbitrarias hacen que mucha gente intente ingresar a la provincia ilegalmente ya que no disponen de medios económicos, provocando brotes que complican el estatus”.

Puntualizó que en su caso, por una habitación para ella y su marido tuvo que pagar por anticipado $56 mil. Una vez que lo hizo, el Comité de Crisis le concedió el permiso de ingreso.

“Nos encontramos transitando esta situación por demás arbitraria, carente de solidaridad, comprensión, coherencia en completa desatención, sin respuestas favorables, con total falta de empatía y consideración por parte de un Gobierno que se jacta de justicia social, equidad, transparencia y observancia de las necesidades de su pueblo”, continuó en la carta.

Finalmente apeló a las autoridades provinciales: “Espero puedan tomar nota de lo expuesto y reconsideren esta situación, soy residente de San Luis, no estoy de paso ni de vacaciones. Considero que el trato con nosotros debería ser diferente y permitirnos pasar nuestro aislamiento en nuestros domicilios y en esta situación en particular solicito se me reintegre el importe mal gastado”.

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