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Una jueza falló a favor de una consumidora de Villa Mercedes

Ordenaron a un banco que cese con los descuentos a la cuenta de una mujer que fue víctima de un engaño.

Foto ilustrativa.
Actualizada: 29/07/2021 20:32
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La Justicia hizo lugar a la medida cautelar solicitada por una vecina de Villa Mercedes que, luego de ser víctima de una ciberestafa, sufrió descuentos en su cuenta bancaria por un préstamo contraído sin su consentimiento.   La jueza Civil y Comercial,Geraldina Ibañez ordenó al banco que cese con los débitos por un plazo de 90 días hasta tanto avance la investigación penal del hecho.

Una cautelar es una medida dictada por un juez con el fin de asegurar la protección de cierto derecho, el cual será efectivo en el caso de que en el litigio se reconozca su existencia y legitimidad.

La resolución, firmada el lunes pasado, contempló  la situación de fragilidad en la que se encontró la usuaria frente a la crisis por COVID-19, la cual, expresó la jueza,  “ha exacerbado la vulnerabilidad hacia los menos protegidos de la sociedad, en especial de los consumidores y usuarios, destacándose profundas desigualdades  económicas y sociales que requieren urgente atención”.

En este sentido, la magistrada consideró que la relación de la mujer con el banco constituyó una clara relación de consumo en los términos del art. 3° de la Ley 24.240, de Defensa del Consumidor, y estimó que los hechos denunciados fueron pasibles de aprovechamiento y/o estafa.

Asimismo Ibáñez  sostuvo que el banco no tomó ninguna medida de seguridad para evitar la estafa que sufrió la actora, en tanto no concede una posibilidad para desactivar los préstamos preacordados que se otorgan virtualmente.   “El banco debe garantizar a los usuarios la seguridad en sus transacciones”, dijo la magistrada en declaraciones que publicó la oficina de prensa judicial.

En el expediente se incorporaron como pruebas, entre otras, capturas de pantalla, extractos de movimientos bancarios y la denuncia penal efectuada por la actora.

Cabe señalar que, previo a acudir a la justicia civil, la damnificada realizó un reclamo administrativo ante la entidad bancaria, sin obtener una respuesta favorable.

¿Cómo se produjo la ciberestafa?     

Según los elementos incorporados al expediente, el 2 de febrero la denunciante publicó en sus redes sociales un mueble a la venta. Fue contactada telefónicamente por un hombre que se identificó como Fabián, quien le solicitó los datos de su cuenta para comprarlo y abonarlo mediante transferencia bancaria, a lo que accedió con total buena fe.

Unas horas más tarde, recibió – de la misma persona y a través de whatsapp –  una foto con comprobante de transferencia en su cuenta por una suma diferente a la pactada como precio de venta.

La suma pactada era de $8.200 y la que figuraba en el comprobante era de $82.000. Inmediatamente, recibió un llamado telefónico y esa misma persona, “Fabián”, le dijo que hizo un depósito con error en la suma y que ya hizo reclamo en su banco para dar aviso de tal situación.            Asimismo, le dijo que se comunicaría con ella un representante de su banco, en el cual tiene radicada su cuenta, para informarle los pasos a seguir a los fines de hacer la devolución de la suma de dinero que le fuera transferida por error.

En ese momento, la mujer  intentó entrar en su home banking pero se encontraba bloqueado, no pudiendo ingresar sus datos de usuario y contraseña. Es entonces cuando la llamó el supuesto representante de su banco y le informó que la cuenta había sido bloqueada con motivo de un reclamo de una persona por una transferencia errónea. Le solicitó que se dirigiera a un cajero donde sería guiada para generar un código de asociación, para poder realizar la citada devolución del importe.

“Lamentablemente, obrando de buena fe, en la intención de devolver el dinero que no le pertenecía, siguió tal y como le solicitaban los pasos y le brindó el código de asociación a la persona que le llamaba. Aclara que nunca brindó clave, ni usuario de home banking”, señaló Ibañez en su fallo.

Acto seguido, cuando la mujer logró ingresar a su cuenta mediante cajero electrónico – con la persona al teléfono – ésta le informó que en su cuenta se había acreditado una suma de $450.000 correspondientes a la persona (Fabián) y que debía reintegrarle ese dinero, de lo contario su cuenta permanecería bloqueada hasta tanto no se hiciera el reintegro correspondiente.

A los fines de hacer la devolución del dinero, el supuesto representante del banco, le indicó que haga dos transferencias a dos CBUs distintos, la persona al teléfono le manifestó que debía descontar el dinero de la venta del mueble y quedárselo a su favor. Luego de ello le dicen que su cuenta estaría bloqueada solo por algunas horas más y que después podría acceder a su home banking normalmente, una vez efectuado el reintegro reclamado. Todo lo relatado ocurrió en el lapso de 20 minutos, tiempo máximo de duración de la llamada telefónica.

Ese mismo día, la víctima le comentó lo sucedido a un amigo quien le aseguró que se trataba de una estafa y que había escuchado sobre varios casos similares. La mujer se comunicó inmediatamente con el centro de atención de su banco para radicar la denuncia, en el cual le otorgaron un número de gestión y le solicitaron que concurriera a la sucursal con denuncia policial y declaración jurada manuscrita consignando detalle de lo sucedido.

Cabe señalar que toda la maniobra descripta anteriormente les permitió a los estafadores ingresar a la cuenta de la mujer y acceder a un préstamo pre acordado por la suma de $450.000.

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