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Un fiscal fue suspendido por una denuncia de violencia de género

El funcionario de la Justicia provincial fue denunciado por su pareja el pasado 7 de enero, y solicitó una orden de restricción.

Agente fiscal, Leonardo Navarini Busti.
Redacción de El Chorrillero
Actualizada: 13/01/2021 00:41
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El agente fiscal N°2, interino de la Primera Circunscripción Judicial, Leonardo Navarini Busti fue suspendido preventivamente en sus funciones después que su pareja lo denunciara en la Comisaría 34° de Juana Koslay por violencia de género.

Por el hecho la Procuración General, a cargo de Luis Martínez, solicitó que se instruya un sumario administrativo (“para determinar la existencia de los hechos, el grado de responsabilidad y de la reprochabilidad de la conducta”) y recomendó al Superior Tribunal de Justicia que se lo suspenda en sus funciones (por un término de 60 días) y se aplique un embargo del 50% en su sueldo.

El caso no fue publicado de manera oficial.

Navarini Busti también denunció a su pareja Marina Gómez, con quien vivía desde hace 5 meses. Tras las actuaciones policiales, tomó intervención la jueza  subrogante del Juzgado de Violencia Familiar de la Primera Circunscripción judicial, Natalia Giunta, quien dispuso “orden de restricción provisoria y recíproca de hasta 300 metros”.

“Ponderando la normativa convencional -reconocida por la Constitución Nacional- en materia de violencia de género”, según dice la resolución, es que el procurador “recomienda” al Tribunal “la adopción de medidas de orden disciplinario en relación al proceder” del fiscal.

La decisión se tomó el viernes, y tuvo el acuerdo del STJ. Se expresa que la medida “se justifica frente a la grave imputación que recae sobre el funcionario, y por consiguiente, la probable comisión de una falta de conducta e inobservancia del decoro que deben observar los integrantes del Poder Judicial, tanto dentro como fuera de su función”.

“Debemos recordar que el artículo 15 de la Ley Nº IV-0086-2004 prevé que los Magistrados, Funcionarios y Empleados del Poder Judicial, están obligados a la observancia de las prescripciones que determine el Reglamento Judicial, tendientes a mantener el decoro personal y la dignidad de la función”, fundamenta el auto interocutorio.

La denuncia contra el fiscal

Marina Gómez expuso en la Comisaría N°34 todo lo que pasó la noche del 7 de enero, en una vivienda ubicada sobre Avenida Cuchi Corral. Dijo que minutos antes de la 1 de la madrugada, cuando “estaban por acostarse”, empezaron una discusión: “Me manifiesta que se va a ir de mi casa, como vivo en una casa de dos pisos, la habitación está en el primer piso; bajo para abrirle la puerta principal para a posterior abrir el portón para que saque su vehículo particular, el me sigue y sigue con la discusión. Luego me empuja contra una pared y me dice ¿‘quieres que te pegue’? Le respondo ‘llévate tus cosas y la computadora’”.

También relató: “Él me responde ‘no me interesan mis ropas, mis cosas’, que las usara con otro. En ese momento se despierta mi hijo por los gritos de él y baja por las escaleras. Le digo que se vuelva a la habitación y que siga durmiendo. Sigo insistiendo a Leonardo que se vaya, luego sale por un ventanal y se queda temblando, vuelve a entrar al domicilio y me manifiesta que no se va a ir,  y me vuelve a empujar”.

La mujer detalló que luego llamó a su mamá: “Dado que en otras ocasiones me encierra en el departamento, y para que le diga (ella) que por favor se fuera”.

También relató otro momento violento: cuando el fiscal finalmente sacó el vehículo e intentó llevarse el celular de la mujer y el control remoto del portón. “Sigo intentando sacar los elementos de mi propiedad (que estaban en el interior del rodado) y se rompe el vidrio de la ventanilla, él hace marcha atrás y me arrastra, luego veo que me estoy lastimando y suelto”, sostuvo.

Gómez indicó que luego entró a la casa para buscar el teléfono de su hijo, llamar de nuevo a su madre y pedirle ayuda: “Ahí pienso que él se fue y me percato que vuelve y me deja mi teléfono y el control. Cierro el portón y unos minutos después vuelve. Una vez que llega mi madre le entrega todo, que era vestimentas, una computadora personal notebook, un disco para cocinar”. El fiscal le pidió en ese momento 750 dólares: “Me dirijo a la habitación, se los busco, se los doy a mi madre para que cuente delante de él”.

En medio del conflicto Navarini Busti había llamado a la Policía para exponer que le estaban “reteniendo sus pertenencias”. También denuncia Gómez que recibió “un mensaje de texto” donde el fiscal le confirmaba que estaba yendo un móvil, y por eso le pidió que “disculpe”. La mujer terminó diciendo: “Leonardo, al retirarse me manifiesta que va a pedir cámara gesell para mi hijo. Anteriormente hubo amenazadas de denuncias de ciertos delitos como retención indebida, lesiones graves, yo nunca lo lesioné y nunca lo toqué”.

Al final pidió la orden de restricción: “Temo por mi integridad física. Las pertenencias que hayan quedado en mi domicilio se le serán entregadas sin ningún problema”.

Las pericias confirmaron escoriaciones en los brazos de Gómez, y una escoriación en el lado derecho de la frente del magistrado.

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