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Jefa de vacunas británica dice que el impacto de las primeras dosis contra COVID-19 podría ser limitado

La mujer a cargo de conseguir los posibles tratamientos contra el COVID-19 para el Reino Unido dijo que puede que nunca se desarrolle una vacuna totalmente efectiva y que las primeras versiones que consigan aprobación podrían no funcionar en algunas personas.

Todavía no existe una vacuna clínicamente probada contra el coronavirus, aunque hay casi 200 candidatos en desarrollo en todo el mundo.
Actualizada: 28/10/2020 10:19
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Por Kanishka Singh y Alistair Smout (*)

Todavía no existe una vacuna clínicamente probada contra el coronavirus, aunque hay casi 200 candidatos en desarrollo en todo el mundo. Los resultados de las últimas fases de ensayos de las primeras vacunas se esperan para fines de 2020.

“No obstante, no sabemos si tendremos alguna vez una vacuna. Es importante protegerse ante la complacencia y el exceso de optimismo”, escribió Kate Bingham, jefa de la Fuerza Especial de Vacunas del Reino Unido, en un artículo publicado por la revista médica The Lancet.

“Es probable que la primera generación de vacunas sea imperfecta, y deberíamos estar preparados para que no puedan impedir la infección, sino solo reducir los síntomas e, incluso entonces, puede que no funcionen para todos o durante mucho tiempo”, señaló.

Bingham escribió que la Fuerza Especial de Vacunas reconoció que “muchas, y posiblemente todas de estas vacunas podrían fallar”, agregando que la atención ha estado centrada en las dosis que se espera despierten respuestas inmunes en los mayores de 65 años.

El ministro de Medio Ambiente, George Eustice, dijo el miércoles que una vacuna sería la respuesta a la crisis del COVID-19, pero que el análisis de Bingham era “probablemente correcto”.

“Es demasiado pronto para decir con precisión cuándo llegará la vacuna”, comentó a Sky News. “Siempre hay muchas dudas e incertidumbres con las vacunas”.

Bingham también advirtió que la capacidad manufacturera global para las vacunas es insuficiente para los miles de millones de dosis necesarias y que la capacidad de fabricación británica hasta la fecha era “igualmente escasa”.

(*) Reuters

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