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Beatriz Sarlo dijo que fue la esposa de Kicillof quien le hizo llegar la oferta para vacunarse

Ante la jueza Capuchetti y el fiscal Taiano, explicó que Soledad Quereilhac le hizo llegar el mensaje a través del editor de Siglo XXI Carlos Díaz. Aclaró que fue en el marco de una campaña para legitimar la vacuna a través de figuras públicas.

La escritora Beatriz Sarlo declaró ante la Justicia que el ofrecimiento para que se aplicara la vacuna Sputnik V contra el coronavirus le fue acercada por Soledad Quereilhac, la esposa del gobernador bonaerense, Axel Kicillof.
Actualizada: 10/03/2021 14:23
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La escritora Beatriz Sarlo declaró ante la Justicia que el ofrecimiento para que se aplicara la vacuna Sputnik V contra el coronavirus le fue acercada por Soledad Quereilhac, la esposa del gobernador bonaerense, Axel Kicillof. Aclaró que fue en el marco de una campaña para legitimar la vacuna a través de figuras públicas.

“El ofrecimiento fue a fines de enero por intermedio de mi editor de Siglo XXI, Carlos Díaz. Por lo que yo entendí, desde provincia de Buenos Aires estaban vacunando para lograr fotos que persuadieran a la gente. En ese momento todavía había cierta duda de la efectividad de la vacuna”, declaró Sarlo ante el fiscal Eduardo Taiano y la jueza María Eugenia Capuchetti.

Convocada como testigo en el marco de la investigación por supuestas irregularidades en el programa de vacunación, que derivó en lo que mediáticamente se conoció como “vacunatorio VIP”, Sarlo describió que la invitación “llegó desde provincia de Buenos Aires, a través de la esposa del gobernador de Buenos Aires, Soledad Quereilhac”, quien había sido alumna suya en tiempos pretéritos.

“(El editor) Díaz me dijo que la idea era legitimar la vacuna a través de figuras públicas. Yo soy de Capital, no estaba anotada en el registro. Como Soledad fue alumna mía, ella se puso en contacto con mi editor”, reiteró la escritora.

Sarlo tiene 78 años de edad, es decir que está dentro del rango etario con prioridad para la vacunación, pero vive en la Capital Federal y la oferta -entendió – era para inocularse la Sputnik V en territorio bonaerense.

“Yo no tendría problemas en ponerme la vacuna, pero no quería que la vacuna se transforme en un toma y daca, por vacunar a una persona conocida. Estaba esperando que me tocara, de acuerdo a mi edad y mi lugar de residencia”, refirió.

En ese contexto, aclaró: “Nunca me dijeron el lugar donde me iba a vacunar” y, ante una pregunta concreta, subrayó que “nunca se mencionó el Hospital Posadas”, uno de los lugares donde presuntamente ocurrieron las irregularidades.

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