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El uso excesivo de tapabocas y la falta de recreos fueron las principales observaciones en la vuelta a clases

Los padres calificaron como una “tortura” que los chicos deban permanecer durante tantas horas con el barbijo e impedidos de las actividades recreativas. “Es esclavizante”, dijeron algunos que llevan a los chicos en horarios diferentes. Otros expresaron “satisfacción” por el cumplimiento de los protocolos.

En San Luis ya se cumplió la primera semana de presencialidad.
Actualizada: 14/03/2021 00:01
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El Chorrillero realizó a través de las redes sociales una encuesta para conocer la opinión de los lectores sobre el comienzo de clases en San Luis, en medio de un contexto marcado por los protocolos sanitarios. En el sondeo que se hizo entre el 6 y  8 de marzo, los usuarios transmitieron cómo fue la primera semana de presencialidad.

Fueron 1305 las personas que opinaron. Se preguntó: "¿Estás conforme en cómo se llevó adelante la vuelta a clases en San Luis?". Fueron 551 (42,2%) las personas que mostraron su agrado, mientras que 754 (57,7%) transmitieron su disconformidad.

En Facebook votaron 193 usuarios (67 se inclinaron por el sí y 126 por el no). En Instagram fueron 1112 (484  y 628 respectivamente).

Al mismo tiempo, hubo cerca de 200 testimonios. La mayoría expresó malestar por el alcance de las medidas dispuestas por el Gobierno para volver a las aulas. Anteayer el ministerio de Educación dio marcha atrás y habilitó los recreos, como también las clases de educación física.

Imposibilidad de “socializar”, excesivo uso de tapabocas y falta de insumos

Elizabeth Patricia Castro consideró “incoherente lo que hacen”.

“Tener a los niños encerrados en el aula con barbijos sin recreos. Sin tomar aire puro y se puedan ventilar las aulas”, añadió.

“Cómo es posible que puedan conocerse entre ellos si no pueden jugar. Si no se ven los rostros y poco se entienden lo que hablan. Si no conocen el rostro de su maestra. Me parece demasiado para los niños que empezaron muchos con ganas la escuela y al tercer día ya no quieren ir porque se aburren y no salen al recreo. Es demasiado estricto cuando salimos a la calle y la realidad es otra cosa”, planteó.

Al mismo tiempo se preguntó: “¿Por qué someter a los niños a respirar mal y pasarla mal cuando sí se puede ir a una pileta de club o colonias. Cuando se puede ir a plazas. Cuando van a practicar deportes”.

Carla Díaz coincidió con lo anterior y apuntó a que permanecen dentro de las aulas “peor que los presos, sentados, sin compartir, sin recreación, con barbijo (falta de oxigenación)”.

Juan Picco López calificó como “una vergüenza” que los alumnos deban estar “desde las 8 hasta las 13,40 con el carbono, sin poder interactuar con los compañeros, sin recreos”. Y reflexionó en que “no se justifica la exposición y la posibilidad de contagio a las familias”.

“Si los chicos están sentados distanciados por qué deben seguir con el tapabocas, son un desastre”, se preguntó Estela Mari Veretelnik.

La participación de la gente por Facebook.

Al mismo tiempo, mencionó el caso de su hija, quien aún no pudo iniciar las clases por falta de docente: “Hay un montón de maestros esperando para cubrir cargos. Pero no, prefieren mirar si los niños llevan el cubreboca antes que estas cosas”.

Jorge y Mariel Fernández plantearon como “injusto ver en las calles a la mayoría de la gente sin barbijos”.

“Los bares repletos de gente, las fiestas clandestinas que quedan en la nada, entre otras tantas cosas ¿Y la educación?”, añadieron.

“Les ponen miles de obstáculos a los docentes y a los niños. Si van a ser tan estrictos con las escuelas, deberían de serlo con todo lo demás”, agregaron.

Así, fueron múltiples las expresiones que rechazaron las exigencias que fijó la gestión de Alberto Rodríguez Saá para el regreso a las aulas.

“Un desastre, día por medio, sin recreo, los dejan sentados sin escribir, ese es el ‘descanso’, sin poder socializar entre ellos. Cero estiramientos, recreación, todo el tiempo con barbijo que les irrita, molesta, lástima atrás de las orejas”, criticó Luisina Calí.

Ante esto último, algunos padres expusieron preocupación. Vanessa contó que sus hijos han vuelto a casa “descompuestos por falta de aire de oxígeno”.

Elena Rodríguez precisó que su hijo “llega del colegio con dolor de cabeza y sofocado por el calor”.

A esto se sumaron otros relatos como el de Valeria Montes quien dijo que su pequeña sale con “dolor de espalda de tanto estar sentada”.

Cé López dijo no estar de acuerdo con la falta de recreos ya que “se podría aprovechar ese momento para ventilar bien y desinfectar. También mencionó falencias en el Wifi del establecimiento y la falta de docentes en algunos cursos.

Sin embargo, reconoció satisfacción por la presencialidad: “Los chicos lo manifiestan porque los profesores explican los temas, lo que implica un alivio para los padres (muchos no pueden ayudar a sus hijos en las tareas); el docente es irremplazable”.

“Pésimo, desorganización total. Tienen a los chicos 3 horas sentados sin moverse, cambian los horarios, las clases y las burbujas cada 2 días. Todo un año para planear y no saben qué hacer todavía”, cuestionó Pamela Zurita.

Julieta Malcinschi apuntó a la falta de distanciamiento fuera de las aulas: “Dicen tener un protocolo, y a la salida de buscar al niño, se amontonan todos para poder hacerle seña al niño para que los vean y puedan salir”.

Otros padres hicieron énfasis en el malestar emocional de los estudiantes. “Mi nena empezó primer grado y los ves súper tristes. Pero salís al centro y los bares llenos, la gente sin barbijo, pero a los niños le exigen. Una verdadera vergüenza”, reclamó Nadia Baigorria.

“Estoy de acuerdo que respeten los protocolos por la pandemia, pero no son los modos; los chicos todos los decepcionados”, sostuvo Yesica Garro.

Otro de los puntos que generó malestar se produjo por los múltiples viajes que deben realizar aquellas familias con más de un chico en edad escolar. “Uno entraba a las 7 y salía a las 9, el otro entraba a las 9 y salía a las 12, y en la tarde uno a las 14, otro a las 14:15 y salía también entre 17:40 y 17:45”, detalló Aixa.

“Es un doble gasto, un estrés espantoso, van por 1 o 3 horas, y los niños se abrazan, saludan igual, la verdad un desastre”, transmitió Lorena.

En simultáneo hubo alusiones a la realidad de los educadores. “El problema es que se dejó muy vulnerables al cuerpo docente. Desde el Gobierno no enviaron insumos. Todo sale del bolsillo de los docentes. Un niño se olvida el barbijo y le tiene que dar uno él”, señaló Daniel Jofré.

Beatriz Páez García razonó que los maestros deberían haber sido inmunizados antes del comienzo de clases.

“Desde el Ministerio debieron ordenar un protocolo universal para todas las instituciones donde de acuerdo a su capacidad e infraestructura pudieran organizar las clases, e incluir los recreos.

Tener presente que son niños pequeños los que están 4 horas sin poder quitarse el barbijo pudiendo permitirles el uso de máscaras dentro del aula. Hay formas de organizarse y hacer las cosas bien sin necesidad de causar el caos que fue esta semana, no sólo para los niños sino para cada familia”, fundamentó Aixa Depetri Van Hautte.

Elena Carrizo hizo referencia a una escuela donde estuvieron sin agua durante cuatro días: “La ULP no mandó ni un tanque y ni siquiera suspendió las clases”.

“Soy alumna, la verdad es horrible, en el curso en el que estoy somos 12, el primer día faltó uno y tampoco se pudo lograr la distancia adecuada, no nos dejan salir a ventilar el curso cada una hora, estuvimos cuatro horas ahí sin comer, sin poder hacer nada y encima los profesores viendo cómo hacer para dividirnos”, comentó Aixa Becerra.

Por su lado, los gremios docentes de San Luis plantearon “diferentes problemas” en la vuelta a clases y enmarcaron “la falta de materiales de protección para Covid-19” y los “problemas edilicios”.

La opinión de los lectores por Instagram.

Tranquilidad, organización e higiene

Más allá de las experiencias negativas, hubo otras personas que se mostraron conformes con los procedimientos llevados adelante desde el ministerio de Educación provincial.

“En el colegio donde van mis hijas se manejan muy bien con los horarios, dividen los chicos en diferentes días, las seños respetan los turnos de recreo de cada salita, la higiene es excelente, a la hora de entrar y salida muy organizado para que los chicos no se amontonen”, pormenorizó Mariana Contreras.

María Rosa Lucero dio a conocer su vivencia: “Tengo un nieto en Don Bosco de 4 año y es excelente la forma de dar clase, dividieron en 2, una semana van 14 chicos y la otra tienen virtual y le toca al resto. Hay recreos y los profes no se acercan a los alumnos”.

También hizo alusión a otras nietas que acuden al San Pablo: “Muy bueno el distanciamiento y tienen recreo”.

“Contenta con que hayan vuelto a la modalidad presencial. Bastante ordenada la entrada y la salida, coherente que se les tome la fiebre antes de ingresar y les pongan alcohol en sus manos para colaborar con la higiene”, detalló Yamila Molinar Min.

Natalia Di Menza calificó el retorno a las aulas como “impecable” y Omar Lorefice Rugero mencionó que en su caso fue “excelente”.

Terminó la primera semana de clases con un estricto protocolo.

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