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Internarán en un neuropsiquiátrico al agresor de las profesoras de danzas

Determinaron que Sebastián Villarreal sufrió una “descompensación psicótica” y que es “peligroso para sí y para terceros”. Además, indicaron que está “lúcido y orientado”.

Sebastián Villarreal intentó asesinar a cuchillazos a dos profesoras de danzas.
Redacción de El Chorrillero
Actualizada: 11/11/2020 20:26
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El equipo interdisciplinario del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad de Buenos Aires determinó que Sebastián Villareal, el alumno que intentó asesinar a cuchillazos a dos profesoras de danzas en una escuela de Belgrano, será internado en una institución neuropsiquiátrica. Las pericias indicaron que sufrió una descompensación psicótica y que padece “trastorno psicótico crónico y retardado mental”. “Es peligroso para sí y para los demás”, determinaron los especialistas.

Durante los exámenes realizados este miércoles por la mañana, el agresor se mostró “angustiado” y en todo momento estuvo “lúcido y globalmente orientado”. En el informe, los peritos especificaron que se encontraba “con conciencia de situación y sin conciencia de enfermedad” y señalaron que colaboró activamente con los estudios y que sus pensamientos mantuvieron “un curso normal y contenido concreto”.

Villareal, que está imputado por “tentativa de femicidio reiterado”, dijo durante las pericias que padece “alucinaciones auditivas de comando y visuales de las cuales ‘se defiende rezando, respirando y bailando’”. Además, indicó que tiene “delirios persecutorios” vinculados a una causa de abuso sexual que lleva contra un pai umbanda en La Plata.

Un día después de haber acuchillado a las docentes, preguntó si podía “volver a casa y pedirle perdón a Juli”, una de las víctimas. También dijo que quiere “volver a tomar clases” con ella. Los exámenes psicológicos indicaron que el agresor atravesaba “fases de enamoramiento, desilusión y paraje al acto” focalizados en la profesora.

Con estos resultados, los especialistas determinaron que Villareal sea internado en una institución especializada de salud mental. “Se evalúa un estado actual de riesgo de daño cierto e inminente para sí y para terceros”, aseveraron.

El intento de femicidio
Todo ocurrió este martes alrededor de las 16 del martes en “El Club de Danza”, ubicado en avenida Federico Lacroze 2090, en Belgrano. Sebastián Damián Villarreal, el agresor, tenía un fanatismo por Julieta Antón, una de las víctimas, demostrado en sus redes sociales e incluso con constantes mensajes que le enviaba.

El agresor, que había comenzado a tomar clases con la docente de forma virtual durante la cuarentena, fue a la escuela dos horas antes del comienzo de la clase, extrajo una cuchilla de cocina y comenzó a agredirla. En ese momento, Sofía Bovino, otra de las profesoras y una de las dueñas del lugar, se interpuso para defender a Antón y también fue herida a puñaladas.

Efectivos de la Comisaría Vecinal 14B llegaron al lugar en pocos minutos, alertados por vecinos y por llamados al 911 y allí se generó una situación de tensión en la oficina del primer piso, donde Villarreal no quería entregarse y amenazaba con el cuchillo a las dos víctimas. Finalmente, un efectivo avanzó, le efectuó un disparo en un glúteo y, de esa manera, lograron detenerlo.

“Váyanse, las voy a matar a las dos”, decía el agresor
Antón, que ya recibió el alta médica y se encuentra fuera de peligro, aseguró este miércoles que “había notado” la obsesión de su agresor por estar con ella y afirmó “que le tenía miedo”. Mientras tanto, Bovino, quien también se encuentra en buen estado de salud, contó que el alumno amenazaba con “matarlas a las dos” durante el ataque.

“Váyanse, las voy a matar a las dos”, era la amenaza que reiteraba Villarreal mientras retenía en el piso, una sobre otra, a Antón y a Bovino, mientras los policías le pedían que tirara el cuchillo y que se entregara. “Fue a atacarme directamente a mí. En ese momento escuché decir que yo me burlé de él pero no fue así”, precisó Antón en diálogo con Los Ángeles de la mañana (eltrece).

En tanto, Bovino permanece internada en el Sanatorio Güemes, donde en las próximas horas será operada en un dedo debido al roce de la bala que disparó el agente de la Policía de la Ciudad para detener al agresor.

“Me acuerdo de estar pegándole patadas y él tratando de apuñalar a Juli. Yo trataba de sacarle las manos, de patearlo, de todo. Cuando caímos al piso, sentí el impacto del cuchillo en la pierna de Juli. Había muchísima sangre, nosotras dos en el piso, Juli abajo mío y yo tratando de defenderme con los pies”, contó este miércoles la mujer a Telefe.

La imputación
El titular de la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas 5 del Ministerio Público Fiscal (MPF) de la ciudad Miguel Kessler resolvió cambiar la imputación, ante la declaración de testigos que afirmaron que el acusado manifestó durante el ataque que iba a matar a las dos víctimas.

La acusación que pesaba hasta el martes sobre Villarreal era la de “lesiones graves agravadas por ser la víctima una mujer, en contexto de violencia de género y en forma reiterada” (dos hechos), calificación que preveía una pena de tres a diez años de prisión, según el artículo 92 del Código Penal.

Con la nueva calificación, “tentativa de femicidio reiterado”, la pena se incrementa a entre 10 y 20 años de prisión y Kessler, que es un fiscal penal del fuero porteño, podría declararse incompetente y derivar el expediente a un juzgado y una fiscalía del fuero nacional en lo Criminal y Correccional, que ayer, ante la primera consulta policial, rechazó el caso.

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