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Diaser paralizó las dos plantas de bioetanol y biodiésel de San Luis en las que trabajan 160 empleados

La empresa informó que los precios publicados para la comercialización “no permiten cubrir los costos de fabricación”. El sector alerta con despidos masivos.

Diaser fabrica biodiésel desde 2010 y bioetanol desde 2014, emplea a 160 personas de manera directa y a 300 de manera indirecta.
Redacción de El Chorrillero
Actualizada: 11/11/2020 13:10
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La fabricante de bioetanol y biodiésel Diaser, una de las más grandes del país, paró sus dos plantas en la provincia.

En un comunicado la empresa sostuvo que “con confianza esperamos y necesitamos que la autoridad de aplicación, la Secretaria de Energía de la Nación, efectúe una urgente recomposición de los precios y su método de fijación de aquí en adelante, cumpliendo con el régimen legal vigente, y determine condiciones sustentables de trabajo.

Diaser fabrica biodiésel desde 2010 y bioetanol desde 2014, emplea a 160 personas de manera directa y a 300 de manera indirecta. Es una de las mayores fabricantes de biocombustibles.

El aumento del 10% del precio del biodiésel y el bioetanol hace tres semanas no resolvió la situación de las empresas que, en su mayoría, suspendieron la producción y alertan que comenzarán con suspensiones y despidos masivos.

El senador Nacional, Claudio Poggi advirtió a principios de septiembre sobre el agravamiento de la crisis del sector y la necesidad de medidas. A través de un proyecto propuso que el Gobierno nacional con “carácter prioritario” se ocupe de la actualización del precio mínimo de adquisición del biodiesel. El jueves 5 de noviembre pidió al Senado el urgente tratamiento del proyecto que tiene como finalidad “proteger los puestos de trabajo directos e indirectos”, las economías regionales y en particular en San Luis.

A través de la iniciativa planteó que el valor tenga una “adecuada relación con los costos de su producción, con el objetivo de proteger los puestos de trabajos directos e indirectos que genera la industria de biocombustibles desarrollada en las economías regionales”.

Ahora las 30 plantas que integran la Cámara de Empresas Pyme Regionales Elaboradoras de Biocombustible (Cepreb) están inactivas hace tres meses. La última noticia es que la fabricante de bioetanol y biodiésel Diazer, una de las más grandes del país, paró sus dos plantas radicadas en San Luis en las que trabajan 160 empleados.

La compañía señaló que los precios publicados para la comercialización “no permiten cubrir los costos de fabricación”.

El director de la Cámara de Empresas Pymes Regionales Elaboradoras de Biocombustibles (Cepreb) Francisco Jáuregui dijo al diario La Nación sostuvo que hay afectadas 10.000 personas por las plantas paradas que integran la cámara: “Para las economías regionales es un golpe fortísimo; ya se empiezan a plantear suspensiones y despidos masivos porque no hay manera de seguir”.

En declaraciones al medio señaló además que, hace dos semanas, se reunieron con autoridades nacionales y les presentaron una propuesta para reactivar el sector: “Parecían interesados, pero no hubo más noticias. Es un plan de transición para volver operativas las empresas que, por supuesto, incluye el tema precios”.

En diciembre pasado fue la última vez que se fijó un precio conforme a la fórmula establecida por ley; el 14 de octubre hubo un aumento “aleatorio” del 10%. Jáuregui lo calificó de “simbólico” porque el diferencial entre lo otorgado y el incremento de la materia prima es de algo más del 30%. Respecto de la prórroga por cuatro años de la normativa para el sector que sancionó el Senado, dice que Cepreb “la apoya; es una ley para nosotros y esperamos que Diputados la apruebe”.

“La situación ya pasó a un color oscuro. No vemos una reacción adecuada de la autoridad de aplicación ante una crisis sin ninguna explicación”, apuntó Patrick Adam, director ejecutivo de Biomaíz en declaraciones a La Nación. Explicó que el precio del etanol está en $32,80 y tendría que estar en $44. “La diferencia es una barbaridad; el maíz desde mayo a hoy aumentó el 90%. Las plantas no pueden sobrevivir así. Están parando, suspendiendo. resisten a la esperando de que el Gobierno despierte. Es eso, resistir”, agregó.

Desde las empresas coinciden que las plantas que están con suspensiones ingresarían a la fase de despidos si no hay soluciones a corto plazo. En este contexto, según pudo saber La Nación, hay empresas que presentaron cautelares por el incumplimiento en las disposiciones de la ley para fijar precios. Algunas analizan denuncias contra autoridades por incumplimiento de los deberes de funcionario público.

Por su parte Bio4, radicada en Córdoba, paralizó el 29 de octubre la producción de bioetanol debido a la suba de los costos productivos y el congelamiento del precio del bioetanol. Suspendió a 127 empleados.

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