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CORONAVIRUS.

Preocupación por la falta de oxígeno; desesperado pedido de la familia de una paciente

Hasta el martes no llegará el insumo a los comercios de la provincia, por eso piden ayuda a la sociedad para conseguir y mantener con vida a una abuela de 87 años.

Esta situación enciende otra alarma en la crisis que vive la provincia.

por Nestor Miranda

elchorrillero.com

Actualizada: 25/04/2021 00:09

Esta semana se conoció que el oxígeno comenzó a faltar en San Luis. La demanda se triplicó junto con el incremento acelerado de casos de coronavirus que trajo la segunda ola.

Esta situación enciende otra alarma en la crisis que vive la provincia y el problema está alcanzando a muchas personas con tratamiento domiciliario, que dependen del oxígeno.

Uno de los casos es el de Yolanda Romano que se encuentra en estado grave como consecuencia del Covid-19. Su hija, Nancy López, le contó a El Chorrillero que los negocios ya no tienen oxígeno para vender.

El viernes consiguieron el último metro, y según pudieron averiguar recién el martes estaría llegando un cargamento a la provincia. Mientras las horas se pasan con desesperación porque su madre depende de eso para mantenerse con vida.

“Necesitamos urgente que alguien que tenga en su casa o negocio nos venda”, manifestó.

El propietario de Matafuegos y Servicios, Roberto Rinaudo confirmó en la semana que la demanda se había triplicado a partir del aumento de los contagios por Covid-19.

“No recibimos oxígeno industrial ni medicinal”, dijo en declaraciones a El Diario de la República. Las fábricas del país y en Sudamérica “están al tope”, indicó.

Destacó que algunas empresas ya informaron que no entregarán “hasta nuevo aviso”, y que el mismo problema lo están viviendo Chile, Uruguay, Bolivia y Paraguay.

En la última semana el tema más preocupante para la Provincia es el coronavirus. Ya se hizo oficial que los hospitales y centros de atención privada están trabajando casi al límite en la ocupación de camas. Inclusive este viernes el gobernador Alberto Rodríguez Saá habló de un sistema de salud “en tensión” que pronto podría colapsar. Ese día se notificó el número más alarmante desde que comenzó la pandemia: 1156 casos. Hoy hay 42 personas internadas en terapia intensiva, con respirador.

Romano estuvo internada en el Sanatorio Ramos Mejía pero la semana pasada fue dada de alta porque ya había atravesado el periodo de contagio, y para evitar que contrajera algún virus o bacteria intrahospitalaria, de acuerdo al relato de su hija. Desde ese momento, está en el domicilio con un cuadro grave.

Todos los días profesionales de la institución privada van a atenderla.

La familia alquiló un tubo con una capacidad de cinco metros cúbicos por $9200, incluido el regulador, y consiguieron otro prestado de tres. Llenar el más grande tiene un costo de $3500 mientras que el chico cuesta $2100.

El primero puede durar un día aproximadamente, mientras que el segundo entre 8 y 10 horas, por lo tanto deben recargarlos diariamente.

“Todo depende de lo que necesite mi madre, porque si oxigena poco, hay que subir el nivel”, agregó.

Romano fue vacunada el 8 de abril con la primera dosis, pero cuatro días más tarde comenzó a sentir síntomas. Y después fue diagnosticada.

Este sábado alquilaron por $7 mil mensuales una máquina eléctrica que produce oxígeno. Con eso pueden continuar el tratamiento siempre y cuando la mujer no necesite mayor flujo: “Si entra en una crisis o en un paro respiratorio, no sirve”, señaló el nieto, Andrés López.

También expuso que desde el sanatorio les ofrecen volver a internarla: “Tratamos de no hacerlo porque puede contagiarse con alguna bacteria, tiene las defensas muy bajas y lo conveniente es tenerla en casa”.

El problema de la falta de oxígeno comenzó a crecer en toda la provincia. Por los datos que consiguió El Chorrillero, son varias las familias que recargan los tubos a diario. Para ellos la situación se volvió desesperante.

Para el caso de que alguien quiera vender o tenga el suministro, pueden comunicarse con Andrés al 2664869875.

“Es impresionante la cantidad de preguntas que tuvimos en estos últimos días. Recibimos entre 20 o 30 llamados de gente que lo necesita. Desde el lunes que no tenemos nada, recibimos el camión todos los jueves y esta vez no trajo nada”, sostuvo Rinaudo para graficar el nivel que ya alcanzó la demanda.

Tuvo en cuenta que no solo lo están necesitando las personas mayores, sino también más jóvenes. “Hay gente que depende de ello, a diario. Ahora llega el invierno y aparecen otras enfermedades respiratorias que lo requieren”, aseguró el empresario.

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