X

#Covid19Hoy: estudio sostiene que la mitad de los hospitalizados mantienen síntomas tras un año

La mitad de los pacientes que fueron hospitalizados por Covid-19 hace un año mantienen algún síntoma en la actualidad, según un estudio de la revista de científica ‘The Lancet’. En otras noticias, Brasil comenzará a producir la vacuna creada entre los laboratorios Pfizer/BioNTech para distribuirla por Latinoamérica y el Gobierno de Nueva Zelanda se esfuerza por combatir el nuevo rebrote del virus con la cuarentena estricta, impuesta la semana pasada.

foto Marcou Pierre-Philippe / AFP
Un fisioterapeuta ayuda a un paciente recuperado de Covid-19 con ejercicios de rehabilitación, el 22 de mayo de 2020 en Madrid.
Actualizada: 30/08/2021 00:58
PUBLICIDAD

El mundo sigue luchando contra el Covid-19 más de un año después de que la OMS declarara la emergencia sanitaria como una pandemia.

Casi un año y medio después del primer caso, se han aprobado diversas vacunas alrededor del planeta y ahora los Ejecutivos tratan de llegar al máximo de población para detener el avance y la propagación de las nuevas variantes del virus.

Con los ecos de cuarentenas que se hacen realidad en países como Nueva Zelanda y Australia, el mundo suma 214,9 millones de casos desde el inicio de la pandemia y más de 4,4 millones de muertes debido al virus.

Según la Universidad Johns Hopkins, 5,1 millones de dosis de la vacuna contra el Covid-19 han sido administradas en todo el mundo. Y mientras los países con mayores ingresos planean una tercera dosis de refuerzo, otras naciones no han podido inocular una parte importante de su población.

La mitad de los hospitalizados por Covid-19 mantienen algún síntoma un año después

Un estudio realizado por la revista médica británica ‘The Lancet’ arroja resultados preocupantes: un año después de ser hospitalizados a causa del Covid-19, los pacientes todavía padecen algún síntoma que se podría prolongar aún más.

El estudio fue realizado en un hospital de Wuhan, donde los investigadores examinaron a 1.276 pacientes a los seis y a los 12 meses de haber recibido el alta en el hospital Jin Yin-tan entre enero y mayo de 2020. Los resultados mostraron que, a pesar de que la mayoría de síntomas desaparecieron, al menos uno persistía en casi la mitad -el 49 %- de los casos pasado un año.

«Si bien la mayoría se recuperó, los problemas de salud persistieron en algunos pacientes, especialmente en aquellos que estuvieron críticos durante su hospitalización», aseguró Bin Cao, investigador del Centro Nacional de Medicina Respiratoria de China a través de un comunicado de la revista ‘The Lancet’.

Entre los síntomas persistentes, la institución médica registró fatiga o debilidad muscular, mientras que uno de cada tres pacientes sufría dificultades para respirar. En general, aquellos pacientes con una media de 57 años hospitalizados presentan una salud más deficiente que los que no han enfrentado el virus.

Dos enfermeras conversan en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital North Oaks de Hammond, Luisiana, foto Emily Kask AFP

De los 594 que no estaban jubilados antes de contraer la enfermedad, el 88 % había regresado a su trabajo original un año después de recibir el alta y el 76 % aseguraba que volvía a desempeñarlo al mismo nivel que antes de ingresar al hospital.

El estudio refleja que no hay solo achaques físicos, si no que también hay impactos psicológicos como confusión, otros como la falta de respiración, ansiedad o depresión. Todo un reto para los investigadores, ya que estos síntomas son en gran parte subjetivos y cambian en función del paciente.

Brasil producirá y distribuirá la vacuna de Pfizer/BioNTech en Latinoamérica

La multinacional brasileña Eurofarma comenzará a producir y distribuir el inoculante fabricado por el consorcio de los laboratorios Pfizer/BioNTech. La noticia llegó el jueves, cuando la farmacéutica brasileña hizo público el acuerdo para producir las vacunas –y distribuirlas– en toda Latinoamérica.

«Eurofarma realizará actividades de fabricación dentro de la cadena de abastecimiento y la red de producción de vacunas contra el Covid-19 globales que tienen Pfizer y BioNTech, que ahora se extienden a cuatro continentes e incluirán 20 unidades de fabricación», informó la farmacéutica brasileña en un comunicado.

Se prevé que los preparativos comiencen «inmediatamente» para poder hacer envíos regionales a partir de 2022. Al respecto, el presidente de Pfizer, Albert Bourla resaltó que «todos, independiente de la condición financiera, etnia, religión o geografía, merecen acceso a las vacunas que salvan vidas». Hasta el momento, la solución de Pfizer/BioNTech ha sido escasa en las naciones latinoamericanas.

El acuerdo llega tras la decisión del Ministerio de Salud de Brasil de aplicar una dosis de refuerzo a aquellas personas vulnerables y a los mayores de 70 años, seis meses después de haber completado la pauta vacunal. Un recordatorio que la cartera de Salud ha dicho prefiere que sea de la vacuna de Pfizer/BioNTech.

Esta vacuna se utiliza en 120 países y Brasil fue el primero en otorgarle el registro definitivo por parte de la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria, antes incluso que en Estados Unidos.

Nueva Zelanda intenta frenar la curva de casos de Covid-19 

La variante Delta del coronavirus ha puesto a prueba la estrategia de «cero contagios» de Nueva Zelanda, lograda hasta ahora mediante los confinamientos estrictos en los momentos en los que no se registraba un repunte importante del virus.

La primera ministra, Jacinda Ardern, anunció este viernes que a partir del 1 de septiembre se relajará el confinamiento que afronta el país desde la semana pasada, tras el cual se verá la efectividad de este frente a la variante Delta, la más contagiosa registrada hasta el momento.

Junto al anuncio, la dirigente también dijo que se bajaba el nivel de alarma de cuatro a tres en el país, algo que permite la reapertura de algunos negocios y reuniones -como bodas y otros eventos- con hasta diez personas.

Esta apertura se aplicará en todo el país excepto en la ciudad más poblada, Auckland, donde se registró el rebrote con un contagio local de Covid-19 y en la zona vecina de Northland.

La normalmente bulliciosa High Street en el CBD de Auckland está en gran parte desierta durante un cierre para frenar la propagación de un brote de la enfermedad del coronavirus en Auckland, Nueva Zelanda, el 26 de agosto de 2021. foto Fiona Godall / Reuters

Desde que comenzó la pandemia, Nueva Zelanda solo ha registrado 26 muertes por el virus en una población de 5 millones de habitantes. Además, la tasa de mortalidad per cápita es cerca de 400 veces menor que en países como Reino Unido y Estados Unidos.

Como una excepción a nivel mundial, la esperanza de vida de los neozelandeses aumentó en 2020, ya que las medidas contra el virus ayudaron a reducir otras dolencias estacionales como la gripe.

No obstante, el país recibe críticas porque, a pesar de su efectiva gestión de la pandemia, que consistió en cerrar sus fronteras y efectuar confinamientos duros y tempranos, tiene una de las campañas más lentas de vacunación de las naciones desarrolladas, con solo el 20 % de la población con la pauta completa.

PUBLICIDAD

EN PORTADA EL CHORRILLERO

SUBIR