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“Sabía que vendrían por nosotros”: las represalias del Talibán a periodistas afganos y activistas

Varios días después de haber tomado el control de Afganistán, el Talibán ha empezado a rastrear periodistas y activistas a través de búsquedas puerta a puerta o de tácticas de intimidación para encontrar a las personas que consideran ser una amenaza. Según nuestros Observadores, las búsquedas puerta a puerta se han llevado a cabo por […]

Foto ap - Rahmat Gul
Combatientes talibanes muestran su bandera mientras patrullan en Kabul, Afganistán, el jueves 19 de agosto.
Actualizada: 22/08/2021 12:04
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Varios días después de haber tomado el control de Afganistán, el Talibán ha empezado a rastrear periodistas y activistas a través de búsquedas puerta a puerta o de tácticas de intimidación para encontrar a las personas que consideran ser una amenaza. Según nuestros Observadores, las búsquedas puerta a puerta se han llevado a cabo por lo menos en cuatro ciudades provinciales, mientras el Talibán consolida su control del país. El equipo de Los Observadores de France 24 decidió no publicar los nombres de ninguna de las ubicaciones en este artículo, por razones de seguridad.

El grupo islamista hizo el miércoles un recorrido puerta a puerta buscando a un periodista de la Deutsche Welle, sin saber que este último se había mudado a Alemania. Al no poder encontrarlo, mataron a uno de sus parientes y dejaron gravemente herido a otro. El Talibán ha asaltado las casas de al menos tres periodistas de la DW, según reportó el canal alemán.

El Talibán también está llevando a cabo “visitas puerta a puerta dirigidas” y haciendo chequeos en puestos de control para encontrar a las personas que han trabajado con Estados Unidos y las fuerzas de la OTAN, según un informe de inteligencia preparado para las Naciones Unidas y publicado el viernes. El informe dice que el Talibán está “intensificando la cacería de todos los individuos y colaboradores del antiguo régimen”.

Las búsquedas ocurren en medio de la sofisticada campaña de prensa del Talibán, a través de la cual el grupo afirma proteger los derechos de las mujeres dentro de los límites del islam, y perdonar a todos los que trabajaron con las fuerzas estadounidenses. En la primera conferencia de prensa del grupo el 17 de agosto, el vocero del Talibán Zabihullah Mujahid dijo: “Déjenme recordarles que nosotros perdonamos a todo el mundo, en aras de la paz y la estabilidad en Afganistán. Todos los grupos que nos estaban enfrentando están perdonados”.

Mientras las evacuaciones para salir de Afganistán siguen siendo difíciles, los auxiliares extranjeros, periodistas y activistas que están atrapados en el país viven con el temor de que el Talibán llegue a su puerta.

“Los combatientes del Talibán van a la mezquita del barrio y le preguntan a las personas si conocen activistas”

Zarghuna, un nombre ficticio, es una activista por los derechos humanos que se escondió desde que el Talibán entró a su ciudad, al oeste de Afganistán.

“Soy conocida en mi ciudad por mi trabajo como activista por los derechos humanos. Todo el mundo me conoce en mi barrio y en mi calle. Cuando el Talibán entró a nuestra ciudad, me escondí en la casa de un amigo porque sabía que vendrían por nosotros tarde o temprano. Uno o dos días después me fui, algunos de mis vecinos con los que mantuve el contacto me dijeron que los combatientes del Talibán estaban yendo a la mezquita del barrio y preguntándole a las personas si conocían activistas, periodistas o a cualquier persona que hubiera trabajado con extranjeros, bien fuera en ONGs o con fuerzas de seguridad extranjeras. Al parecer, el Talibán les dijo que era su deber islámico compartir esa información con ellos.

Ir a las mezquitas para buscar información tiene sentido para ellos, porque creen que las personas en las mezquitas son sus admiradores y sus seguidores. Creen que cooperarán con ellos. No sé si ya lograron encontrar mi antigua casa. Aparentemente, pudieron encontrar la dirección de uno de mis colegas de esa manera, a través de seguidores en la mezquita. El 18 de agosto, el Talibán llegó a la casa de mi colega, pero por fortuna mi colega y su familia ya se habían ido, como yo, y la casa estaba vacía.

El Talibán ha empezado sus búsquedas puerta a puerta para encontrar activistas. No lo han anunciado de manera oficial y no lo hacen de manera abierta, solo tratan de encontrar los objetivos que están buscando y rastrearlos “quirúrgicamente” para evitar un escándalo”.

Las mezquitas han sido una herramienta importante para las redadas del Talibán. Rashid, también un nombre ficticio, un activista por los derechos humanos en el noroeste de Afganistán, nos dijo que un miembro del Talibán utilizó una mezquita local para anunciar sus intenciones de rastrear a las personas.

 Hoy [20 de agosto de 2020] durante las plegarias del viernes, un imán talibán en nuestra ciudad dijo abiertamente: “Tenemos listas de personas que estaban colaborando con los extranjeros. Son corruptos”. Invitaron a las personas que estaban rezando a cooperar con el Talibán, para encontrar periodistas y activistas. Ya no hay más futuro en Afganistán para mí, tengo que salir de aquí.

“Algunos oficiales de policía corruptos en nuestra ciudad están empleados por el Talibán”

Reza es un activista por los derechos humanos en el norte de Afganistán que habla bajo otro nombre para proteger su identidad.

Unos amigos nos dijeron que hay oficiales de policía corruptos en nuestra ciudad empleados por el Talibán. El Talibán ha conformado una fuerza especial con estos oficiales. Están utilizando los recursos y registros de la policía para obtener detalles acerca de los activistas y periodistas: dónde viven, dónde solían trabajar y con quién trabajaban. El Talibán está incluso obteniendo información sobre los activistas directamente de los oficiales de policía, como su etnia, religión o afiliación a partidos políticos.

Utilizando las listas que crearon con la ayuda de los oficiales de policía, han empezado a ir a las casas y a hacer búsquedas en nuestra ciudad. No vemos otra opción más que encontrar una manera para irnos del país. Si me quedo, no solo pongo en riesgo mi vida sino también la seguridad de mi familia.

El Talibán ha señalado a varios periodistas afganos en las últimas semanas, incluyendo a Nematullah Hemat, de la cadena de televisión privada de Ghargast TV, el cual se cree que fue secuestrado en la provincia sur de Helmand, y Toofan Omar, el líder de la emisora privada de radio Paktia Ghag Radio, quien recibió un disparo y murió en Kabul.

“Hace unos días, el comandante local del Talibán convocó a todos los periodistas y activistas en nuestra región para una reunión”

No obstante, algunos testigos han reportado que el Talibán todavía está tratando de mantener una imagen conciliadora y seguir en contacto con activistas y periodistas. Un periodista, Ahmad (no es su verdadero nombre), dijo que los oficiales del Talibán en su ciudad convocaron a los periodistas para una reunión con el objetivo de tranquilizarlos, pero estos no quedaron convencidos.

Unos días después de que el Talibán se tomara nuestra ciudad, las personas no se atrevían a salir de sus casas, pero ahora tienen menos miedo de ir afuera. Hasta ahora, en nuestra región no he escuchado nada de persecuciones o intentos de detener periodistas o activistas. En apariencia, no hay nada que temer. Pero en realidad es muy atemorizante. Hace unos días, el comandante local del Talibán convocó a todos los periodistas y activistas de nuestra región para asistir a una reunión con él.

Fuimos y al principio todo parecía agradable y amistoso. Nos dijo que podíamos seguir trabajando, siempre y cuando lo hiciéramos dentro de los límites de la ley de la Sharia islámica y bajo la vigilancia del Talibán. Pero, en medio de la reunión, entraron unos hombres armados al lugar y nos mostraron sus armas. El mensaje fue claro: pueden hacer todo lo que quieran, pero no deberían meterse en problemas con el Talibán. Ahora tengo más miedo que nunca.

“Están repitiendo exactamente lo que hicieron en nuestra región en 1996”

Mustafa es el nombre ficticio de un periodista de Afganistán del este que dijo que los métodos del Talibán no son nuevos.

Tal vez otros periodistas o activistas son demasiado jóvenes para recordarlo, pero durante la década de los noventa el Talibán hizo exactamente lo mismo. Al principio, se portaron bien: fueron amables con las personas, incluyendo a los periodistas y activistas. Luego, cuando se sintieron seguros en su posición, mostraron sus verdaderos colores y todo el mundo sabe lo que hicieron en ese entonces. El Talibán no ha cambiado. No tenemos un “Talibán moderado”. Están repitiendo exactamente lo que hicieron en nuestra región en 1996.

La Agencia de las Naciones Unidas para Refugiados UNHCR declaró que “no hay una salida clara” para los afganos que están viviendo bajo el peligro del Talibán. Hasta el 20 de agosto de 2021, los vuelos de evacuación que salen de Kabul siguen en marcha, pero los accesos al aeropuerto y la posibilidad de encontrar un vuelo sigue siendo extremadamente difícil para muchas personas. (France24)

Este artículo es una adaptación de su original en inglés

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